“La gente que tiene la cultura del libro no siente el mismo placer con una tablet”
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La modernidad y la tecnología desestabilizan los pilares de las bibliotecas populares, que a pesar de los avatares, sobreviven. La falta de ayuda económica por parte del Estado agrava aún más la situación pero quienes dirigen estas instituciones aseguran que nunca desaparecerán porque el libro es algo irremplazable.Las personas mayores de 30 años tienen - seguramente- el recuerdo imborrable de haber pisado una biblioteca popular en su vida estudiantil, en búsqueda de material bibliográfico. A los de menor edad, esto pueden no haberlo vivido debido a la aparición de Internet y de la comodidad de hallar la información deseada con solo colocar un nombre clave en el buscador.A pesar de esta modernidad y de lo obsoletas que puedan llegar a parecer las bibliotecas, uno no logra imaginarse un futuro sin la presencia de estos grandes salones de lectura. Además, a dónde irán los libros o dónde se encontrarán el día que desaparezcan. No todo está en la Internet.Así lo cree Norma Martínez de Martinetti, que desde hace más de una década está al frente del Instituto Magnasco, el cual cuenta con una de las bibliotecas más importantes de la ciudad y con una hemeroteca consultada por muchos investigadores.Llevar adelante la dirección de una biblioteca "es una tarea de equipo, no es algo que se haga en soledad, de forma participativa es más placentera y se aliviana, las responsabilidades están compartidas", señaló Martínez.Esta comisión directiva está compuesta por unas 20 personas y su principal esfuerzo está centrado en el mantenimiento del patrimonio y en el acrecentamiento de ese patrimonio. "El Magnasco es biblioteca pero es museo, fundamentalmente museo", expresó esta mujer y explicó que primero se creó la Biblioteca y después nació el Museo."Le damos importancia tanto a uno como a otro pero tenemos dos frentes, o más de uno en realidad, porque el Magnasco tiene más de un frente pero hablemos de esos dos fundamentales, Biblioteca y Museo", indicó la Presidenta de la Comisión."Las Bibliotecas están para conservar y están en contacto permanente con el pasado pero con la vista puesta en el futuro. Además, el Magnasco tiene cursos. Tiene una parte docente importante. Tiene una hemeroteca. Una colección de obras de arte muy importante que tiene que cuidar. Tiene una agenda de espectáculos permanentes, propios y de otras entidades que piden las instalaciones o las alquilan", señaló Martínez haciendo un recuento de cuáles son esos frentes a los que no se los puede desatender."Si hablamos de las Bibliotecas, nosotros estamos a la par en condiciones que las demás, luchando por lo mismo, por acrecentar la bibliografía, por ayudar al estudiantado en lo que necesite, por ofrecer a los investigadores materiales de lectura. El Magnasco tiene un archivo histórico muy importante y eso hay que mantenerlo, hay que cuidarlo, hay que acrecentarlo", agregó.El Instituto Magnasco cuenta con alrededor de 500 socios que pagan una cuota de 180 pesos mensuales, con lo cual se trata de mantener a todo ese enorme edificio situado sobre calle Camila Nievas. Pero las bibliotecas no son estatales, son privadas y por ende deben hacerse cargo de los empleados que tienen.Desde el Estado se aporta una ayudita económica muy pobre, que encima es descontinuada. "El subsidio que nos tendría que dar la Provincia se paga salteado, nos siguen debiendo plata, eso siempre se paga con atraso, unos meses si otros meses no. No es ni la mitad de un sueldo. Es un paliativo", opinó la entrevistada.Como esta ayudita no alcanza, en el Magnasco balancean los egresos de dinero con los ingresos por los alquileres del salón para espectáculos y los cursos que se realizan. "Vivimos la misma realidad que las demás bibliotecas de la ciudad. Por ahí estamos en mejores condiciones que otras bibliotecas por nuestras entradas extras pero también tenemos un edificio que mantener, que es un monstruo. No es poca plata lo que lleva mantener este edificio. No se puede dejar venir abajo", relató.A pesar de este panorama económico poco alentador, el trabajo sigue adelante, tratando de cautivar la atención de grandes y chicos. "Tenemos una muy cuidadosa selección de la