La directora de la escuela señaló al alumno y lamentó el “desprestigio”
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Yolanda Broggi, la directora de la escuela Pablo Haedo, pidió que ElDía publique un derecho a réplica como respuesta a la cobertura del caso de Bullying que denunció Marcos, un alumno de esa institución. Cumplimos en publicarlo, pero mantenemos el centro de la cuestión: la valiente denuncia de un menor sobre acoso escolar.E. Gigena/ L.. Peralta/ M. FarabelloLa directora de la escuela N°2 "Prof. Pablo Haedo", Yolanda Lucrecia Broggi, se apersonó ayer exaltada y visiblemente molesta, en Diario ElDía, exigiendo que se publique una carta conteniendo un derecho a réplica.Como este matutino lo hace ante cada situación similar, accedió naturalmente al pedido y ofreció realizarle una entrevista para que pueda explayarse en sus fundamentos. Lamentablemente, la Directora se negó rotundamente a hablar y lo supeditó a una orden de la Directora Departamental de Educación, Marta Irazábal.A continuación transcribimos textualmente la nota entregada por Yolanda L. Broggi, y luego avanzamos en la denuncia formulada la semana anterior, a través de la redes sociales primero y luego, en ElDía, por Marcos, un alumno de la escuela Pablo Haedo."Sr. Director, Sebastián Carbone. A raíz de las notas publicadas por su diario el pasado fin de semana, me veo en la necesidad de explicar cómo se abordan los problemas de convivencia en nuestra Institución: la nuestra, como todas las escuelas de la provincia, tiene un Acuerdo Escolar de Convivencia (AEC) cuyo marco legal es la Resolución 1692/09 del CGE. El AEC es la herramienta de resolución pacífica de conflictos, mediación y negociación para fortalecer las relaciones interpersonales en la escuela. Esta herramienta es construida por todos, y digo TODOS, los integrantes de la comunidad educativa, al inicio de cada año lectivo se realizan asambleas de estudiantes, de docentes, de pares y personal administrativo con el objeto de revisar y actualizar el acuerdo. Posteriormente, el mismo es elevado a Dirección Departamental para su aprobación mediante una disposición. A partir de esta aprobación se convierte en la NORMA que guía todas nuestras acciones respecto a la convivencia.Marcos, estudiante de nuestra escuela, manifiesta haber sido víctima de Bulling, palabra puesta de moda y ridicularizada por la farándula mediática y recientemente abordada por la Ley Nacional 26.892 para la promoción de la convivencia y el abordaje de conflictos en las Instituciones Educativas, también recientemente el Consejo Federal de Educación elaboró la Guía Federal de Orientaciones para la intervención educativa en situaciones complejas (Res. 217/14 CFE) y nuestra provincia sancionó la Resolución 2150/14 que se convierte en un protocolo que enuncia los dispositivos para el abordaje de conflictos. El mencionado marco está a disposición de todos los docentes de mi Institución que conocen su existencia y su contenido porque personalmente lo socialicé en reunión Institucional Con esto quiero decir que no desconocemos los caminos a seguir en casos como estos.Con Marcos y sus pares, porque no debemos olvidarnos de los otros treinta estudiantes ni de los docentes que están involucrados en el acto educativo, se siguieron todos los pasos previstos: charlas personales, charlas grupales, talleres de convivencia, proyección de películas, charlas con los padres de todo el curso para informar esta situación, charlas y actas acuerdo con su adulto responsable y como el conflicto no pudo ser resuelto institucionalmente se derivó el caso al Equipo de Orientación Educacional. Equipo de profesionales que trabaja junto a los docentes y asesora sobre los pasos a seguir que puede ser una intervención individual o grupal.Celebro que Marcos esté yendo a terapia y que se sienta bien pero lamento que su papá hay omitido decir que fue la escuela quien le solicitó que busque la ayuda de un profesional.Celebro que Marcos pida respeto pero quiero decirle que el respeto se obtiene con respeto valor que él no ha podido demostrar hacia los docentes y hacia sus compañeras, tal como lo refleja el cuaderno de convivencia del aula.Lamento que el periodista que realiza la entrevista no haya preguntado que hizo la escuela por ayudarlo, porque los conflictos se resuelven con la verdad y la verdad necesita memoria.Por último, señor Director, lamento que su diario no se haga eco de las acciones positivas de nuestro alumnado, solo por mencionar algunas: la participación en Feria de