Jaime Benedetti no cree en la pelea entre Busti y Urribarri
- ¿Tiene incidencia el periodismo de Gualeguaychú en los ámbitos políticos de la capital provincial?
Jaime Benedetti:- Por su puesto. Se leen mucho los diarios, sobre todo a través de Internet. Por ejemplo el presidente de la Cámara suele estar muy al tanto de lo que ocurre en Gualeguaychú. En más de una ocasión, hablando informalmente, me ha sorprendido el conocimiento que tiene. Pensemos, por otro lado, que Gualeguaychú es la tercera ciudad de la provincia. Cuanto ocurra en ella, por tanto, siempre es importante.
- Como hombre del interior provincial, ¿siente aquello del centralismo de Paraná?
- Ocurre que en la capital la política se vive de otro modo. Hay un clima de efervescencia permanente, lo cual es algo lógico. Por otro lado, Paraná es la sede de la administración provincial. Es una sociedad que tiene una alta dependencia del Estado.
- ¿Cómo se mira desde allí a la Costa del Uruguay?
- Es la costa productiva de la provincia. Esa es la percepción que hay en varios círculos y que uno ha podido confirmar. La costa centro sur, sobre todo, es vista como una región económica de pujanza, independiente de la incidencia estatal. Aunque quizá Concordia escape a esta descripción.
- ¿Cómo es la relación de los diputados, no importa el partido, de los departamentos del centro sur provincial?
- Hay una muy buena relación. En el caso de Concepción del Uruguay, donde están Flores y Artusi, que vienen de partidos distintos, la relación es cordial. Lo mismo ocurre en el departamento Gualeguaychú, donde se trabaja. Volviendo a la pregunta anterior, no veo una tensión capital-interior en Entre Ríos. Esto no quita que no haya diferencias de rasgos entre las dos costas. Al respecto, la costa del Paraná parece que es más dependiente de la administración pública. En la costa del Uruguay, en nuestro imaginario Concordia aparece como más dependiente del poder político. Y en este sentido es la más clientelística de las ciudades. En Paraná, la sociedad está muy condicionada por el trato con el poder del Estado, que suele tener una fuerte gravitación en todo. Como debe ocurrir en todas las capitales políticas de provincia.
- Desde afuera, el oficialismo parece fracturado. Urribarri, por un lado, y Busti por otro. ¿Usted qué cree?
- Creo que ellos tienen momentos de distanciamientos, cortocircuitos espasmódicos, pero en lo esencial están de acuerdo. Tendrán rencillas por posiciones políticas, pero pertenecen al mismo partido, tienen una trayectoria política común, participan de una misma identidad. Se me ocurre que no hay una enemistad verdadera, más allá de que esto lo proyecten hacia fuera.
- Los políticos, en general, ¿siguen peleándose por liderar la promoción de las obras en la provincia?
- Creo que sí, y no es patrimonio de ningún sector político en particular. Esto está presente, pese a la mala fama que genera esta disputa. De todos modos, esta competencia a veces está presidida por fines altruistas. Y otras veces por fines egoístas, como cuando se reclama ser el mentor de determinada obra. Esta pelea existe, es real. Cada senador, diputado, ministro, cada integrante del poder, trata que el presupuesto llegue más a donde él tiene predicamento. Esto es así.
- Existe el estereotipo de que detrás de la formula gobernante en la provincia se esconde una disputa por zonas o ciudades. Por ejemplo, el hecho de que gobierne Sergio Urribarri y su vice sea José Lauritto, marcaría una preferencia del poder por Concordia y por Concepción del Uruguay. ¿Esto es así?
- Creo que no esto no es tan así, al menos yo no lo veo claramente. Se me ocurre que quienes llegan al gobierno de la provincia deben procurar el apoyo de todos los departamentos. Quizá en otra época se privilegiaba más a la ciudad de donde se provenía. Pero hoy prima, me parece, el criterio de ampliar la base de sustentación territorial de la gestión.
- ¿No cree que hay una puja de localismos que se refleja luego en la política?
- El localismo está en todas las ciudades. Eso existe.
