SE DESARROLLÓ UN ENCUENTRO DE ESCRITORAS BAJO SU NOMBRE
La figura de la poeta Dora Hoffmann sigue creciendo con los años
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A 46 años de la muerte de la artista gualeguaychuense sigue siendo una de las voces más valoradas de la poesía entrerriana. Su ciudad no sólo que no la olvida sino que rescata su figura en escritos y encuentros de poesía como los que, precisamente, tuvieron lugar este fin de semana.
Por la cantidad y calidad de escritores que nacieron o se radicaron en ella, Gualeguaychú supo ganarse la fama de ser la “Ciudad de los Poetas”. Algunos de los más conocidos tienen su busto en la Plaza San Martín y su nombre en las calles principales, como Olegario V. Andrade, Gervasio Méndez o Luis N. Palma; otros tantos, están presentes en la memoria popular y en los ámbitos literarios, como el Pbro. Luis Jeannot Sueyro -más conocido por su vocación sacerdotal- o Dora Hoffmann. Esta última, nacida como Dora Buschiazzo, falleció siendo aún joven y de forma inesperada un día como hoy de 1978. Desde entonces, su breve, pero memorable huella en la literatura continuó cobrando notoriedad e influenció a otras generaciones de escritores locales.
En palabras de Eduardo José Mindeguía, autor de “Galerías”, además de tener talento, Hoffmann “era una enciclopedia viviente y definió claramente la estructura de la poesía” contando con “un profundo conocimiento del idioma” y logrando “remates espectaculares”. “Para mí fue, efectivamente, la más grande y una de las tres o cuatro más importantes de la historia de la poesía en Argentina”, resaltó.
Mindeguía forma parte de una generación que comenzó a involucrarse en el arte y la cultura de Gualeguaychú –desde las letras, la música y el teatro– durante la década del ‘70. Hoy, habiendo transitado una búsqueda de la perfección literaria y tomado contacto con muchos poetas que pasaron por la ciudad, reconoce que “han aparecido una serie de autores nuevos, muy bien formados”; en alguno de estos casos se trata de “gente que viene desde la enseñanza de la literatura”, dentro de los cuales se destaca “por encima de cualquier otro, Marta Ledri”.
La herencia de la nueva camada
Conforme el tiempo ha pasado y la ciudad ha crecido, también lo han hecho las distintas camadas de escritores. Una de las exponentes actuales del género poesía es Pamela De Battista, ganadora en esta categoría de los premios Fray Mocho (2017) y Entre Orillas (2021). En diálogo con Ahora ElDía, la escritora y docente habló sobre la escena literaria local, de la que participa activamente, y del Encuentro de Escrituras de Mujeres y Disidencias que ayer tuvo su tercera edición.
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Desde su segunda edición, el encuentro lleva el nombre de Dora Hoffmann. “Es una poeta que nos parece una referente local impresionante, una gran poeta; tiene una poesía que nos emociona, que nos moviliza, que nos conmueve, y por eso elegimos su nombre para este encuentro”, dijo De Battista, agregando que en Gualeguaychú hay “muchas poetas mujeres, muchísimas, que merecerían también tener un encuentro con su nombre”.
La autora de “Cuaderno para el agua” y “Cuaderno para brujas” es una de las organizadoras del encuentro. “Surgió como idea en una charla que tuvimos con Melina Montenegro. Fuimos nosotras quienes organizamos la primera edición, beneficiadas por el programa Culturar Guale. Al año siguiente, ampliamos el equipo de trabajo: se sumaron Victoria Veronesi –que este año acompaña desde otro lugar–, Mariana Arbelo y Carla Olivera”, comentó, y aclaró que si bien la poesía ocupa un lugar importante en él también se exponen textos de otros géneros.
“En Gualeguaychú hay muchas personas escribiendo poesía y realizando diversas actividades autogestivas que nos nuclean y nos reúnen y permiten que nos conozcamos: festivales, encuentros, recitales de poesía y talleres, entre otras herramientas. Lo ideal es que esos ‘círculos’ no se cierren. Hay muchas personas que empiezan a escribir y es hermoso que se sientan incluidas y que puedan conocer nuevas escrituras. La poesía es el eje que nos reúne”, expresó.
Y agregó: “En Gualeguaychú, las mujeres venimos escribiendo, dando talleres y compartiendo hace muchos años, mucho antes de las redes sociales. Creo que las redes animan a muchas más personas a mostrar lo que se escribe”.
¿Quién fue Dora Hoffmann?
Dora Hoffmann es la poeta de Gualeguaychú más importante del siglo XX. Nació el 9 de mayo de 1930 y sus padres fueron Juan José Buschiazzo y Dora Irigoyen. Fue nieta de la fundadora del Instituto Magnasco, Luisa Bugnone.
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Hizo sus estudios primarios en la Escuela Guillermo Rawson y paralelamente realizó estudios de las lenguas inglesa y francesa. Los estudios secundarios los cursó en el Colegio Nacional Luis Clavarino.
Tuvo una infancia protegida y feliz, que va a evocar en su poesía. Sus días se alternaban en las cuchillas del campo “El Indio”, en la casa de la ciudad y en la casa familiar de verano en la isla Libertad.
Uno de sus primeros poemas conocidos, “Infancia”, fue incluido en El canto nuestro.
A los 20 años viajó a Europa y comenzó en Buenos Aires sus estudios universitarios, en la Facultad de Filosofía y Letras, y el Profesorado de Francés e Italiano.
El Censor publicó uno de sus primeros poemas, “Corazón marino”.
En 1972 regresa a Gualeguaychú, integra el Grupo Artemio (de Arte Mío), conducido por Vicente Aráoz y la revista Taller, que difunde la plástica y las letras locales.
Se incorpora en 1974 a la Comisión Directiva del Instituto Magnasco, en la Secretaría de Cultura. Simultáneamente participa en el Comité de la Alianza Francesa, en cuya casa organiza ciclos culturales con personalidades nacionales notables. Integra el grupo Gente de Letras, de gran actividad interna en esos años de intercambio y bohemia. Allí se hace imprescindible por su alegría, inteligencia, serenidad y pasión por la escritura y la lectura. En esos años produjo todos sus libros de poesía: Los habitantes de la memoria y Cuaderno de viaje, ambos con premios nacionales. También La casa y otras ausencias, publicado póstumamente, donde elabora y prefigura su muerte.
Había sido alumna secundaria de don Luis Doello, que le abrió “la primera puerta” a la poesía. Se formó en lecturas compartidas con Olga Orozco, Amelia Biagioni, Rafael Oteriño y Ricardo Molinari, entre otros. Su segundo libro, Cuaderno de viaje, suscitó comentarios elogiosos en La Prensa, Clarín, La Nación, La Capital de Rosario y en los medios de nuestra provincia, de Gustavo García Saraví, Antonio Requeni y Alfredo Veiravé.
Dora Buschiazzo de Hoffmann muere, inesperadamente, el 18 de febrero de 1978, joven y en plenitud creativa, pero deja una obra poética madura y perdurable en las letras entrerrianas.

