
Fotos: Joaquín García
Fue un acto cien por ciento kirchnerista. Hubo banderas, agrupaciones, bombos y trompetas. Además del Intendente y el ex gobernador, estuvieron Pedro Báez, Raúl Riganti, Leticia Angerosa, y todo el piaggismo de la ciudad. Del sector peronista que responde a Bordet no hubo nadie.
Luciano Peralta
Como se esperaba, la presencia del diputado nacional Axel Kicillof convocó a prácticamente todos los espacios kirchneristas del departamento y localidades cercanas. El ex ministro de Economía de Cristina Fernández llegó a Gualeguaychú para dejar inaugurado el espacio local de Unidad Ciudadana, el partido creado por la expresidenta que la llevó al Senado de la Nación en 2017.
Como suele pasar, el comienzo del acto se hizo esperar bastante más de lo esperado. Ese tiempo sirvió para ir viendo quiénes se fueron sentando en la primera de cuatro filas dispuestas en el salón del club Juvenil del Norte. Temprano, quien dio por tierra con todas las especulaciones sobre su presencia fue el jefe de la Cámara de Diputados de Entre Ríos, Sergio Urribarri, quien se sentó junto al legislador y ex intendente de Larroque, Raúl Rigantti, y a la gualeguaychuense Leticia Angerosa.
Después, casi sobre el inicio del discurso de Kicillof, se sumaron el también diputado provincial Pedro Báez y Juan Manuel Huss, uno de los representes que aún le quedan al urribarrismo en la Cámara Baja de la Nación y referente de La Cámpora.
Si bien, como publicó ElDía el jueves, el intendente Martín Piaggio había confirmado su presencia en Juvenil del Norte, el arribo de Urribarri, de quien se alejó en los últimos tiempos, parecía poner en jaque, al menos, la foto compartida arriba del escenario.
Pero Piaggio llegó junto a su esposa Emilia Bilen y saludó uno por uno a toda esa primera fila. El exgobernador no fue la excepción, sino todo lo contrario: Piaggio y Urribarri se fundieron en un abrazo que, obviamente, se llevó todos los flashes.
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El tema de la foto en el escenario ya estaba resuelta de ante mano: ninguno de los referentes peronistas de peso dejaría su silla de la primera fila, en tanto que los que sí subirían posteriormente iban a ser los militantes de cada una de las agrupaciones y partidos que conforman Unidad Ciudadana.
Piaggio auténtico

En tiempos en lo que parece que pegarse al kirchnerismo es, de por sí, piantavotos, en los que muchos de los que fueron kirchneristas en los doce años de los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner, o en buena parte al menos, prefiere tomar distancia, aggiornar el discurso a los nuevos tiempos y plantearse como una "oposición responsable", Piaggio se mostró más auténtico que nunca. Hizo la V peronista, cantó la marcha, aplaudió, se sacó fotos y hasta se lo vio cantar contra el juez Claudio Bonadío unos de los cánticos que la militancia repitió varias veces en la tarde-noche del viernes.
El intendente parece haber dejado de lado, al menos por el reato que duró el acto, las tantas especulaciones que movilizan a la inmensa mayoría de los políticos (sino, a todos) para mostrarse tal cual es: un peronista convencido de lo que el kirchnerismo hizo bien, como expresa en cada entrevista periodística. Idea que, sin medias tintas, expresa en gran medida la figura y el discurso de Axel Kicillof.

Ahora, las especulaciones políticoelectorales seguramente florezcan de a montones en Paraná. Muchas veces, en política una imagen vale más que mil discursos. Por eso la foto del afectuoso abrazo con Urribarri desde anoche recorre los grupos de WhattsApp del peronismo capitalino. ¿Sera sólo una foto de ocasión? ¿Tendrá esa imagen continuidad electoral pensando en 2019? ¿Qué pasará con el PJ de Gualeguaychú si Unidad Ciudadana presenta su candidato a gobernador?
Son todas preguntas que seguramente Piaggio ya se hizo una y mil veces. Aunque anoche pareció habérselas sacudido para mostrase auténtico.
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