La declaración de Garciarena ratificó los dichos de Watters y complicó a Giménez
La ex directora de Control Presupuestario de la Municipalidad durante la gestión de Daniel Irigoyen fue la última en brindar su testimonio. Manifestó que el ex tesorero les pidió perdón a los funcionarios presentes, al retirarse cuando dejó su cargo el 1 de Julio de 2005, por las consecuencias que iban a tener que soportar.
Transcurrió ayer el quinto día de audiencias en la Cámara del Crimen de Gualeguay en una jornada igual de extensa que las anteriores. En esta oportunidad, varios empleados de las áreas de Tesorería y Contaduría contestaron las preguntas del Tribunal sobre sus respectivos trabajos y el funcionamiento interno.La última en presentarse ante el Tribunal de la Cámara fue la ex directora de Control Presupuestario, Marta Garciarena, que fue sin dudas el testimonio más trascendente de la jornada.En primer lugar habló sobre el papel que desempeñó en la auditoria interna municipal a partir del 1 de julio de 2005, junto al contador Oscar Pirovani, que declarará el martes 3 de abril.En segundo lugar, explicó el funcionamiento del área que tenía a cargo, el cual se relaciona directamente con las de Tesorería, en la que ejercía algunos controles junto al contador Pedro Pomés, y la de Informática, en la que trabajó desde 1994.Garciarena realizó una amplia exposición de todo lo ocurrido en las jornadas del 30 de junio y 1 de julio de 2005. Relató que Giménez confesó su autoría con respecto de las sumas faltantes de dinero y en el momento en que dejaba su cargo como tesorero, pidió perdón a varios de los presentes en Tesorería por todas las consecuencias que iban a tener que soportar.En definitiva, Garciarena confirmó lo declarado el lunes por la empleada de Tesorería que detectó el defalco, Mariela Watters, sobre la confesión que le hizo Ángel José Giménez con respecto a la autoría de los hechos.Luego se explayó ampliamente sobre temas de cómo se alimenta la contabilidad, la comunicación entre las áreas por la vía informática, el tema de los libramientos de los cheques y los controles como arqueos y conciliaciones de cuentas. Contó cómo se fueron detectando las distintas modalidades de sustracción y relató que en la mayor parte de las jornadas del segundo semestre de 2005, ella tuvo que trabajar entre 10 y 11 horas diarias para conciliar las cuentas del primer semestre e ir detectando las diferencias.También reconoció numerosas documentales y luego contestó las preguntas del Tribunal y todas las partes, haciéndolo con seguridad y solvencia. En síntesis, su testimonio comprometió el accionar del principal imputado en este juicio.Mañana agotadoraEste quinto día de audiencias fue prolongado. Comenzó a las 9.30 con la declaración del ex cajero, Cristian Nahuel Otero, perteneciente al área de Tesoreria, que trabajó hasta su retiro en 2007.Posteriormente declaró Lucrecia Gómez, empleada de contaduría municipal, que aportó datos diversos sobre su área de trabajo con referencia a los libramientos de pagos, los controles que se realizaban y contestó las preguntas de todas las partes.Después declaró el contador Héctor Lenzi, que reemplazó a Giménez como tesorero a partir de julio de 2005 y durante 42 días. Además lo suplió con anterioridad en las vacaciones de Giménez y por su conocimiento del área de Tesorería, brindó un amplio testimonio ante el Tribunal.También pasaron frente al tribunal, Ana Silvestrini, empleada de contaduría, que aportó detalles sobre el funcionamiento interno del área, y Alicia Bianchi, actual empleada de rentas municipal, que durante varios años trabajó en Tesorería haciendo las conciliaciones. El relato de esta testigo constituyó el record de brevedad de los testimonios tomados hasta el momento.El debate continúa mañana a partir de las 9,30 estando prevista la comparecencia de los testigos: Eduardo Benavento, Ernesto Watters Sergio Rossi , Carlos Villanueva, Verónica Amatista, Rubén Fernández, Roberto Valenti, Juan Alberto Bettendorf y Victor Duarte.
