La detención de un hijo de Oscar Maglioni podría originar un giro importante en la causa
Gendarmería realizó un allanamiento en una vivienda en la zona del hospital y secuestró cocaína fraccionada lista para ser comercializada. El detenido es un hijo de Oscar Maglioni, el hombre que denunció amenazas por la droga encontrada en su campo de Ibicuy. El Juzgado Federal de Concepción del Uruguay libró una orden de allanamiento para que el personal del Escuadrón 56 realizara el procedimiento, tras una investigación que duró alrededor de tres meses.El seguimiento culminó el viernes al mediodía donde se secuestró una importante cantidad de cocaína que se encontraba lista para ser comercializada. El detenido tiene entre 35 y 40 años, y es hijo de Oscar Maglioni, propietario del campo "El Charolay" en Islas del Ibicuy, lugar donde se encontraron varios cargamentos de marihuana. La causaLos Maglioni -Oscar, su esposa, Fabiana Parada, y cuatro hijos- ganaron espacio en los medios de todo el país cuando el padre denunció que, mientras recorría su establecimiento llamado El Charolay -un campo bajo de 850 hectáreas ubicado a 60 kilómetros de Ibicuy-, sorpresivamente, entre los camalotes de un bañado, descubrió que flotaban 30 paquetes de marihuana. Entregó la droga a la Policía y 10 días después radicó otra denuncia luego de que encontrara otros 20 paquetes.Simultáneamente sumó otras denuncias por amenazas mediante mensajes de texto -con advertencias como "te tenemos ubicado" o "cuidate"-, por la aparición de avionetas que sobrevolaban su campo y hasta por un ataque a tiros por parte de un grupo armado que de acuerdo a su relato bajó de una embarcación en un arroyo situado a 600 metros de la casa. Líneas investigadasLas continuas presentaciones del hombre derivaron en la intervención de las líneas telefónicas y en la disposición de una custodia policial en el establecimiento hace más de 15 meses.Posiblemente, con las amenazas intentaban que los Maglioni abandonaran el campo por un tiempo para recuperar la droga que no se había secuestrado, se especuló a mediados del año pasado tras la aparición de 23 envoltorios.Cinco meses después, en noviembre, en coincidencia con el hallazgo de otros 21 paquetes, comenzaron a ser investigados especialmente por la Dirección de Inteligencia Criminal los mensajes de texto, porque Maglioni aseguró haber recibido más de un centenar en dos días y que el abogado de la familia, Darío Carraza, advirtiera que "atravesaban una situación insoportable".La Dirección de Inteligencia Criminal de la Policía de Entre Ríos realizó pericias técnicas en al menos una docena de celulares y los resultados fueron sorprendentes porque se habría determinado que en dos de estos teléfonos, que pertenecían a la familia, partieron las amenazas.Esto quiere decir que los chips de donde partieron las amenazas habrían sido colocados dentro de los celulares de algún integrante de la familia, en diferentes fechas y circunstancias.El informe pericial ya fue entregado al Juzgado de Instrucción N° 2 de Gualeguaychú a cargo de Arturo Dumón, que sigue la investigación por las amenazas recibidas pero conocido los resultados, luego de la feria judicial, podría haber un cambio en la carátula de la causa, donde las víctimas pasen a ser los investigados.
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