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La consecuencia de haber echado al director del Hospital en plena pandemia

El resultado está a la vista: un aumento exponencial de casos de Covid en la ciudad y el departamento, con el inminente riesgo que colapse el sistema sanitario y no se pueda dar respuesta a la ciudadanía. En la última semana se confirmaron más de 250 nuevos pacientes, con una clara tendencia creciente en la duplicación de casos.

Cuando el Dr. Martín Roberto Piaggio fue corrido de su cargo al frente del Hospital de Gualeguaychú, la situación sanitaria de la ciudad estaba controlada. El trabajo mancomunado entre el primer y segundo nivel de salud, y las múltiples acciones que se implementaron para hacer frente a la pandemia, arrojaron resultados muy diferentes a los que se registran en la actualidad.

No fue fácil hacer frente a una pandemia. La conducción estuvo en manos de un equipo de trabajo que debió hacer frente a las necesidades que tenía el sistema de salud de Gualeguaychú y sobreponerse a la situación para dar respuesta a la demanda. Y cuando esa situación se agravó, se respondió de manera planificada y anticipándose para evitar una complicación aún mayor, con más trabajo, aumentando las capacidades de seguimiento y de comunicación.

En agosto, Gualeguaychú ingresó nuevamente en Aislamiento Social, Preventivo y Obligatorio (ASPO) luego de analizar y proyectar la compleja situación que se presentaba.

La decisión política de utilizar esta herramienta como medida de prevención pudo haber sido antipática para algunos, pero sirvió para frenar el ritmo de contagios y aliviar el sistema sanitario. Y esto es una realidad incontrastable aunque les pese a algunos.

Este esfuerzo permitió que en el transcurso de siete semanas, desde principios de septiembre hasta la salida de Piaggio del Hospital, la cantidad de personas que cursaban la enfermedad descendiera de más de 400 casos activos a menos de 200, y el tiempo de duplicación de casos llegó a ser de 65 días. Y estos son datos incontrastables.

El actual director asumió sin un plan de trabajo y sin un equipo de conducción. Llegó en medio de una pandemia prácticamente sin conocer el trabajo realizado hasta ese momento y la disponibilidad de recursos con los que contaba. Lo primero que se hizo fue cortar toda comunicación con la comunidad y se volvió a desconectar el Hospital de la sociedad.

La ciudad desconoce la estrategia sanitaria prevista por la persona que fue designada por el Ministerio de Salud, que lleva adelante una pandemia desde un escritorio a cientos de kilómetros y prácticamente sin presencia en el Comité de Organización por la emergencia Sanitaria Local (COES).

Esta relajación sanitaria tiene su correlato directo en el aumento de pacientes cursando la enfermedad. En los últimos días se ha más que duplicado la cantidad de casos positivos activos en la ciudad; y si se considera todo el departamento, la realidad es aún más preocupante. Además, el tiempo de duplicación de casos se redujo a casi la mitad. Hoy hay 525 casos activos en la ciudad.

El Hospital tuvo una conducción comprometida en preservar la salud de la comunidad y en enfrentar la pandemia con todas las herramientas disponibles, además del trabajo articulado con la Municipalidad, para que el coronavirus impacte lo menos posible en la cotidianeidad de vecinos y vecinas. Con el cambio intempestivo de dirección se enterró esa posibilidad y se abandonó a la comunidad. Se dejó de brindar información, de dar respuestas, certezas y acompañamiento.

No se cambia la conducción del Hospital en una pandemia, es un acto de absoluta irresponsabilidad y sus dolorosas consecuencias las veremos en el transcurso de los próximos días.Con la salud no se juega. En momentos como este, el trabajo debe ser en equipo, sumando. No se trata de incorporar individualidades. La complementariedad del trabajo grupal logra una sinergia que es mucho más que la sumatoria de las partes.

Carlos Riera (*) Ex responsable de prensa del Hospital de Gualeguaychú

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