Juan Boari: los recuerdos de una misión
El desastre natural ocurrido en Haití, marcó un antes y un después en la vida profesional y personal del médico cirujano de nuestra ciudad que hoy lo recuerda como un "volver a nacer". A un año del terremoto en Haití que dejó como saldo miles de muertos, heridos y una población devastada, Juan Boari, médico cirujano de nuestra ciudad que formó parte de la misión de los "Cascos Azules", recuerda minuto a minuto su experiencia de vida.Asegura que con sus compañeros se enviaron mensajes de texto para saludarse por su nuevo cumpleaños, ya que fue una vuelta a la vida con el sólo hecho de salir ilesos de allí.Juan Boari, médico, testigo del desastre, sobreviviente de una catástrofe, comparte sus recuerdos y aprendizajes. ¿Cómo se recuerda la situación a un año?-Fue un proceso lento, con altibajos pero yo debo considerar que salí bastante ileso. En este momento la televisión me recuerda todo y sobre todos los mensajes y los mails de mis compañeros que volvieron conmigo: "feliz cumpleaños, volvimos a nacer". Hoy estamos recordando y estamos viendo a Haití a partir de aquello del terremoto pasado. Y nosotros recordando esas calles donde estuvimos, donde compartimos, donde sufrimos situaciones angustiantes. Nosotros podemos estar contentos y decir: si, la verdad que zafamos. Estamos ilesos y estamos vivos. Es una experiencia imposible de olvidar y sobre todo para ustedes que estuvieron allí y tuvieron que soportar el terremoto en carne propia...-A nosotros lo que nos pasaba era que la gente nos preguntaba: ¿volverías a Haití? No, a Haití no volvería, pero sí haría otra misión de paz. Nosotros fuimos víctimas también del terremoto; no sólo fuimos testigos de lo que sufrió la gente porque no estuvimos heridos, sino también fuimos víctimas de ese temblor, de esa sensación de "se acaba el mundo" y son muchos segundos. No es el tiempo de una frenada en un auto. De decir: "uy, zafé". Fueron 38 segundos y después, días enteros donde hubo 54 réplicas. Donde uno dice: bueno, "¿en qué momento se va a partir la tierra y esto se acaba?"Después uno termina acostumbrándose pero nos angustió muchísimo.Recuerdo que a las 12 de la noche del lunes, a un minuto del martes con mi mujer nos emocionamos y dijimos hoy se cumple un año de aquel día trágico para todos. ¿Pensaste en algún momento que no volvías?-Pensé en un momento muy corto que se acababa todo. La sensación era de pánico, que nunca en mi vida había sentido. Después pensé que iba a ser mucho más difícil volver por cómo estaba la situación ahí. Al décimo sexto día, donde no había forma de salir del hospital porque la cantidad de muertos era impresionante y el caos en el país era impresionante; los aeropuertos estaban colapsados, decía: "cuánto tiempo voy quedarme acá".Y de volver a hacer un misión no; me ofrecieron Sudán; me ofrecieron otras misiones, como Mozambique, pero no quiero saber nada de Haití. Me encantaría seguir haciendo misiones de paz o alimentaria, pero fue un golpe muy duro. ¿Te costó volver a la normalidad?-Habrá sido en total 6 meses. Los dos primeros meses fueron los más duros. Es el tiempo donde uno se adapta nuevamente a esta vida. Lo que estuve en Haití me costó reorganizarme acá. Los dos primeros meses fueron de muchas pesadillas, de angustias, llantos. No sabía por qué me largaba a llorar. Todo el tiempo hablando de lo mismo con mi mujer. Después, los otros cuatro meses fue adaptarme a la vida civil. A la vida de tener una libertad porque allá era muy limitada la salida, estamos en una especie de gran hermano durante 6 meses conviviendo en un espacio muy reducido. Es muy duro, es muy limitado andar en la calle porque el clima es muy violento. Antes del terremoto era muy violento, muy inseguro. Entonces después esto te lleva a que te acostumbras a un ritmo de horario fijo muy limitado. Ahora estoy más recordando que extrañando. ¿Tuviste que tener apoyo psicológico o psiquiátrico? ¿O sólo con la contención familiar?