Irazusta ya tiene su historia
No es común que la presentación de un libro de historia constituya por sí, una jornada histórica. Eso es lo que ocurrió el domingo por la tarde en Irazusta, o Villa Eleonora, como también se le conoce.Por Gustavo RivasTodos los que allí estuvimos, quedamos con esa impresión. El amplio salón de la Escuela "Daniel Elías" -la vieja escuela de tablas- se convirtió por dos horas en punto de reencuentro entre los dueños de casa y numerosos visitantes de Larroque, Talitas, Colonia Stauber, Las Flores, Urdinarrain, Gualeguaychú y otras localidades cercanas. A muchos les costaba reconocerse al cabo tantos años y ello contribuyó al clima emotivo de la reunión.Y en realidad no es más que una preparación espiritual para la jornada del próximo domingo 9 en que llegarán irazusteros desde todo el país para festejar el centenario, en tal número, que van a decuplicar la cantidad de habitantes de la localidad.Pero esta jornada ha sido mucho más que "la previa" de otra que se avecina; fue la presentación de "Memorias de Irazusta", el libro que recorre los cien años a punto de cumplirse.Lo escribió Delia Ester Notthoff de Benedetti luego de un minucioso y prolongado trabajo de investigación que incluye consultas bibliográficas, documentales, de archivos, mapas, testimonios orales, imágenes y otras fuentes. A lo largo de casi 400 páginas, el lector, aún cuando no sea vecino de Irazusta, se siente atraído por el relato ameno de múltiples facetas.¿Y que puede haber de interesante sobre un pueblo tan chico? podría preguntarse alguno al leer esta nota. Mucho, y enseguida se lo explicamos: es cierto que ellos no tienen un parque industrial, un gran teatro, grandes casas de comercio, importantes establecimientos educativos, ni un corsódromo famoso.Por eso la historia de Irazusta es más doméstica, y entonces necesariamente transita por la de las familias y se viste de costumbrismo, mechado con lo anecdótico; he ahí la belleza de la crónica."Memorias de Irazusta" dosifica con admirable equilibrio, la crónica institucional, la de sus personajes característicos, la descripción de oficios ya desaparecidos y en general, describe y resalta lo más sustancioso de su vida pueblerina.Ensamblada en el relato hay una interesante retrospectiva del desarrollo de los ferrocarriles de nuestra zona. ¿Cómo no conmoverse ante la descripción minuciosa de los viejos trenes, las locomotoras a vapor, la comunicación telegráfica y todo el trabajo febril en las estaciones? Por si algo faltara, el relato de los protagonistas se vuelca textual, genuino, sin retoques y ello lo hace más atrayente. ¿Que no decir de las graciosas anécdotas diseminadas a lo largo de la obra?Lleva además una breve síntesis genealógica de muchas familias. Particularmente, la que contiene sobre los Irazusta, es la más completa que hemos encontrado y se complementa con una síntesis de la trayectoria de los más conocidos: Cándido, Julián, Dolores, Julio, Rodolfo, entre otros.Así como los Irazusta, aparecen allí numerosos personajes del pasado de Gualeguaychú, como Domingo Carabelli, los Goldaracena, Ferrari & Elgue entre otros, vinculados a esta historia.El acto fue conducido magníficamente por Claudia Fiorotto de Henchóz. En su transcurso se proyectó un video complementario que contiene todas las imágenes que no pudieron incluirse en el libro. Luego, con un armado inteligente se fue alternando la parte oratoria con la musical. Así pudimos apreciar la calidad del conjunto lugareño de los Hermanos Izaguirre (Sergio, Carlos y Omar).Con inocultable emoción inicial inició la autora sus palabras. Relató con detalle la paciente tarea realizada con el acompañamiento de su familia, en largos viajes y entrevistas.Agradeció a todos los que colaboraron, entre otros, Marcos Henchóz, Olguita Lonardi, el Sr. Luis Gómez y el Instituto Magnasco. Luego actuó el conjunto de los 4 Hermanos Gervasoni: tres chicas y Hugo, eximio guitarrista. Una grata sorpresa resultó el estreno de la canción que acaban de componer para el centenario de Irazusta.A continuación, quien esto escribe, honrado con la invitación de la autora, se refirió al contenido del libro destacando la fortaleza que constituye para un pueblo, tener detrás una rica historia. Seguidamente habló Marcos Henchóz, quien colaboró con Delia en la investigación.Él firma el primer capítulo de la obra, un encuadre histórico y legal sobre la colonización en nuestro país. Recordó también sus antepasados de origen suizo que se radicaron en Irazusta.Tras otra intervención de los Izaguirre, vino el broche oratorio, en la palabra siempre galana y poética de otro lugareño: Roberto Romani, actual Subsecretario de Cultura de la Provincia y autor del prólogo de la obra.Finalmente, Delia obsequió algunos libros a personas que colaboraron y para su sorpresa, recibió emocionada un presente de su familia en pleno.Así culminaba una jornada inolvidable que se extendió por más de dos horas. Irazusta centenaria, ya tiene su historia.
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