La Escuela “Nazareth”, víctima de destrozos y robos constantes
:format(webp):quality(40)/https://eldiacdn.eleco.com.ar/adjuntos/240/imagenes/000/679/0000679173.jpg)
La problemática social deriva en consecuencias que padece la sociedad. Si lo situamos en un barrio, las situaciones aumentan, siendo víctimas familias, comercios o instituciones educativas. Destrozos en una escuela de Nivel Inicial de la ciudad. Rubén Skubij Una triste realidad está viviendo la comunidad de la Escuela de Educación Inicial N° 133 "Nazareth" ubicada en calle Perito Moreno, entre Sáenz Peña y Belgrano, detrás de la Escuela Rosendo Fraga.Ayer, y una vez más, sus instalaciones fueron destrozadas por los desconocidos de siempre, originando una sensación de angustia e impotencia. Mónica Rodríguez, directora de la escuela, informó a El Día que "la sorpresa se la llevó la ordenanza que al llegar encontró gran cantidad de ventanas rotas con piedras u otros objetos, además de desconectar uno de los caños de agua. Uno de los patios estaba todo inundado, nos quedamos sin agua por lo que llamamos a Obras Sanitarias municipal"."Después llamamos a la policía, nos damos más", acotó. Los individuos rompieron decenas de ventanales, "había vidrios por todos lados, las maestras tuvieron que retirarlos y cerrar los postigos porque nosotros atendemos a niños muy pequeños".Graciela Gas, maestra de la Sala maternal de 1 año, expresó que "esto es permanente, no sólo con nosotros sino también con la escuela de capacitación que funciona a la tarde. Rompen los autos de los docentes, robaron la batería de un ordenanza. El Padre Mauricio Landra pidió que la policía viniera a la tarde porque la gente no quiere venir más a estudiar".Las docentes estiman que los que producen daños han concurrido años atrás al establecimiento. "Estamos como a la deriva, no sabemos qué hacer, no tenemos dinero para poner alarmas o contratar seguridad", dijo Rodríguez. "Esto es una problemática social, nos da mucha tristeza, tratamos hacer lo mejor, ayudarlos y brindarles todo el cariño pero parece que nada alcanza".A la Escuela asisten diariamente alrededor de 90 niños de 1 a 4 años, en horas de la mañana, recibiendo el desayuno y la contención de todos los empleados. Al mediodía son retirados por sus padres y los llevan al comedor de la guardería que está ubicado a escasos metros de la entidad para recibir el almuerzo.-¿Los robos se producen los fines de semana?M. R.: no, sufrimos la presencia de gente de día, a la tarde y a la noche. Cualquier hora les viene bien. Tenemos tapiales, todas las ventanas con rejas, candados pero nada alcanza, todo rompen y se llevan. Un ejemplo, los cables de Internet son sacados delante de nuestras caras. La gente ve los hechos pero después "nadie vio nada", hay temor a las represalias.El ordenanza deja el auto a un vecino porque ya le han robado el matafuego, la batería, la goma de auxilio. Las docentes de la Escuela Rosendo Fraga también padecen los problemas, deben ser chicos del barrio.El problema para las docentes es conseguir fondos para reparar y comprar los vidrios. "Nosotros hacemos lo que podemos, hay gente de toda la ciudad que acerca ropa y con eso se hacen ferias para solventar los gastos. Los otros días terminamos de arreglar los caños de agua y ahora tenemos que pensar en las ventanas", enfatizó Graciela Gas.-¿Por dónde empezar para hallar una solución?Esto es problema de educación, de no valorar las cosas, no reconocen el esfuerzo y las cosas que hacemos por el barrio pero tampoco se valoran ellos mismos. Los vemos que están con la gomera y le da lo mismo tirarle a un pajarito, a un vidrio, a una persona o un chico.Un día de verano, año atrás, estábamos dando el almuerzo en verano, rompieron los vidrios y los pedazos cayeron sobre los platos de las criaturas. ¿Esto es posible?.Durante tres horas le damos contención pero falta más, los adultos deben colaborar, muchos padres son buenos con nosotros, nos ayudan en todo lo que pueden. "El mismo problema"Lo relató Gloria Boari, directora de la Escuela de Formación Profesional N° 160 "Nazareth". Allí concurren alrededor de 150 alumnos, "antes venían más pero por todos estos hechos se han retirado, no quieren venir".Contó que la gente que concurre "es trabajadora, se acerca para adquirir una formación que les ayude a progresar. El esfuerzo es grande pero, les roban las motos, cascos, rompen vidrios, el temor es grande.Hemos mandado nota a José Laurito, ministro de Educación para que se interiorice de la situación, no tenemos forma para pagar seguridad privada o adicional.
ESTE CONTENIDO COMPLETO ES SOLO PARA SUSCRIPTORES
ACCEDÉ A ESTE Y A TODOS LOS CONTENIDOS EXCLUSIVOSSuscribite y empezá a disfrutar de todos los beneficios
Este contenido no está abierto a comentarios