-Fundamentalmente nuestra solución con Martín Vallote, que era mi compañero quirúrgico de ahí, nuestra contención fue familiar más que psicológica o psiquiátrica. Por contrato la ONU te obliga ir a hacerte una asistencia psiquiátrica para saber cuán afectado volviste por el tema de la indemnización. Pero nos pasaba que el psiquiatra, el profesional se asombraba tanto que no podía abstraerse de la situación y vernos como un paciente más. Le generaba tanta angustia o tantas emociones a él como a mí cuando se lo contaba. Entonces terminamos desistiendo.Fundamental para mí fue mi mujer y mis padres Mario y Socorro, también mis hermanos. Tanto "Pancho", María, Pedro. Mis amigos que estuvieron con mucho tacto. La gente de Gualeguaychú muy cuidadosa, de no invadir, de no molestar. Al contrario, 10 puntos, pero realmente la pude llevar adelante. ¿Cómo era antes del terremoto un día normal en Haití o para vos particularmente?-Nosotros estábamos allá y decíamos: "cualquier persona que no tenga nada que ver con esto, si pasara un día en Haití lo recordaría toda su vida" porque es todo tan extraño y tan diferente. Nosotros teníamos el día laboral. Nos levantamos a las 7 de la mañana, 7.15 teníamos que estar desayunando. Entramos a trabajar a las 7:30 en consultorio. Programamos los pacientes para operar en quirófano. A las dos de la tarde se para porque con 45 ° C de sensación térmica es imposible. Lo único que quedan son las iguanitas. Salen todas las iguanas, se llena porque hay muchos de estos lagartitos por todo el Hospital, dormíamos una siesta y a la tarde hacíamos reuniones, veíamos un par de pacientes más y quedaba la guardia las 24 horas. Si en algún momento había necesidad de salir, se complicaba salir del Hospital. Tenías que conseguirte un móvil y todos los papeles para transitar libremente en la ciudad porque había zonas limitadas. Había zonas rojas donde la ONU no podía pasar porque ya habían sido agredidos. Hay parte de la civilización haitiana, del grupo de haitianos que no quiere a la ONU o los Cascos Azules y hay otros que si. Porque de alguna manera se sienten invadidos, entonces eso lleva a limitarte. ¿Hay mucha violencia en ese aspecto? -Sí. Los Cascos Azules están armados, son soldados. El Hospital y contingente argentino es el más querido de los contingentes que están ahí. Son 11 mil Cascos Azules de los cuales 57 somos nosotros. A los argentinos por ser el Hospital nos quieren casi de todo el mundo. A los brasilero no. Los de los brasileros, es diferente porque van haciendo patrullaje en diferentes zonas. En las zonas más pesadas de Haití donde hay enfrentamientos, es más complicado, más violento. No hay zona turística, es muy escasa la zona turística. Si vos decís me voy a ir a Haití a pasar unas vacaciones no te lo recomiendo, de hecho no se vende como para vacacionar. Es muy limitado: hay dos o tres hoteles cuatro estrellas pero son para la gente de la ONU o los haitianos que tienen el dinero para poder acceder a eso. Las playas son muy bonitas pero no va gente. No vas a encontrar un alemán disfrutando de Haití porque es muy difícil. La imagen que se ve hoy de Haití con gente haciendo cola por un poco de agua ¿Es la imagen de Haití que ustedes vivieron?-Esta imagen de Haití estuvo prácticamente antes del terremoto. La gente buscando agua la veíamos nosotros. Los campamentos los vimos durante todos los días que estuvimos ahí post terremoto. También sucede que se puede hacer de esto un amarillismo: plantear desde un helicóptero tirar alimentos a una plaza donde hay miles de personas muertas de hambre, va a generar un revuelo. Está totalmente prohibido. Si yo tomo un helicóptero tiro una caja y veo como se pelean como perros eso está vendiendo una imagen que es peor. No es necesario hacer eso. No quiero criticar a nadie porque yo soy un cachorro. Entonces no es necesario contar que se están muriendo de hambre porque ya se ve. Lo que tenemos que hacer es buscar la forma de resolverlo. Es todo una cuestión política e internaciona. Todo el mundo tiene que poner un poquito y hablar de que en Haití se mueren 3.300 personas de cólera. Antes de que yo llegara a Haití sabía que se morían de Malaria el doble por año. ¿Por qué no hablamos del dengue? Yo atendí 130 pacientes con dengue cuando acá había dos casos y en Haití hemos atendido 130 de los cuales el 10% era hemorrágico y de esto nunca se enteró nadie. ESTE CONTENIDO COMPLETO ES SOLO PARA SUSCRIPTORES
ACCEDÉ A ESTE Y A TODOS LOS CONTENIDOS EXCLUSIVOSSuscribite y empezá a disfrutar de todos los beneficios
Este contenido no está abierto a comentarios