Admiración y rivalidad
- ¿Cómo es vista Gualeguaychú, en este sentido?
- Hay una ambivalencia, en la que se juntan la admiración con la rivalidad. Gualeguaychú tiene una fuerza propia, pese a que en ella no residen los poderes del Estado. Y en algunos aspectos quizá ha sido relegada. Ahora mismo estamos tratando de que se compense esa asimetría en lo que hace al Poder Judicial, trayendo infraestructura que históricamente concentraba Concepción del Uruguay. No es casual que una gran cantidad de miembros del Superior Tribunal de Justicia provengan de esa ciudad vecina. De todos modos, Gualeguaychú ha tomado la delantera en otras cuestiones, respecto del resto de las ciudades.
- ¿No ven a los gualeguaychuenses como retobados?
- Por lo bajo, por esta ambivalencia de sentimientos, a veces nos critican. Pero bueno, yo digo que Gualeguaychú ha liderado el movimiento ambiental en el país. Y este es un hecho valioso. Paralelamente, creo que es una causa que los gualeguaychuenses debemos aprovechar. Por ejemplo, cuando pensamos desarrollar industrias en la ciudad, debemos ser exigentes en materia medio ambiental. Nosotros tenemos una marca que ya trascendió la provincia. Pero debemos ser coherentes con ella, sobre todo en materia industrial.
- Por lo visto, le preocupa este tema...
- En efecto, nosotros debemos dar el ejemplo en el cuidado del medio ambiente. Corporación del Desarrollo ya contemplaba esta problemática en sus estatutos. Como dice Enrique Castiglioni, el Parque contaba con la planta de tratamiento antes de que se instalara la primera industria.
Cuestiones domésticas
- ¿Qué información tiene del proyecto de ampliación de esa planta, gestionado durante su presidencia en Corporación?
- Es una lástima que se haya demorado. Nosotros teníamos una promesa para que se hiciera prontamente. Y cuando creíamos que la instancia técnica estaba agotada, nos aseguran que aparecieron nuevos estudios técnicos.
- ¿Cuál es el problema, cree usted?
- Sospecho que los fondos son escasos. No quiero asegurar que esto obedezca exclusivamente a eso, pero todo me hace pensar en ese sentido (...) Aunque la obra esté presupuestada (alrededor de 17 millones de pesos), eso no significa que se vaya a hacer. Convengamos que la política de medio ambiente que hace la Corporación tiene que ver con la política del oficialismo. Acá no hay posibilidades de conseguir fondos sino es a través del partido que gobierna.
- ¿Es lo dice como crítica a la actual conducción de Corporación?
- Lo que digo es que se trata de mantener un difícil equilibrio cuando se está al frente de una institución no gubernamental. Como se sabe, Corporación depende de la sobre tasa de promoción industrial, es decir de los giros que le haga el gobierno municipal. La historia de la institución ha demostrado que muchas veces esos fondos se han retaceado...
- ¿Usted habla de estas cosas con Ricardo Díaz, el nuevo titular de Corporación?
- Nuestra relación ha sido siempre cordial. Tuvimos hace poco un entredicho público (por el proyecto de tratamiento de efluentes del PIG), después de lo cual no hemos hablado. Algo que seguramente se dará más adelante.
- ¿Qué sabe de la autopista Ceibas-Gualeguaychú?
- Dicen que se ha hecho el 75% de la obra, y que en septiembre se inaugura. Pero tengo entendido que hay que hacer todavía varios cruces, y no sé si se llegará a tiempo. Ojalá que sí. Como sea, los ciudadanos, la oposición en nuestro caso, y la prensa, debemos seguir de cerca el tema, porque tenemos una larga experiencia de postergaciones.
- ¿Qué opina del nuevo acceso sur a la ciudad?
- Me parece una obra acorde con Gualeguaychú, más allá de algunos detalles que puedan faltarle. Me parece que es una obra importante.
Finanzas en problemas y reclamo federal
- ¿Cómo están las finanzas provinciales?
