
Con una concurrida asistencia en el Club Frigorífico, la Asamblea Ambiental realizó su clásica reunión de los miércoles por la noche con la presencia de dos funcionarias de la Defensoría del Pueblo de la Nación. La ingeniera Adriana Giorgio y Lidia Pizzini expusieron sobre los reclamos que llegan a la Defensoría de personas allegadas al grupo de vecinos autoconvocados y estuvieron anoche con la Asamblea para escucharlos, y sin tomar posición, interceder por un dialogo.Jorge Fritzler tomó el micrófono y les explicó a las funcionarias lo que había ocurrido meses atrás con el debate que había sido pactado en el Hotel Aguay y al que no concurrieron, "nunca se quisieron presentar al debate".Propuso que se realice un nuevo debate pero siempre en presencia de la prensa.Otro asambleísta, Martín Alazard, también fue contundente y dijo que "esto parte de una mentira, la Asamblea es democrática, planteamos el mejor lugar, con un moderador, sin público y no se hicieron presentes, les dijimos el diálogo está abierto y nos dijeron que no estaban dadas las condiciones, no sabemos cuáles son esas condiciones porque todo parte de una mentira, pero nosotros siempre apostamos a ese diálogo y dimos todas las condiciones, la Defensoría debe diferenciar cuál es la verdad y cuál es la mentira". El viernes a las 13Sobre el final de la reunión, los Asambleístas decidieron no aceptar el ofrecimiento del Intendente de concurrir al Salón Azul el viernes por la mañana a enterarse de los pormenores de su reunión de ayer y presentarse todos los que quieran hacerlo el mismo viernes a las 13 en las puertas del Palacio Municipal."La confidencialidad nos tiene cansados", dijo Fritzler y agregó: "queremos saber qué es lo que hay en el agua".