La creación de la Policía Judicial, el gran déficit del nuevo sistema penal
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La conformación de un grupo de funcionarios policiales, principalmente de investigaciones y científicos, que dependa directamente y únicamente del Poder Judicial de Entre Ríos, sigue siendo la deuda pendiente del nuevo Código Procesal Penal que hace pocos días terminó de implementarse completamente en toda la provincia. Carlos Riera El 5 de febrero de 2013 Gualeguaychú comenzó a transitar el camino propuesto por el nuevo sistema de enjuiciamiento y esto acarreó algunos cambios en la conformación de los papeles judiciales. Como una de las principales transformaciones, desapareció el rol del Juez de Instrucción, que realizaba las investigaciones de las causas, y en su lugar apareció el Juez de Garantías, quien controla el desarrollo y regula las garantías del imputado.Pero fue el Ministerio Público Fiscal el que tomó las riendas de las innovaciones más sustanciales: las investigaciones. Son los fiscales los responsables de perseguir y recolectar las pruebas que posteriormente serán presentadas al Juez de Garantías para que el magistrado otorgue la elevación a juicio de la causa.Estas investigaciones deben ser rigurosas y precisas, para que en el menor tiempo posible pueda ser llevada a juicio y su responsable condenado. Hubo varios casos en Gualeguaychú en los que el imputado recibió una sentencia condenatoria en menos de 30 días, algo realmente destacable, teniendo en cuenta que con el anterior sistema de Justicia se podía llegar a una conclusión después de un año de espera. El rol del fiscalLa Investigación Penal Preparatoria (IPP) es la etapa más importante de todo el proceso judicial, porque es en esa instancia donde se producen las pruebas acusatorias y en caso de que no se realice un buen trabajo se caerá la causa y, consecuentemente, el imputado será liberado por falta de pruebas. El responsable máximo de ello es el fiscal. Es quien debe orientar a la Policía sobre las cuestiones de interés y recibir las actuaciones de los funcionarios policiales sobre las pericias ordenadas.Es en este punto donde aparece una de las falencias más importantes de la IPP: La falta de una Policía Judicial. La creación de este cuerpo es estrictamente burocrática y hasta el momento no se ha conformado porque los funcionarios policiales que serían destinados a tal función pasarían a responder únicamente al Poder Judicial, bajo las órdenes de los fiscales, y quedarían exentos de las autoridades policiales. La deuda pendienteLa Policía Judicial dependería directamente del Poder Judicial, con cargo, sueldo y estabilidad judicial. Actualmente, la Policía es un mero auxiliar de la Justicia, no depende de ella, por lo cual el Poder Judicial no tiene injerencia en los nombramientos, las asignaciones de funciones, salarios y capacitación.La Policía es el brazo ejecutor de la Justicia y son ellos los encargados de realizar las actuaciones ordenadas por el fiscal, pero como por cuestiones administrativas son removidos cada una cierta cantidad de meses, esto origina que muchos de los funcionarios policiales no adquieran un conocimiento sustancioso. Muchos de ellos no alcanzan a conocer la forma de trabajo del fiscal, ni lo que pretende de una investigación. Las otras falenciasLa falta de la Policía Judicial no es el único problema que afronta el Ministerio Público Fiscal a la hora de una investigación y esto se debe únicamente a una falta de política por parte del Superior Tribunal de Justicia de Entre Ríos.Muchas veces se ha escuchado la frase "Dios está en todas partes, pero atiende en Paraná". En el Poder Judicial no es la excepción. En Gualeguaychú no hay un equipo de peritos, como ser: mentales, bioquímicos o toxicológicos y contables. En caso de necesitarlos, se debe recurrir a aquellos nombrados para otras áreas, a un privado o enviar las pericias a Paraná.No hay un perito balístico policial y no todos los días hay médico policial disponible que atienda en las jurisdicciones de Gualeguaychú, Urdinarrain e Islas del Ibicuy, por lo cual debe pedirse colaboración al Hospital, acarreando demoras y sobrecarga de tareas en la atención pública. Los profesionales de la salud permanecen unos meses y luego piden la baja de la fuerza porque no es algo redituable para su función. Esto también genera un problema importante para los actores judiciales.Pero los problemas se agigantan con la necesidad de una verdadera Policía Científica. Los funcionarios actuales tratan de ser lo más rigurosos y competentes posibles, pero muchos de ellos no tienen cargo de perito. En el caso de resultar necesaria una prueba de ADN hay un solo lugar en la provincia de Entre Ríos que depende del Poder Judicial. Un solo genetista para atender todas las demandas de los fiscales de todas las jurisdicciones, lo que genera la demora, a veces de meses, para conocer los resultados.En el caso de que una investigación requiera de un estudio anatomopatológico, esto es un estudio más preciso luego de una autopsia, en Gualeguaychú no hay quién lo haga ni elementos para realizarlo, por lo que debe ser llevado a Paraná y una perito de Santa Fe los realiza cada vez que puede, lo que genera nuevas demoras.Además del déficit de infraestructura con el que cuentan los tribunales penales de Gualeguaychú, en la ciudad no hay un centro de atención a la víctima que dependa del Poder Judicial local, y cuando ocurre un caso que requiere esta intervención se debe recurrir a la Municipalidad o al Hospital Centenario.Tampoco hay centros para tratamiento en casos con personas con problemas de drogodependencia, establecimientos cerrados. Los existentes son de puertas abiertas, donde queda a voluntad del paciente permanecer y muchos optan por la más fácil.
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