
El sábado 23 por la tarde zarpó del puerto metropolitano el buque escuela fragata ARA "Libertad" con 320 tripulantes, entre ellos la Guardiamarina en Comisión Samanta Roa oriunda de Gualeguaychú. Además de la formación de los futuros Oficiales de Marina, representará al país en la Regata y Encuentro Internacional de Grandes Veleros "Velas Sudamérica 2010".Samanta Roa cumple rol de honores como gaviera. Cuando la fragata zarpa e ingresa a un nuevo puerto, la unidad se engalana, es decir, se viste de fiesta.Ataviada con su traje de época, esa tarde de sábado Samanta se dispuso a subir a uno de los palos secundarios minutos antes de la zarpada. Desde las alturas, desplegó velas, amarró sogas y deslizó con habilidad ganchos y cuerdas."Ser gaviero es subir a los palos y significa rendir honores cuando zarpa la fragata. Estaré en el segundo Palo Mayor, no es la primera vez ya que hacemos un entrenamiento previo, pero es diferente porque está toda la familia", contó Samanta mientras se alistaba a cumplir con uno de sus roles de a bordo.La fragata ARA "Libertad" inició su 41° Viaje de Instrucción con 75 guardiamarinas en comisión, pertenecientes a las promociones: 139° del Escalafón Naval Comando y Escalafón de Infantería de Marina, 95° del Cuerpo Profesional y Escalafón Intendencia de la Escuela Naval Militar (ESNM).Al cumplirse el Bicentenario de la conformación de las Primeras Juntas Nacionales de Gobierno de Argentina y Chile (1810-2010), las Armadas de ambas naciones organizaron conjuntamente la Regata y Encuentro Internacional de Grandes Veleros "Velas Sudamérica 2010"; encuentro marítimo de carácter continental para recordar el acontecimiento histórico que marcó el paso de los países a su vida independiente.Diez músicos de la Banda de Música de la Armada Argentina realizarán el Viaje de Instrucción en la fragata, luego de 25 años. Hecho anecdótico que el jefe de Inspección de Bandas de la Armada, Teniente de Navío Marcelo Zurlo destacó, "la misión de los músicos a bordo será, además de ejecutar el ceremonial correspondiente en la fragata, contribuir en el ánimo de la tropa ejecutando música de recepción y teniendo a cargo toda la orquesta especial de música popular en las recepciones que haga el comandante a lo largo de todos los puertos que toque el buque." Samanta antes de partirSamanta está emocionada. "Por suerte pudieron venir parientes de Entre Ríos y también los que están en Buenos Aires. Están mis padres, mi abuela, tíos, primos, amigos. Estoy muy emocionada", dijo minutos antes de partir.También contó que su expectativa en la navegación es terminar la carrera, "en el viaje de instrucción vamos a poner en práctica todo lo que aprendimos durante estos cuatro años de estudio que no fueron fáciles, significa culminar una etapa para emprender otra." "Elegí la carrera del mar porque me encanta y en el año del Bicentenario va a ser una emoción muy grande llevar Argentina a todas las partes del mundo y también llevo a Gualeguaychú, donde está mi casa y mi familia, es mi ciudad", apuntó Samanta Roa.Respecto a la regata comentó, "esperamos hacer un buen trabajo y tratar de representar lo mejor posible al país." Formarse en el marLa nave al mando del Capitán de Navío Alfredo Blanco está integrada entre sus tripulantes por 19 mujeres, efectivos del Ejército y Fuerza Aérea, de la Prefectura Naval, Gendarmería y Policía Federal. También, de la Escuela Nacional de Náutica, de la Escuela Nacional Fluvial, del Liceo Naval Storni y la Universidad Nacional del Sur. Asimismo, navegarán oficiales invitados de las Armadas de Chile, Ecuador, Perú y Uruguay."Somos hombres y mujeres trabajando en equipo en distintas artes y oficios, que trabajan mancomunadamente en dos objetivos fundamentales: instruir a nuestros jóvenes guardiamarinas - en comisión- y aspirantes de mar. Además, ser dignos representantes en aquellos puertos donde vamos a estar y participar de actividades con las otras marinas y con los otros grandes veleros, buques escuelas de otras naciones que se unen a la iniciativa Velas Sudamérica 2010", expresó el comandante.El escenario marítimo permitirá asimilar la experiencia para completar la formación e instrucción en más de 165 días, afianzando vínculos y espíritu de camaradería entre los tripulantes como así también con sus pares de otros países, atendiendo a las visitas en cada puerto del itinerario y compartiendo nuestra cultura y costumbres.Asimismo, el Capitán Blanco se refirió a la etapa de formación en altamar: "se trata de darles la oportunidad a los guardiamarinas, de finalizar su formación y además de verlos crecer en las artes del mar y en nuestra profesión marina. Van a ser más de 165 días en el mar en donde ellos van a tener una intensa actividad académica, van a estar expuestos al rigor que el mar sólo puede dar."