Ciencias en todas las instancias, la participación en el Concejo Deliberante Estudiantil, la consecución de juego para niños con capacidades diferentes para nuestra plazoleta, la construcción de juegos didácticos para jardines de infantes de niños carenciados y podría seguir enumerando...Seguramente algunos de nuestros estudiantes se habrán burlado de Marcos y esto estuvo muy mal y mereció nuestro repudio e intervención adulta, pero por esos pocos no se puede estigmatizar a cuatrocientos treinta estudiantes y desprestigiar a una Institución inclusora y democrática.Gracias por publicar esta nota".Yolanda Lucrecia BroggiDirectoraEscuela N°2 Prof. "Pablo G. Haedo RESPUESTA DE 'EL DÍA'En principio, y obviando algunos vocablos que utiliza la Directora Broggi, tales como "ridicularizada", en lugar de ridiculizada; "inclusora", en lugar de inclusiva y "Bullyng", en lugar de Bullying, queda demostrado en el relato que, lamentablemente, y a pesar de haberse seguido los pasos que establece el protocolo institucional en estos casos, el problema no se resolvió. Y la prueba está en que Marcos recurrió a las redes sociales para exponerlo y pedir, de esa manera, la ayuda que no ha llegado.En segundo lugar, lamentamos que la Directora Broggi desconozca todas las publicaciones donde la escuela Pablo Haedo ha sido noticia en nuestro matutino, razón por la cual se lo recordamos en imágenes que ilustran esta página.Finalmente, nos apena saber a través de este derecho a réplica, que la denuncia de este menor molesta, porque pone en duda el "prestigio de esa Institución", cuando el Bullying o acoso escolar hoy ocupa un lugar prioritario en la agenda de las autoridades educativas, no sólo del país, sino del mundo.Lo que preocupa, en definitiva, es que la Directora intenta desviar el eje de la problemática, que es la denuncia de Bullying de un menor que concurre a la escuela que ella dirige y posarlo sobre el trabajo periodístico de este matutino.Está demás aclarar, respecto a la entrevista y a las publicaciones que se hicieron en ElDía referidas a Marcos y su denuncia, como las fotos que se le tomaron, que todo fue autorizado y ante la presencia de su padre. LA PALABRA DE LA TUTORA DE MARCOSNorma Bentancourt es maestra de primer año, pero además es tutora en la Escuela Pablo Haedo. Una de sus funciones es acompañar a los alumnos que presentan algún tipo de problema familiar, de conducta o inclusión.Tiene a cargo primero, segundo y tercer año en la institución, por lo que conoce muy de cerca el caso de Marcos, quien llegó a la Escuela el año pasado. Con respecto al video que el joven grabó y subió a internet, contó que "es algo que hace un tiempo tenía ganas de hacer. En el video él usa mucho la palabra cansado, que es cómo se sentía, abrumado, demasiado cargado... y bueno, decidió expresarlo de esa manera".La tutora, que ejerce ese cargo hace diez años, relató que la situación entre el joven y sus compañeros había llegado a un límite, por lo que, como bien aclara la nota enviada a ElDía por la directora de la Escuela Pablo Haedo, se comenzó a trabajar con el Equipo de Orientación Educacional (EOE), "pero es muy difícil que (las autoridades) acepten que es un caso de discriminación", dijo. Asimismo, resaltó la labor de las tres profesionales -una psicóloga, una psicopedagoga y una trabajadora social- que trabajan en el EOE, aunque remarcó que "son pocas las herramientas que tenemos como docentes y a veces se hace lo que se puede".Los problemas de acoso escolar siempre son complejos y, como toda complejidad, no se pueden resolver de un día para otro. En este sentido, Bentancourt aclaró que "no es que los otros chicos sean malos. En realidad los demás chicos tampoco saben... hay demasiado desconocimiento de las consecuencias que puede tener este problema. Pero los chicos son reflejo de los grandes, lo que hace falta es más diálogo, más charla. Por eso, este año hicimos una reunión junto a la entrega de libretas para comunicarles a los padres sobre la situación. Creo que la reunión fue muy positiva, hubo casos en que los papás, consternados, pidieron disculpas, no podían entender cómo su hijo podía maltratar así a otro compañero. Después de eso vos sabés que esos padres van a hablar con el hijo en su casa, algo van a hacer..."Con respecto al comportamiento de los alumnos dentro y fuera de la escuela o frente a los maestros y los padres, la docente relató que "hay casos en que, por ejemplo, un chico dice que si llegaba a tener un hermano homosexual lo mata... cuando uno le cuenta a su