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Junto a sus tres mascotas, un bahiense y una alemana recorren las rutas argentinas

Francisco y Hella están en Gualeguaychú. Con ellos: Luz, Homero y Lukcy, los perros y el gato con quienes viajan hace casi un año. "Seguramente no tengamos la plata de otros, ni los bienes. Pero nos sabemos un poco más libres, nos sentimos más vivos", contaron.

Romper mandatos establecidos, desafiar las seguridades de lo conocido y enfrentar miedos nuca desafiados. Un poco de cada cosa. O de todo un poco. De eso hablan Francisco y Hella cuando cuentan cómo y por qué se decidieron a emprender el viaje en el motorhome que ellos mismos construyeron, en agosto del año pasado. Aunque lo resumen en una idea, tan maravillosa como personal: “simplemente, se trata de vivir”.

Él nació en Bahía Blanca y vivió 20 años en La Plata, donde estudió Medicina. Pero, desilusionado con la carrera, la dejó a poco de recibirse para dedicarse de lleno al entrenamiento y la rama de la medicina del deporte, en lo que se especializó.

“Fue el primer paso en salirme de lo que debía hacer”, expresó en diálogo con ElDía. A su lado, Hella, la alemana que conoció en Europa hace un par de años, con quien comparte cada uno de sus días en el Mercedes 319, modelo 1962, con motor de Falcon.

Ella es economista, pero poco le importó su título a la hora de guiarse por sus ganas de conocer el mundo. “Me recibí y me fui a Francia a trabajar de mesera. Pero mi sueño era viajar, salir de la rutina. Cuando me vine a la Argentina estaba trabajando para Google, pero era esto lo que realmente quería hacer”, relató la joven de 30 años.

¿Cómo financian el viaje?

Siempre, es una de las primeras preguntas a las que se enfrentan, no sólo estos dos soñadores sino todos los que se animan a dejar atrás el rutinario mundo del trabajo convencional, la casa y las obligaciones de siempre. Hella se dedica a dar clases de alemán tres veces a la semana, lo hace vía Skype. Por su parte, Francisco ofrece charlas de alimentación y entrenamiento sustentable en cada localidad que visitan –como la que dictará este miércoles en la Casa de la Cultura de Gualeguaychú–. Pero ambos aprendieron a convivir con lo que les depara el destino.

“Nunca nos hubiésemos imaginados vendiendo alfajores de maicena en las plazas”, entre risas, relató él, quien hasta hace poco tiempo era “un ex estudiante devenido en empresario”, con un gimnasio propio y personal a cargo.

A paso lento, pero firme

Salieron de La Plata, a 35 kilómetros por hora, con un vehículo que lejos estaba de las mejores condiciones mecánicas, dos perros y un gato a bordo, y una lluvia imposible. ¿Por qué? “Porque la preparación se fue dilatando y tardamos dos años en arrancar. Queríamos salir, y cuando lo hicimos teníamos que ir muy despacio porque el vehículo – el Mercedes sesentista bautizado “La Oma”, abuela en alemán– recalentaba, estaba desalineado, no estaba a punto, todo mal. Pero salimos, que fue lo importante”, relató Francisco.

Primero llegaron a Chascomús, siguieron por Santa Clara del Mar, Mar del Plata, Miramar y buena parte de la costa atlántica, para pasar por otras tantas localidades del interior bonaerense. Ahora, planean pasar a Uruguay y seguir hacia Brasil.

“Nos movemos de a 50 kilómetros, lo que nos hace conocer muchos pueblos. Son universos diferentes. Necesariamente tenemos que ir de a poco, porque La Oma es gastadora, y si nos movemos muy rápido no nos alcanza la plata”, contó el bahiense. Y no es para menos: en ruta, el camión gasta 22 litros cada 100 kilómetros, mientras que en la ciudad llega a consumir hasta 40.

Entre la cura y la búsqueda eterna

¿Qué moviliza a esta pareja argentino-alemana a dejar su vieja vida atrás, desprenderse de todas las ataduras y salir a enfrentar el mundo? “Yo busco curarme”, sintetizó el argentino al aludir a la cultura consumista en la que vivimos, en la que la insatisfacción eterna es la regla. A su lado, Luz, Homero y Lukcy, la perra, el perro y el gato que terminan de conformar esta particular familia.

“Seguramente no tengamos la plata de otros, ni los bienes. Pero nos sabemos un poco más libres, nos sentimos más vivos. A la mañana, cuando nos levantamos no tenemos que llegar a las 8.00 a un lugar todos los días. Es una elección”, expresó, por su parte, la joven alemana.

Charla en Casa de la Cultura

Este miércoles 3 de julio a las 20.30, Francisco dará una charla sobre: Alimentación y entrenamiento sustentable. Será en la Casa de la Cultura (25 de Mayo 734), con ingreso abierto y a la gorra. El dinero recaudado financiará el viaje de estos dos soñadores.

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