La distinción a Pipo Pescador
Con un nutrido grupo de gualeguaychuenses -familiares y amigos de Pipo- viajamos el lunes pasado para asistir al acto de su designación como Personalidad Ilustre de la Cultura por parte de la Legislatura de la ciudad de Buenos Aires.
Por Gustavo Rivas
El primer impacto nos lo causó el propio edificio legislativo.
Es uno de los tantos que se conservan en la Capital Federal que por su belleza señorial y estado de conservación, nada tienen que envidiarle a los grandes palacios europeos. La gran escalera de mármol, cuya armonía combina con la calidad de sus formas austeras, predispone al visitante para el encuentro con el deslumbrante Salón Dorado, en el que tuvo lugar el acto.
Llegamos antes de la hora fijada y tuvimos la gratificante sorpresa de encontrarnos con algunos asistentes aún más puntuales. En primer lugar, nuestro amigo Roberto Romani, Subsecretario de Cultura de Entre Ríos, quien además, estaba representando al Sr. Gobernador Sergio Urribarri. También a Sarah Bianchi, célebre titiritera, amiga y colega de Pipo, quien varias veces ha visitado nuestra ciudad y Julieta Magaña, actriz, presentadora de espectáculos infantiles.
Si grato resulta para el espíritu, el motivo de la reunión y la belleza del recinto, más aún lo fue el encuentro con integrantes de la numerosa colectividad gualeguaychuense que fueron llegando. Y reconocernos con algunos de ellos, después de 50 años. Entre los que recordamos, estaban: Guillermo Méndez Casariego y Sra, Nelly Errandonea, Bertita Weigandt, Negra Maiztegui, Silvia Rossomando, Julio Caviglioni Fraga, sus hermanas Memy y Panchula (infaltables), Pelusa Poderti, Corita Murature, Rubí Pargas, Jorge Spangenberg. Otros habían viajado desde nuestra ciudad, como Norma M. de Martinetti y Héctor Leonardo Muñoz.
Las sorpresas y saludos se multiplicaban, porque nuestro contingente se integraba con Carlos Fischer y Sra., , Germán R. Duboscq y Stella, Yolí Rébori , Marga Meillard, Juancho Martínez, Malena Fischer, Mario C. Giordán, Pablo Recchia y flia. Y por supuesto, los familiares del homenajeado: sus hermanos Cristina y Juan Poggio, Jorge y Marita Quiroga, Mario y Clarisa, primos radicados en Pcia. de Bs. Aires: Raquel Fischer de Diez y flia, Horacio Yaca Fischer y flia, entre otros.
Antes del inicio formal, se exhibieron algunas imágenes de Pipo, tomadas del Canal 21, en las que aparece dibujando y hablándole a los niños. Entre las numerosas notas recibidas se destacan: la del Gobernador de la Provincia, del Intendente y la Directora de Cultura de nuestra ciudad, del Dip. Emilio Martínez Garbino, Universidad de C. del Uruguay, Instituto Magnasco, Biblioteca Sarmiento, Fundación Konex, Federación Argentina de Asociaciones Síndrome de Dawn, Argentores y Asociación Entrerriana Gral. Urquiza, entre muchas otras. Pero la que más llamó la atención fue la remitida por la Alcaldesa Maria Teresa González Marín en nombre del Ayuntamiento de Torralba de Calatrava, Pcia. Ciudad Real, España, donde vive su hija Carmela.
Luego, la excelente locutora que condujo la ceremonia, dio lectura a la Ley que, votada por unanimidad, declara a Pipo Personalidad Ilustre de la Cultura, lo que fue recibido con un gran aplauso. El primero en hablar fue el Diputado Diego Santilli, quien valoró su trayectoria y le reiteró su gratitud, porque Pipo le había presentado un libro suyo. Seguidamente se escuchó al Diputado Marcelo Meis, autor del proyecto respectivo. De sus palabras pudimos extraer la conclusión de que toda una generación que hoy pasa los 40 años, se criaron cantando y leyendo las creaciones de Pipo. Pero quien le llevó a Meis la iniciativa, fue en realidad María Cristina Salinas Urquiza, que expresó los motivos de su inquietud. Casi fuera de programa, habló la joven Paula, en nombre de su Club de Admiradoras.
Y cerrando la lista de oradores, escuchamos finalmente el mensaje de agradecimiento de Pipo. Fue una pieza de rico contenido y equilibrada redacción. Para compartirlo con nuestros lectores, transcribimos algunos de sus párrafos principales: “Gratitud para con mi pueblo natal, Gualeguaychú, universo de río, bibliotecas y luz diáfana. Gratitud para con mis maestros, los de la escuela primaria y secundaria, los de la universidad y los que me llevaron a la vida espiritual. Gratitud para con mis amigos, la sal de la vida, los compañeros incansables de la ternura. Y gratitud para con mis pocos enemigos, porque me enseñaron a entender mejor la diversidad del mundo y a conocer un poco más mis debilidades. …Gratitud por la época en que me tocó vivir, portentosa de cambios, de tecnología, de oportunidades, de ciencias y de comunicación. Gratitud por el país donde nací, el mejor, el más diverso, multicolor, prodigioso en belleza y el único que me permite empezar de nuevo cada día y me cubre con su salvaje amor de madre primeriza. Y por último, gratitud para con el público, con el cual tuve un amor a primera vista que asombrosamente, duró para siempre. El reconocimiento que recibo hoy, y que agradezco desde lo más profundo de mi corazón, me da la oportunidad de re-asumir públicamente un compromiso personal para con el niño argentino, que vengo sosteniendo en los últimos años y deseo me acompañe el resto de la vida”.
Luego de la entrega del Diploma de Honor, un grupo de niños, alumnos de la Escuela Hans Christian Andersen leyeron partes de poemas y cuentos de Pipo.
Finalmente, el Grupo Vocal Tempo cantó un tema de Pipo, Buenos Airecitos. Como broche final, el homenajeado se sumó a ellos y juntos cantaron acompañados por el público, El auto de Papa.
Finalizado el acto, numerosos amigos se acercaron a saludarlo. Vivió un momento de mucha emotividad, al encontrarse con su amiga Lucía Recchia.
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