bibliografía. Conocemos nuestro público lector y tratamos de complacerlos, incluso preguntándoles qué libros desean. Lo mismo al sector de los estudiantes, se les pregunta cuáles son los libros de estudio, de información que más necesitan, las nuevas carreras que se van poniendo. Todo eso lo tenemos en cuenta para cuando adquirimos los libros", comentó Martínez."Con Internet no hemos notado que haya caído el público lector adulto. El público acostumbrado a leer libros, ese no ha disminuido. Probablemente algunos estudiantes se arreglen con Internet, pero el alumno siempre va buscando el consejo del bibliotecario", aseguró, y sobre este punto quiso hacer una aclaración: "los bibliotecarios no solamente están para sacar el libro del estante y acercárselo sino para la orientación. Muchas veces van por consultas o a buscar diarios, y la información local no se encuentra en Internet".El Magnasco cuenta con una hemeroteca muy importante a nivel provincial, la cual es consultada por muchos investigadores. El diario La Nación está microfilmado hasta 1910, además hay 60 mil páginas de los diarios locales microfilmados. Hay livros que datan del siglo XV que pertenecen al tesoro de la biblioteca, que igualmente son libros de consulta. "Esta es una biblioteca especial, exquisita con incunables. Libros que fueron impresos en el siglo XV, en el siglo de la imprenta. Es el único incunable que hay en Gualeguaychú. Y no se si en la Provincia hay otro de estas características".Fundamentos hay muchos para los que creen que una biblioteca no puede desaparecer y para esta notable mujer, los libros son algo irremplazable en el placer de la lectura. "No todos los libros están digitalizados. Una cosa es el libro de estudio y otra es el libro por el placer de leer, el libro de ficción. Puede ser reemplazable pero no produce el mismo placer. No es lo mismo la lectura de una tablet que en un libro. Por lo menos por ahora. No se que puede pasar más adelante. Por lo menos para la gente que está hecha a la cultura del libro, a la cultura del papel". Biblioteca Sarmiento, desde 1869contando la realidad a los lectores Desde 1869 mantiene viva la llama de la lectura. Fue la primera en Entre Ríos y la tercera en el país. Su inauguración fue gracias a un pedido y trabajo de Olegario Víctor Andrade.Nos referimos a la Biblioteca Popular "Sarmiento", ubicada en San Martín y Alberdi. Su presidente, Pedro Darchéz, expresó a El Día el orgullo "de pertenecer a una institución que ha acompañado todas las etapas por las que ha pasado el país y la provincia".Reconoció que en la actualidad es difícil mantener abierta una biblioteca. "Es complicado para toda institución sin fines de lucro que depende del ingreso solamente de los asociados; los servicios que ofrece una biblioteca no es lo mismo que un club, todo es costoso. Sobre todo una biblioteca como la Sarmiento por la envergadura, la cantidad de volúmenes y la infraestructura que tiene".Destacó que son los socios los que sostienen a la misma. "Estamos alrededor de los 600, también con el subsidio provincial otorgado por la 'Ley Diola' que nunca se entrega en término. Sí se abonó pero nunca se entrega en término ni se nos paga todos los meses del año. De hecho en este momento tiene un atraso de 6 meses.-¿Todas las bibliotecas tienen un atraso de 6 meses?Sí, cuando se paga, se hace a todas las bibliotecas. Después tenemos un subsidio municipal que ayuda y acompaña, ese sí se paga en término. Y con el trabajo de la comisión con Café de las Artes, espectáculos que se brindan y con el alquiler del salón. Por ejemplo, un espectáculo que presenta la misma Biblioteca -con el cobro de la entrada- proporciona dinero que se afecta a cubrir los costos.El dirigente explicó que el subsidio provincial corresponde a dos veces el salario básico de un maestro de primaria; "hay una dicotomía en esto porque no es el salario de bolsillo, se toma solamente la parte remunerativa que el común de la gente conoce como en blanco que habitualmente es la mitad del salario de bolsillo. En definitiva en la cuenta final terminamos cobrando un solo salario".Aclaró Darchéz que el año pasado desde la provincia se informó a todas las bibliotecas entrerrianas que les iba a abonar 6 meses "y fueron los últimos 6 del año pasado. La Biblioteca del Magnasco tiene un