mamá la situación, ella no lo puede creer, se pone a llorar, no entiende cómo su hijo puede hacer algo así. Por eso hay que trabajar con los padres también", explicó. La necesidad de que el docente se comprometaCon respecto a las herramientas que tienen los maestros y las autoridades de las instituciones educativas cuando advierten algún hecho de maltrato entre los alumnos, Bentancourt dijo que "si alguna autoridad observa y se compromete con lo que le pasa al alumno que sufre bullying e informa la situación, se involucra; con el tiempo se van a empezar a ver resultados positivos en ese mismo grupo".Consultada por los límites que tienen los educadores para abordar casos de violencia escolar, agregó que "muchas veces faltan herramientas para los docentes. Yo aprendí que no necesariamente las limitaciones tienen que ver con la edad. Hay que entender que muchas veces existe la necesidad por parte de los jóvenes de volcar un cierto malestar en un chivo expiatorio, no existen buenos y malos, sí hay situaciones que se deben resolver con diálogo, herramientas y mayor trabajo con los chicos". EL ACOSO ESCOLAR: "UNA VIOLENCIA SILENCIOSA"Isabel Segovia es psicopedagoga y tiene experiencia en casos de acoso escolar. ElDía dialogó con la profesional para enriquecer la mirada sobre una situación que si bien no es nueva, no hace mucho tiempo que se considera un problema generalizado.A modo de ejemplo, la profesional relató uno de los casos en los que le tocó intervenir. "En 2009 fui a un colegio para tratar a un alumno de tercer año que había reaccionado agresivamente hacia el grupo de compañeros del aula. El colegio decidió suspenderlo por tres semanas y que vuelva con un informe psicológico. Cuando expuse el tema como un caso de acoso escolar, desde la institución me dijeron que no es un tema escolar", expresó la profesional. Pero a los dos años la volvieron a llamar "porque la cosas, lejos de solucionarse, se habían agravado: ahora el acoso era a través de las redes sociales, el mismo chivo expiatorio y los mismos acosadores".Asimismo, Segovia dijo que en este tipo de casos es necesario que todos se involucren y marcó que "con la expulsión o suspensión no se soluciona nada. Tanto la psicóloga, los chicos del aula, los agresores y también los testigos y los padres deben involucrarse para encontrar una solución, que nunca es de un día para el otro, pero es un camino que hay que recorrer necesariamente". El chivo expiatorio Para que el acoso escolar sea considerado como tal, es necesario que las conductas violentas se repitan y sostengan en el tiempo. Además, quienes sufren esta "violencia silenciosa" comparten ciertas características: "muchos son tímidos, el que agrede sabe que no le va a contar a los padres o a la autoridad, o no va a reaccionar... Por eso lo amenazan en el baño, en el recreo, le escriben cosas o le rompen los útiles día tras día". "Si no existe un verdadero trabajo sobre los agresores, ellos van a continuar buscando una víctima a quien agredir. Aunque se prefiere utilizar el término de rol, que es el de chivo expiatorio, en definitiva es la víctima de la situación", reflexionó la profesional. El video: "una forma de reaccionar"El video que el joven de la escuela Pablo Haedo grabó y subió a internet el viernes causó el malestar de parte de la comunidad educativa que, sorpresivamente, se mostró más disgustada porque la problemática salía a la luz que por la gravedad de la situación atravesada por el adolescente.Sobre este punto, la psicopedagoga consultada explicó que el video "es una forma de reaccionar, otras veces las víctimas pueden reaccionar de otras maneras mucho más destructivas, como llevando un arma a la escuela, por ejemplo. Esto del video puede servir para hablarlo, para reflexionarlo.... que la institución lo tome como un hecho para enseñar y aprender de él sería buenísimo".Por último, y en la misma línea que la tutora de la escuela Pablo Haedo, Segovia remarcó la necesidad de que los docentes se comprometan y estén atentos con lo que pasa dentro y fuera del aula. "Sería una verdadera revolución si todos nos comprometemos. Muchas veces el acoso tiene la característica de ser una violencia bastante desapercibida, por eso uno tiene que estar atento a las pequeñas señales: el acosado puede bajar el rendimiento escolar, dejar de ir al colegio u otras conductas que demandan de la atención el educador", dijo y concluyó: "la integración y la convivencia no son un elemento más, se tendría que tomar como una asignatura, tan importante como cualquier