La ART sigue dándole la espalda a la maestra con insecticida en la sangre
Hace exactamente dos meses ElDía publicó una nota titulada "El drama de la maestra que convive con glifosato en el cuerpo", en la que la docente rural Estela Lemes relató los padecimientos por los que está pasando después de que estudios médicos le indicaron la presencia de insecticida y glifosato en la sangre.¿Qué cambió desde entonces? Poco y nada. La directora de la Escuela N° 66 "Bartolito Mitre", de Costa Uruguay Sur, comenzó un tratamiento de rehabilitación en el Centro de Neurología y Recuperación Psicofísica (Cener) de Galarza, donde estuvo internada durante 20 días, pero ni los dueños del campo se hacen cargo de la fumigación causante de sus padecimientos (ocurrida en 2012), ni la ART está dispuesta a cubrirle el costoso tratamiento médico."Cansada y preocupada". Ese es el estado anímico de la docente que debe lidiar con una neuropatía y los tratamientos médicos, kinesiológicos y psicológicos. Pero lo peor de todo es que a pesar de que cuenta con una cobertura del 70% del Iosper, la ART del Instituto Autárquico Provincial del Seguro de Entre Ríos "no reconoce la patología como enfermedad laboral". Es decir, no le reconocen que todos sus padecimientos empezaron después de estar expuesta a una fumigación ilegal, a pocos metros de la escuela de Costa Uruguay Sur donde trabaja.Diagnóstico de un experto Luego de la exposición a agroquímicos, Estela Lemes comenzó a padecer diversos trastornos en las piernas y los brazos, empezó a marearse y a perder la fuerza y la memoria. Ante este cuadro de situación, realizó las consultas pertinentes en el Cener, donde permaneció internada durante veinte días, el mes pasado.Es por eso que, para tener un panorama más claro del cuadro médico por el que atraviesa la maestra, ElDía dialogó con el médico Santiago Sanfilippo, un reconocido especialista en neurología que lleva el caso de Lemes."Después de los estudios, los hallazgos clínicos sugirieron la posibilidad de una neuropatía. A partir de ahí se comenzó un tratamiento médico y una rehabilitación", explicó el ex director del Hospital Argerich, de la ciudad de Buenos Aires.¿Qué es una neuropatía?El sistema nervioso se divide en tres partes fundamentales. El sistema nervioso central, que conocemos como el cerebro y la médula; el sistema nervioso autónomo, que es la parte que regula las funciones fundamentalmente de los órganos (el funcionamiento pulmonar, cardíaco, el intestinal, la parte sexual, etc.) y, por último, el sistema nervioso periférico, que son los nervios que salen de la médula, encargados de darle la energía suficiente a cada uno de los músculos del cuerpo para que funcionen correctamente. En el caso de Estela, el que está lesionado es este último.¿Qué tratamiento está haciendo la paciente?-Está haciendo un tratamiento farmacológico, uno médico y la rehabilitación, fundamentalmente en la parte de kinesiología y fisioterapia. Pero esto es acompañado también por un tratamiento psicológico con rehabilitación cognitiva. Lo que hacemos en nuestra institución es una rehabilitación integral, intervienen todos los integrantes del equipo: la terapia ocupacional, los kinesiólogos, la psicóloga y las rehabilitadoras cognitivas.¿Cómo ve el caso en particular?-Creo que vamos bien, de a poco la paciente se va recuperando. Le falta, pero vamos por el buen camino. Si no se expone a ningún agroquímico, a ningún tóxico, creo que estamos en condiciones de tener una buena evolución. Pero bueno, hay que insistir en el tratamiento, continuarlo, y continuar la rehabilitación.¿Los síntomas que sufre Estela son propios de la exposición a agroquímicos?-Lo que se hace en medicina es tratar de correlacionar un síntoma, o una serie de síntomas, con aquellas posibles causas. En este caso, la única causa probable que tenemos es esta. Se han descartado otro tipo de causas, de acuerdo a los estudios complementarios realizados, y si bien uno nunca puede ser taxativo en esto, es probable que en este caso la causa de la neuropatía sea la que aduce Estela.A pesar de los estudios médicos, de la palabra de la docente y la de los testigos que estuvieron en la Escuela N° 66 "Bartolito Mitre" el día de la fumigación, la ART del Instituto Autárquico Provincial del Seguro de Entre Ríos no reconoce la patología como propia de un riesgo laboral. Mientras tanto, la maestra rural deambula entre presentaciones judiciales, reclamos sin respuestas y la necesidad de cubrir costosos tratamientos con un sueldo docente que, claro, "no alcanza".
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