Transcurrió ayer el quinto día de audiencias en la Cámara del Crimen de Gualeguay en una jornada igual de extensa que las anteriores. En esta oportunidad, varios empleados de las áreas de Tesorería y Contaduría contestaron las preguntas del Tribunal sobre sus respectivos trabajos y el funcionamiento interno.La última en presentarse ante el Tribunal de la Cámara fue la ex directora de Control Presupuestario, Marta Garciarena, que fue sin dudas el testimonio más trascendente de la jornada.En primer lugar habló sobre el papel que desempeñó en la auditoria interna municipal a partir del 1 de julio de 2005, junto al contador Oscar Pirovani, que declarará el martes 3 de abril.En segundo lugar, explicó el funcionamiento del área que tenía a cargo, el cual se relaciona directamente con las de Tesorería, en la que ejercía algunos controles junto al contador Pedro Pomés, y la de Informática, en la que trabajó desde 1994.Garciarena realizó una amplia exposición de todo lo ocurrido en las jornadas del 30 de junio y 1 de julio de 2005. Relató que Giménez confesó su autoría con respecto de las sumas faltantes de dinero y en el momento en que dejaba su cargo como tesorero, pidió perdón a varios de los presentes en Tesorería por todas las consecuencias que iban a tener que soportar.En definitiva, Garciarena confirmó lo declarado el lunes por la empleada de Tesorería que detectó el defalco, Mariela Watters, sobre la confesión que le hizo Ángel José Giménez con respecto a la autoría de los hechos.Luego se explayó ampliamente sobre temas de cómo se alimenta la contabilidad, la comunicación entre las áreas por la vía informática, el tema de los libramientos de los cheques y los controles como arqueos y conciliaciones de cuentas. Contó cómo se fueron detectando las distintas modalidades de sustracción y relató que en la mayor parte de las jornadas del segundo semestre de 2005, ella tuvo que trabajar entre 10 y 11 horas diarias para conciliar las cuentas del primer semestre e ir detectando las diferencias.También reconoció numerosas documentales y luego contestó las preguntas del Tribunal y todas las partes, haciéndolo con seguridad y solvencia. En síntesis, su testimonio comprometió el accionar del principal imputado en este juicio.Mañana agotadoraEste quinto día de audiencias fue prolongado. Comenzó a las 9.30 con la declaración del ex cajero, Cristian Nahuel Otero, perteneciente al área de Tesoreria, que trabajó hasta su retiro en 2007.Posteriormente declaró Lucrecia Gómez, empleada de contaduría municipal, que aportó datos diversos sobre su área de trabajo con referencia a los libramientos de pagos, los controles que se realizaban y contestó las preguntas de todas las partes.Después declaró el contador Héctor Lenzi, que reemplazó a Giménez como tesorero a partir de julio de 2005 y durante 42 días. Además lo suplió con anterioridad en las vacaciones de Giménez y por su conocimiento del área de Tesorería, brindó un amplio testimonio ante el Tribunal.También pasaron frente al tribunal, Ana Silvestrini, empleada de contaduría, que aportó detalles sobre el funcionamiento interno del área, y Alicia Bianchi, actual empleada de rentas municipal, que durante varios años trabajó en Tesorería haciendo las conciliaciones. El relato de esta testigo constituyó el record de brevedad de los testimonios tomados hasta el momento.El debate continúa mañana a partir de las 9,30 estando prevista la comparecencia de los testigos: Eduardo Benavento, Ernesto Watters Sergio Rossi , Carlos Villanueva, Verónica Amatista, Rubén Fernández, Roberto Valenti, Juan Alberto Bettendorf y Victor Duarte.ESTE CONTENIDO COMPLETO ES SOLO PARA SUSCRIPTORES
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