Juventud Urdinarrain ganó el Clausura en un final escandaloso
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Fotos: Marcelo Zaragoza
Luego de la expulsión, Deportivo perdió su rumbo, y Juventud aprovechó el hombre de más. Fue así que tres minutos más tarde, Pedro Mornacco dejó corto un pase en la mitad de la cancha, la pelota le quedó a Blas Asevedo que sacó un pase milimétrico para Víctor Fiorotto, quien avanzó sobre el área y ante la salida de Bruno Spiazzi, la picó para que la pelota ingrese al arco vacío y desate el furor en Juventud que pasaba a ganar el partido y ampliaba la diferencia a dos en el global.
Después del gol, Juventud se acomodó en el partido, jugó con la desesperación de su clásico rival y pudo ampliar la diferencia en más de una ocasión, pero falló en la puntada final y hubo buenas intervenciones del arquero Spiazzi.
Finalmente a los 32, una gran jugada de Juan Francisco Pereyra, Cachete dejó solo a Cristian Godoy que ingresando al área por la derecha, sacó un misil inatajable para que la pelota de en el travesaño y vaya a dar a la red para el 2 a 0.
A los 37, Emiliano Ochoa que había ingresado desde el banco, de tiro libre puso el descuento para Deportivo que igualmente no le alcanzó porque en los avances siguientes del equipo de Gonzalo Perrón, nuevamente chocó con un infalible Rodrigo Gauna.
El árbitro Moreno pitó el final, y Juventud merecidamente festejó el título, porque en el global de los dos partidos, fue más inteligente, tuvo contundencia en sus ataques y solidez defensiva, además no se dejó influenciar por los fallos arbitrales, cosa que si le pasó a Deportivo que ante fallos adversos se subió al tren de la permanente protesta y se desconcentró ante un árbitro que tuvo una noche para el olvido, y no ayudó para nada a que el espectáculo de desarrolle con normalidad.
Luego del final se desató un escándalo, con hinchas de ambas parcialidades ingresando al campo de juego, una batalla campal con varios focos de violencia entre jugadores e hinchas y una policía que se vio desbordada. Además, el arquero de Deportivo, Bruno Spiazzi, agredió con una patada al árbitro provocándole un corte en la cabeza, en una escándalo repudiable por donde se lo mire. También dirigentes de Juventud reportaron destrozos en la zona de los visitantes y piedras que se arrojaron hacia el campo de juego cuando la gente de Juventud festejaba. Un bochorno que empañó lo que tendría que haber sido una fiesta.ESTE CONTENIDO COMPLETO ES SOLO PARA SUSCRIPTORES
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