
El juez Beltramone le tomó indagatoria a Baggio por alrededor de una hora y lo dejó imputado en la causa
El joven de 25 años que viajaba junto a Julio Bereciartu el día en que se produjo el asesinato frente a la Terminal de Ómnibus de Rosario, ratificó todo lo declarado en sede policial.Esto no convenció al juez Beltramone y lo imputó dentro de la causa por considerar que sus dichos entorpecen el avance de la investigación.Un nuevo capítulo se abrió en la causa que investiga la muerte del dirigente deportivo de Gualeguaychú, que fue baleado el 10 de octubre por dos motochorros, cuando circulaba en una camioneta Toyota Hilux junto a Juan Pablo Baggio.Mucha información circuló por el medio hasta que finalmente el juez de 9ª Instancia, Javier Beltramone, llamó a indagatoria a Juan Pablo Baggio, testigo presencial de los hechos ocurridos a plena luz del día frente a la Terminal de Ómnibus de Rosario.Según altas fuentes judiciales, el joven habría relatado que ambos viajaron a Victoria por el arrendamiento de un campo y que luego de realizar los trámites cruzaron hacia Rosario para pasear y comprar un par de botines, pero al momento en que se dirigían de compras ocurrió el trágico hecho.Baggio habría dicho que no visitaron la cuestionada financiera rosarina y cuando el magistrado le consultó sobre si llevaban dinero en el interior de la camioneta, el joven acompañante de Bereciartu habría asegurado que el único dinero que llevaba era el que tenía en su billetera.Esto habría sido determinante para Beltramone en su decisión de imputarlo en la causa por encubrimiento agravado porque sus dichos entorpecen la investigación y se cae la hipótesis de que se trató de una salidera.Además, respecto a la imagen que existe de Julio Bereciartu pagando el estacionamiento de un garage cercano a donde se encuentra la financiera, Baggio habría contado que habían estado almorzando en un comercio cercano y que de ahí iban a comprar los botines, desestimando nuevamente la posibilidad de una visita a la financiera.Las cámaras de esta financiera están en poder de la Policía e inexplicablemente todavía no las tiene la Justicia, lo cual sería determinante para establecer la verdad de la cuestión y de esa forma continuar con la investigación para saber si se trató de una salidera o un robo al boleo.