cuadrito explicativo de esto y de la historia desde que salió Ley Diola; no siempre hemos cobrado los 12 meses del año. La ley dispone que todos los meses a cada una de las Bibliotecas populares de la Provincia se le abone el duplo del salario de un maestro de primaria. Nunca se paga en término, no solo no se paga en término sino cuando te lo abonan, nunca los 12 meses del año. En algunos años se ha cobrado pero diría es un 1 % de los casos". Rol de los bibliotecariosLa entidad cuenta con tres bibliotecarias, situación que permite brindar un buen servicio a la comunidad. El bibliotecario es la cara visible de una Biblioteca. "Puedo ser presidente, miembro de una comisión directiva pero quien convive y la conoce es el bibliotecario que está en contacto con la gente, que es la cara visible y con un trato agradable, lo cual me consta que es así. Los socios y la gente que concurre lo destacan todos los días. Además, conoce los libros que faltan, los que convienen con respecto al tipo de lectura. Son los que hacen la cobranza de la Biblioteca. Nosotros pasamos y ellos van a seguir quedando como bibliotecarios", precisó el directivo.- ¿La preocupación de la comisión es mantener la fuente laboral de ellos?Es justamente el esfuerzo que hoy se hace y para mantener el nivel de atención. Todo lo que tenga que ver con cuestiones edilicias pasan a segundo plano. Hace 8 años que estoy dentro de la comisión de la biblioteca y el anhelo nuestro es hacer un arreglo del frente, poder festejar los 190 años de la biblioteca con una mejor fachada. Por un tiempo largo va a seguir siendo el mismo, no se ha podido arreglar.- ¿Es una realidad que viven todas las bibliotecas entrerrianas?Es generalizado, puedo hablar por las cuatro de Gualeguaychú. Cuando hablo de la realidad de la Biblioteca Sarmiento, aclaro no es la peor que la está pasando. Por su situación geográfica, la de cantidad de socios, el apoyo de muchos años de varios vecinos y el contar con un salón, hace que nos podamos defender.Las Bibliotecas López Jordán y Rodolfo García son en este momento son las que tenemos que apuntalar, son las que la están pasando realmente mal. No es grato tener una biblioteca -gracias a Dios solucionado- con una bandera de remate mientras se gastan fortunas en otras cosas, sin mirar la realidad de las bibliotecas.Esto es la realidad de nuestras entidades en la provincia ¿Qué clase de sociedad somos que permitimos eso?. Y lo mismo la Biblioteca Rodolfo García con todas las necesidades que pasa. A mí -a veces- me da hasta vergüenza hablar de los problemas que tiene la Biblioteca Sarmiento cuando otras pares están peor. BIBLIOTECA POPULAR FRANCISCO HERNÁNDEZ LÓPEZ JORDÁNA poco de cumplir 70 años de vida,su principal problema es económico La Biblioteca Popular Francisco Hernández López Jordán funciona en Gualeguaychú desde el 14 de noviembre de 1943. En pocos meses cumple 70 años de vida. La mirada de la actual comisión directiva, los problemas económicos y los desafíos a futuro de una institución que cumple un rol fundamental en la ciudad. La situación económica de la biblioteca no es buena. Son más de ocho los meses que se les adeudan desde el gobierno provincial. Por eso, la comisión directiva de la misma organiza diferentes actividades para recaudar fondos. América Beatríz Albertario, la actual presidenta y Elsa Denegri, la vice, contaron a ElDía cuál es la situación de la entidad. "El domingo tenemos una excursión a Luján, vendemos los pasajes y con eso recaudamos algo de plata; hemos hecho bonos contribución, recibimos donaciones; hicimos un mercado de pulgas hace poco, hacemos de todo para recaudar fondos", contó Albertario. -¿La gente respondió? ¿se acercó? -Si, anduvimos bastante bien. No conocían la palabra mercado de pulgas, por lo general conocen la Feria Americana donde se vende ropa. Acá vendimos de todo: libros, colecciones de revistas, ropa, cuadros, antigüedades. Las responsables de la entidad informaron que, además del subsidio provincial (que no reciben desde el año pasado), la Municipalidad y la Cooperativa Eléctrica subsidian la biblioteca, "pero eso no nos alcanza para mucho", expresaron. -¿Hoy con las posibilidades que da internet, la gente sigue viniendo? -Luchamos para eso. Vienen muchos papás jóvenes con los hijos y se sientan a leerles. Es