La entrerriana que donó médula a un estadounidense
:format(webp):quality(40)/https://eldiacdn.eleco.com.ar/adjuntos/240/imagenes/000/756/0000756241.jpg)
Como tantos otros miles de turistas, llegó a la ciudad para disfrutar del carnaval junto a amigas. Giuliana Lugos es oriunda de Feliciano y hace algunos meses fue noticia por ser compatible con un ciudadano norteamericano que necesitaba el trasplante, dialogó con ElDía.
Nació en la entrerriana Feliciano, pero cuando tenía ocho años junto a su familia se mudaron a al sureste de Córdoba, a un pueblo llamado Monte Maíz. Giulana es la hermana del medio, de las cinco que conforman el grupo familiar, y a fines del año pasado fue noticia en la localidad cordobesa y más allá, cuando le informaron desde el Instituto Nacional Central Único de Ablación e Implante (Incucai) que su médula ósea era 100 por ciento compatible con un paciente de Estados Unidos.
Según la ONG Donar en Vida, con quien Giuliana tiene vínculo desde que su historia trascendió los límites de Córdoba, Monte Maíz está entre las ciudades con más donantes inscriptos en el registro del Incucai de todo el país. Este dato no es casual, en los últimos años hubo -como en tantas otras ciudades de Argentina- un sostenido incremento en la cantidad de casos oncológicos y algunos desenlaces muy dolorosos, como el de la maestra de escuela que falleció antes del trasplante, que generaron un gran involucramiento de la localidad de 8 mil habitantes enclavada en una zona agrícola en la que prevalece la soja.
"En 2013, cuando tenía cuatro años, una sobrina mía falleció de cáncer. Esa situación me llevó a involucrarme mucho con la temática de la donación, y ni bien cumplí 18 años, cuatro días después, viajé a donar sangre a Bell Ville para una nena del pueblo, Antonella, que lo necesitaba -otro caso que encontró la solidaridad de todo el pueblo-. Esa fue mi primera donación", recordó Giuliana.
"En 2015, en una de las campañas que el Incucai hizo en Monte Maíz, me preguntaron si quería donar médula y les dije que sí, obvio. El año pasado, tres años después, me llamaron y me dijeron que tenía que hacer unos estudios para saber si seguía siendo compatible. A los 20 días me informaron la compatibilidad del 100 por ciento, llorábamos y festejábamos todas en el trabajo", relató la joven entrerriana.
Unos minutos para salvar una vida
El jueves 18 de octubre del año pasado, Giuliana donó la sangre necesaria. Fueron siete horas, a través del método aférsis -la sangre sale por un brazo, recorre un tubo e ingresa por el otro brazo-, el doble de lo habitual. Porque "el chico de Estados Unidos pesa 10 kilos más que yo, y seguramente iban a necesitar más sangre", explicó la joven.
Los meses pasaron y Giuliana sigue sin tener noticias oficiales sobre la salud del joven trasplantado, del que lo único que sabe es que "nació en 1993". Al respecto, contó que desde el Incucai pidieron información en dos oportunidades, pero sin suerte hasta el momento.
"Estamos esperando información. En principio, pasados los tres primeros meses nos iban a informar cómo salió todo, y después del año, si existe acuerdo de las dos partes, se pueden dar a conocer los nombres", expresó Giuliana, pero aclaró que conocerlo no es la prioridad. "No es el fin, si no pasa, por algo será", dijo al respecto.
"Lo he dicho en muchas oportunidades, es sencillo: unos minutos pueden salvar una vida, no hay más que eso. Se trata de tener la voluntad y de entender que otra persona va a poder seguir viviendo gracias a vos", sintetizó la entrerriana en su paso por Gualeguaychú.
ESTE CONTENIDO COMPLETO ES SOLO PARA SUSCRIPTORES
ACCEDÉ A ESTE Y A TODOS LOS CONTENIDOS EXCLUSIVOSSuscribite y empezá a disfrutar de todos los beneficios

