La escuela Tabaré cerró el año plantando más de 20 árboles frutales nativos

Después de la exitosa primera parte del proyecto de soberanía alimentaria que se denominó "Semillero", y que fue reconocido a nivel provincial, la escuela 111 Tabaré de Pueblo Belgrano sumó ahora el parque comestible, que tiene como objetivo la plantación de árboles frutales nativos y otros como higueras y cítricos.

El establecimiento educativo situado en calle Veronessi al norte, en la vecina localidad, tiene una particularidad: además de toda la curricula educativa común a todas las escuelas públicas, se hace mucho hincapié en otro tipo de enseñanza, como ser el contacto con la naturaleza, su conservación, la alimentación conciente e infancias libres

Tuvo mucho éxito el proyecto “Semillero”, sobre soberanía alimentaria, que a través de la confección de un invernáculo, los alumnos y alumnas de la escuela aprendieron a cultivar las verduras que luego llevaron durante el año a la mesa de sus casas. Para esto se necesitó de mucha ayuda de las familias cercanas a la comunidad educativa y de las docentes, que transmitían en el aula lo que se aprendía en el terreno.

Ese proyecto tuvo el reconocimiento provincial de la mano del premio Manuel Antequeda, que recibió la docente de la institución Andrea Attonaty, que se convirtió en la primera maestra de Gualeguaychú en recibir esa distinción.

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Ahora se decidió continuar con la segunda parte del proyecto de soberanía alimentaria. Para ello se recurrió al financiamiento a través del programa Poder Popular para la compra de los árboles frutales nativos y otros como higueras y cítricos, que forman el parque comestible, además del sistema de riego suficiente para el mantenimiento.

Para este viernes se organizó una jornada especial, donde además de los chicos y las maestras iban a participar las familias. Entre todos plantaron dos naranjos, dos mandarinos, dos higueras, un limonero, un kinoto, un guabiyú, dos jabucatiba, dos araticú misionera, dos ubajay, una cerella, dos arazá, un aguay, y un uvaia.

“La intención es seguir sumando árboles”, contó a ElDía una de las madres impulsoras de este proyecto. También se sumó la paisajista Juliana Powell, propietaria de la reserva natural de Senderos del Monte, que brindó una charla sobre las características de cada uno de los árboles y de su importancia, los chicos del nivel inicial pusieron un stand con plantas aromáticas y al final se compartió la comida cosechada en la huerta.

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“Estos árboles se suman a los nativos de plantaciones anteriores, que muchos de ellos fueron donados por El Potrero, Hebe Acosta y otras tantas personas que han colaborado. El objetivo es generar un bosque comestible, por supuesto que esto requiere de un proceso, pero es un hermoso comienzo”, agregó entusiasmada una de las tantas madres que acompañaron el proceso.

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