La antigua bolsa de los mandados vuelve a ponerse de moda para cuidar la ecología

En algunos países del mundo, los comerciantes cobran un impuesto a quienes quieran utilizar bolsas plásticas no reutilizablesUn supermercado de la ciudad puso en práctica un proyecto para reducir el uso de bolsas descartables. Entregan a sus socios bolsas reutilizables con un mensaje de cuidado medioambiental.
Mónica Farabello El supermercado Supervisión junto a Unilever comenzaron a implementar una nueva forma de hacer los mandados. Pensando en la ecología y el cuidado del medio ambiente repartirán 800 bolsas reutilizables entre sus socios para minimizar el uso de las bolsas de plástico.El integrante de la comisión directiva de la Mutual del Frigorífico Daniel Hernández, explicó los fundamentos del proyecto: "el medio ambiente es el hábitat en el que nos desenvolvemos todos. Hace bastante tiempo Supervisión empezó a implementar la bolsita descartable, pero la oxibiodegradable".Se trata de una bolsa "que a los cuatro años se degrada, aún en el basural que es donde normalmente terminan las bolsitas como contenedor del residuos domiciliarios".La diferencia es que "la que se entrega normalmente, tarda 100 años en degradarse. Es una diferencia realmente importante", expresó Hernández.Por otra parte, informó respecto a las bolsas oxibiodegradacles, que el "costo es más alto y la presentación es diferente" y que además, se intenta "ayudar al programa municipal de separación de los del residuos orgánicos, inorgánicos y patológicos".En este sentido, explicó que "un grupo de bolsas que se entregan gratuitamente son de color rojo, a los efectos de poder arrojarlos a disposición final".
"La bolsa de los mandados"
Para resguardar el medioambiente y no hacer un uso excesivo de bolsas de nylon, comenzaron a entregar a los socios, que realicen una compra de 250 pesos, una bolsa reutilizable con un mensaje: "use esta bolsa para hacer los mandados diarios. Minimice el uso de la bolsa descartable".Según expresó Daniel Hernández, han implementado este proyecto con la ayuda de "Unilever. Con la compra, el cliente presenta el ticket y reciben de regalo una bolsa de nylon de feria".El objetivo principal de la campaña, no es desaparecer del mercado el uso de las bolsas de nylon, sino hacer un uso con criterio. "Intentaremos bajar el nivel de consumo de bolsas de nylon que tanto afectan el medio ambiente", expresó Hernández.Además, recordó que "cuando éramos chicos, era tradicional tener en la cocina la bolsa de los mandados. En esa época no existía el descartable que nos ha invadido y modificado el perfil de la basura".Un cambio cultural
En algunos países del mundo, como China, Irlanda y Canadá ya se ha prohibido el uso de las bolsas plásticas por considerarlas nocivas para el medio ambiente. En Argentina, muchos municipios han adherido a esta medida otorgando a los comercios entre 12 y 24 meses para erradicar el uso de las mismas.En Entre Ríos, en junio de este año se aprobó la ley para eliminar el uso de las bolsas plásticas en el término de dos años."Entendemos que se trata de un proceso cultural, que se arraigan muy rápidamente y después es difícil de modificar", opinó Daniel Hernández.Además, resaltó el cambio que se observó en la basura a lo largo del tiempo: "hace 150 años había escombros, platos rotos, botellas, pero desde hace 50 ó 60 años empiezan a aparecer los textiles no degradables y empiezan a aparecer los primeros descartables".En este sentido, explicó que en la actualidad "la composición del residuo ha aumentado 10 veces en volumen" y que la calidad "es terrorífica, porque el 95 % no es degradable. Es imprescindible la separación por tipo, el reciclado al máximo y la disminución de los volúmenes porque esa basura nos afecta a todos".
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