contenido académico". "AL PROBLEMA HAY QUE PONERLO SOBRE LA MESA""Acosado, el corazón que nadie conoce", es una obra teatral que refleja la problemática del acoso escolar. Fue versionada por la profesora Araceli Musante, quien aseguró que "la obra quiere dar un mensaje de lo que ocurre en la realidad.Según contó Araceli a ElDía, lo que quisieron hacer "es aportar. Estos temas hay que ponerlos sobre la mesa y charlarlos. Son cuestiones que pasan en todos los colegios y es una realidad de todos los ámbitos".Se trata de una versión de la original y adaptada a la realidad local. "El teatro conlleva una responsabilidad, por eso no quise sembrar más violencia sino mostrar la pesadilla que sufre un chico por la culpa de querer que desaparezcan esas personas que le hacen Bullying".Respecto a la problemática del acoso en las aulas, la profesora Musante opinó que "estos problemas hay que hablarlos, ponerlos arriba de la mesa. Porque acá no se hace tanto hincapié en lo que hacen los chicos, sino también en lo que a veces generamos los adultos como padres. Muchas veces generamos chicos indefensos por sobreprotegerlos o por no poner límites".Por otro lado, "está el que hace la burla y también el que no tiene la personalidad para hacer frente. Hay muchas cuestiones a tratar acá: Hay que fortalecer la autoestima de los chicos y cercenar las burlas que hacen nuestros hijos. Hay que escuchar cómo hablan nuestros hijos, porque uno sabe lo que dicen y qué es lo que ponen en el Facebook. A todo esto hay que observarlo para desarticularlo y para desarticularlo hay que ponerlo sobre la mesa, porque si nos escondemos 'acá no pasa nada'", concluyó la docente. EL PROTAGONISTA: LA VÍCTIMARogelio Martinelli Fuentes es actor. Protagoniza la obra Acosado y asegura que no le fue difícil comprender los sentimientos de Javier, el personaje central que debió encarnar.En diálogo con ElDía, contó que su "personaje sufre acoso en la escuela y en su propia casa, porque le exigen que sea un buen alumno, un buen hijo y no lo escuchan sobre qué es lo que pasa en la escuela. Sufre mucha soledad y no tiene con quién hablar".Rogelio contó que sintió una gran emoción cuando Araceli Musante le propuso protagonizar la obra, aunque también aseguró que los primeros ensayos fueron duros.Es que "desde la primaria y hasta que terminé la secundaria, por un motivo u otro, sufrí esto y nunca tuve apoyo de ningún directivo ni de ningún profesor. Simplemente me la banqué", confesó Rogelio con gran valentía."Nunca tuve un grupo de amigos fijo y encima me cambié de escuela tres veces. Siempre me molestaron por ser 'hijo de' o porque mi mamá es profesora de danzas, entonces yo era 'la nena' del curso y yo nunca hice danza...eran todos prejuicios", relató el actor y agregó: "Como no me gustaba el deporte, también era otro motivo para que me molesten, todos prejuicios". "Te roban tu nombre"Lo que empieza como una burla, termina siendo un acoso, generalmente de un grupo contra un solo chico. Rogelio recordó que "siempre a la persona acosada le ponen un nombre despectivo o un insulto: 'Negro, gay, gordo, boliviano, paraguayo, raro, tonto', y un día te levantás y no podés reconocer quién sos porque te quitaron el nombre... te lo robaron"."Lamentablemente padecí esto. Y es muy raro que un directivo te defienda o que algún compañero salte por vos, porque el que no te molesta, se queda en silencio", aseguró.El actor contó que en la obra Acosado, hay un monólogo muy extenso que cuenta "que un empujón puede ser muy insignificante para algunos, pero para el que lo sufre es muy fuerte; la víctima siempre está esperando el próximo golpe y cuando no lo recibe, se siente raro, porque se acostumbra".Además, quiso resaltar una frase para llamar a la reflexión: "Hacés de tu cara una máscara; una máscara que esconde tu cara. Una cara que esconde el dolor; el dolor que come tu corazón... el corazón que nadie conoce". "UNA BARBARIDAD""Me parece una barbaridad que ese chico haya salido en las redes sociales a ventilar su caso. La Escuela, lógico que se va a defender como Institución", comentó a ElDía la Directora Departamental de Educación, Marta Irazábal. Y explicó que "la problemática se estuvo tratando. Por protocolo nunca expongo los casos porque son menores de edad y no lo damos a publicidad mediáticamente; tratamos de no vulnerar sus derechos. El caso se trató y se va a continuar tratando, dándole el apoyo que corresponde al alumno dentro del cauce y los medios que corresponden".
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