- Bueno, ahora anunciaron que van a pagar el 12, en lo que respecta a nuestra cámara. Eso, objetivamente, significa que hay un atraso en los pagos. Esto da una pauta de lo que está pasando. Por otra parte, el gobernador ha anunciado un plan para bajar gastos y dispuso rebajar salarios en las empresas de administración del Estado.
- ¿Es cierto lo de los bonos?
- Es cierto a medias, digamos. Hay una autorización del presupuesto para emitir bonos de organismos del Estado. Incluso hay una autorización para tomar deuda con otros organismos. Pero eso no significa que se emita un bono de circulación masiva. La situación es distinta a aquella en la que, a causa del endeudamiento provocado por el menemismo, circuló la cuasimoneda en la provincia.
- ¿Cuál es, según su parecer, el problema estructural de la Provincia?
- Lo que condiciona cualquier gestión es la apropiación de recursos de la Nación. Desde los ‘90, las provincias son la variable de ajuste de las políticas económicas. En esa época, se transfirieron servicios nacionales a la órbita provincial pero sin la contrapartida presupuestaria correspondiente. Esta asimetría entre la Nación y las Provincias se ha profundizado en estos años. En virtud de la estatización de las AFJP, el poder central se apropió de reservas acumuladas que eran de las provincias. Ni hablar de las retenciones, que no se coparticipan. En total, las provincias reciben el 35% de los recursos fiscales globales del país (...) Hay estructuras estatales que, por falta de financiamiento genuino, son inviables, como la Caja de Jubilaciones de Amas de Casa (...) Mientras esto ocurre, la provincia ha sobredimensionado su planta de personal. Si en el año ‘83, tenía 23 mil empleados, hoy supera los 70 mil. Por otra parte, según el Consejo Empresario de Entre Ríos, en la provincia hay un empleado público (provincial y municipal) cada 18 habitantes. El desafío de la provincia es claro: debe agregar valor a su producción, para generar empleo genuino para sus habitantes. Y no apelar al expediente fácil de meter gente en el Estado.
Lo que cobra un diputado
- ¿Qué presupuesto tiene la Cámara de Diputados?
Benedetti:- Sé el dato global. Del presupuesto provincial de 7.778 millones de pesos, el 1,70% se lo lleva el Poder Legislativo (senadores y diputados).
- ¿En su caso, cuántos empleados o asesores tiene?
- Tengo 3 empleados fijos. Aunque la cámara autoriza a contratar asesores, cuando aparecen cuestiones concretas, como leyes de medio ambiente.
- ¿Manejan subsidios los diputados?
- Tenemos 1.500 pesos mensuales que usamos para casos de extrema urgencia (por ejemplo traslado de ambulancias para gente que no tiene recursos). El destino de estos fondos tiene que estar debidamente acreditado.
- ¿Cómo es la retribución de un diputado?
- Se compone de una serie de conceptos, como el desarraigo (...) De bolsillo yo cobro, por todo concepto, 13 mil y pico de pesos por mes.
- ¿El presidente de la cámara dispone de gastos reservados?
- No creo.
Benedetti dixit
> Ley de educación: “Es un catálogo de buenos deseos (...) Es un conjunto de aspiraciones pero no se prevé cómo concretarlas. Es enunciativa (...) En otra época, las leyes eran sabias: establecían conductas, medios para llevarlas adelante y sanciones para quien no las cumpliera. No es este el caso”.
> Conflicto docente: “El principal responsable es el Estado. Urribarri, en su discurso de apertura en la Asamblea Legislativa, cerró toda puerta de negociación frente a gente que está pasando por problemas. Y violentando el derecho a huelga, anunció que descontaría los días no trabajados. Cuando el paro es justificado, no tiene por qué descontarse el día a quien lo hizo. Es lógico el malestar de los docentes, quienes además con razón se quejan del estado de los edificios escolares”.
> Alianza electoral: “Los acuerdos deben darse entre partidos y no entre dirigentes. En este marco la UCR, empezó a dialogar con un partido constituido como es el socialismo. Y de cualquier manera lo está haciendo el comité provincial como una instancia informal”.
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