Juan Carlos Urriste presenta el libro “La Estación y después”
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Esta noche, desde las 20:30, el ex diputado y sindicalista presentará sus vivencias, la historia y los cambios del barrio de la estación que se fue extendiendo en el tiempo. También hace referencia a su querido Unión del Suburbio, el apogeo y el ocaso del Frigorífico Gualeguaychú y la importancia del Hipódromo desde el punto de vista social.Juan Carlos dio sus primeros pasos en calle Rocamora y Rubén Darío para luego, a los 5 años, trasladarse frente al galpón de máquinas de la estación de tren que demarcaba el progreso y el atraso. Recordó que en los años 40 y 50, hasta la estación habían "calles adoquinadas, buen acceso, pero pasándola, había sólo barro y oscuridad, una zona sin cloacas y agua corriente".Dijo que el aporte del ferrocarril a la ciudad fue vital. Recordó que se "inauguró en 1887", y fue clave en la producción y educación, porque era el único medio de transporte que funcionaba sin importar las contingencias del clima y al alcance de todos". Destacó al gobernador Clemente Basavilbaso como gestor del empalme del tren a Gualeguaychú, también al Intendente Máximo Chichizola y al Presbítero Luis N. Palma", que brindó un discurso memorable en la inauguración de la estación que se produjo con la llegada de la locomotora 'La Paraná' que arribó desde la capital provincial, con "4 vagones y 200 pasajeros".Señaló que el ferrocarril llegaba al molino, la aceitera y al puerto que conformaban el polo industrial. Tiempos en que en el frigorífico trabajaban 1200 personas, unas 200 en el molino, un número importante en el puerto, a los que debe sumarse, en los últimos años, el personal que conforman la cooperativa arrocera y la lechera.Recordó que en lo que hoy es el Salón de Convenciones, se encontraban en el lado sur unas puertas donde "atracaban carros y camiones para transportar la carga a destino", mientras que en la Casa Rosada, estaba la "distribución de encomiendas". La importancia del HipódromoSobre el Hipódromo remarcó que está mal que a las competencias hípicas se las denomine como "Deporte de los Reyes". Pudo haber sido mucho tiempo atrás, pero desde hace décadas tiene un "efecto multiplicador con muchas actividades que se generan alrededor del hipódromo, creando fuentes de trabajo genuinos, como talabarteros, forrajeros, veterinarios, vareadores, herreros y demás".El libro hace hincapié en lo que significó el frigorífico para la ciudad y la zona. En el año '46 a través del convenio de la carne comenzó a crecer como por arte de magia la barriada de Pueblo Nuevo en lo que era una zona despoblada. Mucho tuvo que ver con su "accionar social", el Profesor Narciso Gallemí. Cabe recordar que se daban "clases de apoyo a los hijos de los trabajadores que además recibían su desayuno". Por otra parte, los trabajadores, hombres y mujeres, hacían "gimnasia en el playón del establecimiento".Fue la primera vez que los "hijos de los operarios tuvieron acceso a estudios superiores y la posibilidad de obtener un título profesional".En las páginas de su publicación hace referencia al "tren de la esperanza" y recuerda al ex Presidente Carlos Saúl Menem que terminó cerrando uno y otro ramal, luego de recorrer la provincia en tren. En el libro, también narra el "nacimiento del club Unión del Suburbio", entidad de la cual es "hincha, socio y ex jugador", además de haber ejercido la presidencia durante varios años.
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