Irigoyen acusó a Moyano de presenciar las sesiones de tortura
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El ex intendente de Gualeguaychú, José Daniel Irigoyen, declaró en la décima audiencia del juicio a ex represores que se realiza en Paraná y afirmó haber sido examinado por el médico Hugo Moyano mientras era sometido a pasajes de corriente eléctrica por su cuerpo en la cárcel de Paraná.Lo que dicen los sobrevivientes de la dictadura es que había médicos que asesoraban a los torturadores en la aplicación de la picana y repiten un nombre: Hugo Mario Moyano.José Daniel Irigoyen, ex preso político durante la última dictadura cívico-militar, señaló que pudo ver a Moyano mientras era torturado con picana eléctrica y sometido a golpes en la "casa del director", dentro de la unidad penal.Irigoyen había sido privado de la libertad el 28 de noviembre de 1974 y hasta enero de 1977 permaneció detenido sin proceso. En esa situación estaba cuando una patota lo retiró de su celda en la cárcel de Paraná para hacerlo firmar una declaración en vísperas del consejo de guerra que los militares estaban preparando para juzgar -si cabe el término- el homicidio de Jorge Cáceres Monié, ocurrido el 3 de diciembre de 1975. Irigoyen se negó a firmar y comenzó una tortura feroz que se extendió por diez días.En la "casa del director" fue sometido a tormentos con picana eléctrica, submarino seco, golpizas. "Fueron muchas sesiones de tortura, que terminaban siempre con un simulacro de fusilamiento", señaló. "No me interrogaban, lo único que querían era que firmara la declaración", acotó en la audiencia de ratificación ante el juez Leandro Ríos.Irigoyen aseguró que "de la picana se ocupaba exclusivamente (el policía federal, Osvaldo Luis) Conde", pero aseguró que "de los golpes participaban otros", entre los que mencionó a José Anselmo Appelhans, director de la unidad penal, y Jorge Humberto Appiani. En la sala había una cuarta persona que cada tanto se le acercaba para sugerirle que firmara la declaración que tenía delante suyo, a la que recuerda por el ceceo de su voz, y también alcanzó a ver a los militares Alberto Rivas y Carlos Horacio Zapata (fallecido), que estaban "parados en el fondo de la habitación, al lado de la puerta".En esas circunstancias, también el médico tenía un rol específico: "Cada tanto venía Moyano, me auscultaba el corazón y veía si estaba bien para que siguiera la tortura", explicó. "Moyano era quien se ocupaba del aspecto físico", apuntó luego.Las referencias eran claras respecto de las personas porque a todos pudo verlos cada vez que le levantaban la capucha para instigarlo a que firmara la declaración. "Había dos personas jóvenes en la tortura: Appiani y Moyano", apuntó.El ex detenido contó que en una ocasión, estando acostado y atado a un camastro mientras era picaneado, su cuerpo se arqueó con tanta violencia que se le soltó una de las ataduras y alcanzó a rozar a Conde con su mano, transmitiéndole corriente eléctrica. "Conde se enfureció tanto que hizo que me estaquearan de pie y comenzó a patearme en los testículos, mientras otros me sostenían las manos", dijo. Appelhans y Appiani eran quienes lo tomaban de los brazos.Irigoyen no fue sometido al consejo de guerra, supone que por no haber firmado la declaración autoincriminatoria que le presentaron Appiani y Conde. El derrotero que hasta ese momento lo había llevado por las cárceles de Paraná, Gualeguaychú, Coronda y nuevamente Paraná, finalizó en diciembre de 1978 en Resistencia, cuando fue liberado. Fuente: El Diario.
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