como que están volviendo a las bases, como quien dice. Lo importante es que se enseñe qué es un libro, que los chicos lo puedan tocar, tenerlo en las manos. -¿Qué es lo que más llevan? -Llevan muchas novelas. A las señoras mayores les encantan las novelas. Hay señoras que son muy viejitas y siguen leyendo, algunas no pueden venir hasta acá por problemas de salud y Elizabeth Sack, que es la bibliotecaria, se las envía a su domicilio. -Además viene el chico en la edad escolar primaria o secundaria. El que necesita el libro de consulta. A esos chicos se los orienta mucho, y a partir de la consulta se hacen socios. Por ejemplo, ahora hay mucha gente que está estudiando enfermería y como tenemos muchos libros de enfermería vienen y consultan. Esos no se prestan porque son caros. -¿Tienen algún registro de la cantidad de libros? -Si, hay alrededor de 14.600 catalogados y 800 sin catalogar. -¿Más allá de los particulares que vienen por el material de apoyo escolar, las escuelas vienen? -Para principio de junio vinieron 80 chicos. Ella (la bibliotecaria) les lee cuentos, les explica, los hace recorrer la biblioteca. Sobre todo vienen las escuelas que son vecinas. -Más allá de lo económico, que es un problema que necesita una solución inmediata ¿Cuáles son los desafíos de la biblioteca? -Queremos dedicarnos a la parte cultural, darle un poco de movimiento en ese aspecto. Tenemos ya vista una exposición de cuadros y una presentación de libros. Entendemos que, además de los libros, tenemos que ofrecerle otro servicio a la comunidad, y creemos que es en ese sentido, en lo cultural. LA "RODOLFO GARCÍA" NECESITA AMPLIAR SU ESPACIO Una biblioteca que espera por el nuevo edificio La Biblioteca "Rodolfo García" cumple una destacada labor en la ciudad. Ubicada en Corrientes 222, la misma merece un fuerte respaldo con el objetivo de que tenga un mayor espacio para desarrollar los objetivos planteados por sus dirigentes y bibliotecarios.El profesor Marcos Henchóz, su presidente, precisó que en 1978 se terminó la actual construcción; "el 20 de octubre con asistencia de autoridades religiosas, civiles y militares y público en general se habilitó dicho espacio para las tareas específicas de la biblioteca".Recordó que la bandera da ceremonias fue donada por el centro de Defensa Comercial. "En ese acto se nombró padrinos de la biblioteca a Guillermo Santos Ledri y su esposa María Elena Vítale. Los discursos fueron pronunciados por María América Barbosa, socia honoraria y la secretaria Luisa Margarita Riffel".El 12 de junio de 1999 se produjo la refundación de la biblioteca "optándose por el del recordado y querido profesor "Rodolfo A. García". Aquella primera comisión directiva estuvo presidida por María Elena Vitale de Ledri".En septiembre de ese año, "en una ceremonia muy emotiva y ante una nutrida concurrencia se descubrió la foto del Profesor García. Hicieron uso de la palabra María Elena Vitale y Amalia Jurado de García, esposa del profesor García. Además asistieron numerosos familiares".Comentó que al iniciarse la renovación de toda la documentación correspondiente, la Comisión Nacional de Bibliotecas Populares (Conabip) le otorgó el mismo número de personería jurídica.Desde entonces se realizaron diversas actividades: festivales para el Día del Niño, concurso de cuentos, talleres de lectura en los barrios "Acercar a los niños a la lectura". ConstrucciónHenchóz enfatizó que en la actualidad se construye un nuevo edificio en un terreno ubicado frente a la actual biblioteca. "Dicha construcción se encuentra en estos momentos detenida a la espera de subsidios para su finalización. Aunque para nosotros es vital su conclusión porque de esta manera podríamos realizar más acciones educativas a favor del barrio. Hoy los espacios son totalmente insignificantes e insuficientes. Ni tan siquiera podemos exponer todo el material con que contamos", precisó el dirigente.Acotó que en los últimos tiempos "llevamos a cabo algunas charlas como las del doctor Gustavo Rivas o del profesor Mario César Giordán. Además las comisiones directivas junto a los socios y amigos de la biblioteca vienen desarrollando actividades tendientes al sostenimiento de la misma: venta de pollos, empanadas, busecas, rifas, etcétera".
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