La falta de financiamiento nacional, una discusión que se vuelve a instalar
Fue una constante durante el 2016. Ahora, tras el anuncio de la reducción del déficit fiscal en $300 mil millones y el consecuente freno en la obra pública, el debate por la falta de financiamiento se vuelve a instalar. Sin plata para grandes transformaciones, el Municipio se esfuerza por mostrar gestión y capacidad de acción.Las obras realizadas con "fondos propios" -de la recaudación municipal- con mano de obra cooperativa han sido una constante durante los dos años y medio que lleva la gestión de Martín Piaggio al frente del Ejecutivo. La falta de financiamiento del gobierno nacional para obra pública, como el de planes de viviendas, entre las más importantes recortadas, fue una constante a la que, en su primer año de gestión, apeló con asiduidad el gobierno local.Con el mejoramiento de algunos índices macroeconómicos y el avance del Plan Hábitat Zona Norte, la única obra de envergadura financiada por Nación durante la actual gestión -contempla una inversión total de 118 mil pesos, valor que demandará una actualización tras la devaluación de la moneda-, el reclamo de la falta de fondos mermó considerablemente.Pero ahora, tras la fenomenal devaluación de la moneda, un escenario de recesión que se proyecta durante largos meses y el recorte de cerca de $300 mil millones, anunciado por el presidente Mauricio Macri para achicar déficit fiscal, la falta de plata para obras volvió a ganar la escena.Gualeguaychú no cuenta con financiamiento para llevar a cabo transformaciones estructurales, como por ejemplo la necesaria ampliación de la planta de tratamiento de efluentes cloacales, por lo la cual se avanza en gestiones con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) para obtener financiamiento a tasas aceptables. Pero concreto no hay nada.El gobierno nacional debe recortar gastos para cumplir con las exigencias del Fondo Monetario Internacional (FMI) -bajar a 1,3% el déficit fiscal el año que viene y llegar al equilibrio en 2020- y, ante complicada situación financiera de la Provincia, el Municipio decidió desarrollar sus planes de obras con recursos propios. Y lo ha hecho de manera inteligente. La Costanera del Tiempo, la recuperación de la plaza ubicada en el corsódromo y el mejoramiento general de los espacios públicos, han sido la manera de lidiar con la caída del financiamiento.A estas obras se les suma la de la tercera costanera, en el camino de la costa, el anuncio de la puesta en valor de La Delfina, y la repavimentación de 21 calles céntricas de la ciudad, enmarcada en el embellecimiento propuesto por la iniciativa de centro comercial a cielo abierto.¿Qué valor tienen estas obras? Se ven. La gente camina por las nuevas veredas, ocupa los espacios públicos, pasea, recorre y hace uso de ellos. En cambio, las obras de mayor envergadura, como podría ser la ampliación de la Laguna Sanitaria o el de la red de gas natural, no se perciben. La gente no las ve. Lo que no las hace menos importante, todo lo contrario."Nosotros hicimos el reclamo porque ese CIC tenía previsto los fondos para la adquisición del mobiliario, que al igual que en la Casa de la Mujer, que inauguramos ya hace un tiempo, nunca llegaron desde Nación. Tenemos todo presentado en Nación, ya hace mucho tiempo, para que se desembolse ese dinero. Pero ante la falta de respuestas, en ambos casos el equipamiento fue asumido con inversión propia de todos los gualeguaychuenses", expresó el secretario de Desarrollo Social y Salud, Martín Roberto Piaggio, días atrás, al referirse a la inauguración del Centro Integrador Comunitario Médanos. Una obra que, mejor que ninguna, ilustra la disputa por la falta de financiamiento que vuelve a ganar la escena en la ciudad.
ESTE CONTENIDO COMPLETO ES SOLO PARA SUSCRIPTORES
ACCEDÉ A ESTE Y A TODOS LOS CONTENIDOS EXCLUSIVOSSuscribite y empezá a disfrutar de todos los beneficios
Este contenido no está abierto a comentarios


