¡TERMINARON DURMIENDO CON FAMOSOS PERIODISTAS!
La gualeguaychuense que se animó a ir con su esposa al mundial, desafiando las restricciones retrógradas de Qatar
:format(webp):quality(40)/https://eldiacdn.eleco.com.ar/media/2022/12/martina.jpg)
Martina Feldkamp se casó hace 3 semanas con Male, su pareja. De luna de miel se fueron a Tailandia y luego se animaron a ir a Qatar a ver a la Selección Argentina. Los mitos y verdades, el mal momento que pasaron y cómo terminaron durmiendo con reconocidos periodistas.
La gualeguachuense Martina Feldkamp atraviesa sus horas más felices, ya que se casó hace tres semanas con Male, su pareja, y se dieron el lujo de coronar su luna de miel viendo en vivo un triunfo de Argentina en un mundial.
“Nos casamos hace tres semanas y nos fuimos de luna de miel a Tailandia, y no sabíamos si ir a Qatar o no, por su cultura diferente y que la comunidad LGBT no es bien recibida en ese país, entonces fue una decisión difícil pero Male (mi novia… mi mujer, todavía no me acostumbro, ja) es muy fanática del fútbol y de Messi, así que dijimos ‘ya fue’, amoldémonos a las reglas del país, vivamos la experiencia y vayamos al mundial”, comenzó relatando Martina en diálogo con Ahora Radio Cero.
“Fue una locura, vimos el partido contra Arabia Saudita, que la idea era ver sólo ese, pero ante el resultado dijimos hagamos el esfuerzo y veamos otro más, conseguimos entradas para el partido contra México y por suerte terminamos la luna de miel de la mejor manera”, relató la gualeguaychuense.
Martina comentó que “antes de ir teníamos miedo, habíamos leído muchas cosas y hay noticias que te asustan un poco; desde no poder demostrar afecto hasta la vestimenta. Hacía muchísimo calor y nosotras estábamos de short y musculosa, y llegamos al aeropuerto de Doha y nos compramos un pantalón y nos cambiamos… teníamos un montón de miedo al principio, pero después nos pasó que en Doha había tantos argentinos, y empecé a mirar a las mujeres y estaban todas de short y musculosa, entonces dijimos ah, no era tan grave como pensábamos”, graficó.
:format(webp):quality(40)/https://eldiacdn.eleco.com.ar/media/2022/12/martina_1.jpg)
Por los temores previos, explicó que “nosotras paramos y dormimos en Dubai, que queda a 50 minutos de Doha, y ahí es todo más liberal, entonces por precaución nosotras hacíamos base en Dubai y no en Doha. Y ya la segunda vez que volvimos para el partido contra México ya sabíamos cómo era y estábamos vestidas normal, no fue tan terrible, al haber tanta gente de tantos países”, expresó.
El mal trago ante los saudíes
“Lo único incómodo fue a la salida del partido contra Arabia, que te refregaban las banderas y te burlaban y decían ‘Messi out’, y se lo hacían a las mujeres nomás, sintiéndose con más poder, y todo el tiempo te pedían fotos y nos parecía raro, a las primeras 3 o 4 todo bien, pero después les pregunté porque querían una foto, y me dijeron porque sos linda, y eso lo hacían con todas las mujeres, y cuando nos respondió eso ya no nos gustó, porque ¿qué haces después con esa foto? Era todo medio raro, era incómodo que te miraban y te perseguían”, contó.
“Eso fue lo único”, manifestó, y valoró que “después con México re copado. Muy buena onda, iban todos disfrazados, e incluso nos felicitaban cuando terminó el partido”.
Las restricciones, los temores y las anécdotas
Pese a las restricciones para mostrar afecto, el fútbol todo lo puede. Por eso “en el gol de Messi sin querer nos abrazamos, igual había tanta gente abrazándose que `ya fue’”, contó Martina.
“Con respecto a los hoteles no nos alojamos en ninguno en Doha, porque como fue tan rápido el tema de conseguir entradas tuvimos dos amigos que nos alojaron, la primera noche Lola del Carril (relatora de la TV Pública) que es una amiga nuestra, ella empezó relatando y haciendo entrevistas en la choza en nuestra casa, así que dormimos con ella y con Ángela (Lerena), nos tiramos un colchón en el living”, reveló la gualeguaychuense.
Pero ellas no fueron las únicas periodistas con las que durmieron: “Después la segunda noche dormimos en el departamento del Pollo Álvarez, un genio, nos dijo no tengan miedo yo las cuido, él nos dio su cama matrimonial y se tiró en el piso. Male era amiga de él, habían jugado a la play varias veces en cuarentena, y mi cuñada Feli es amiga y colega de la mujer del Pollo, entonces estaban en contacto. Y nada él le dice a Male una semana antes del partido ‘che porque no vienen a casa, yo estoy solo, y nos daba un poco de cosa al principio, yo no lo conocía y me daba un poco de vergüenza que el pibe nos preste su cama y duerma en un sillón, pero nos insistió tanto que dijimos bueno vamos, total es una noche, no es tan grave, y estuvimos todo un día ahí con él, la verdad que un genio, se pasó”, valoró Martina.
Por otra parte, sobre las dudas de ir a Qatar por sus restricciones retrógradas, reflexionó que “nosotras estábamos en nuestra luna de miel, que es el momento más lindo como pareja, y tener que ir a un lugar así por ahí no estaba bueno, pero la pasión fue más fuerte que todo eso, y con no ir tampoco hacíamos nada, y yendo a Qatar y pudiendo visibilizar el atraso que tiene el país y que eso no está bueno, eso si te hace reflexionar y volver a Argentina valorando nuestro país en términos de libertad y de derechos, esa fue nuestra reflexión”, manifestó.
“No es un país en el que esté bueno vivir un mundial, no está bueno para los medios tampoco, fuimos porque realmente estábamos muy cerca, no hay nada que yo rescate, es una cultura muy fea. La gente en general tiene miedo. Nosotras tuvimos suerte porque estuvimos rodeadas de amigos que nos contuvieron”, recalcó.
En ese marco, contó que “nuestra visita en Doha fue muy express, aterrizábamos, veíamos el partido, nos tomábamos un agua, porque eso es lo peor que tiene el país, que ni una birra te podés tomar, y de ahí nos volvíamos al aeropuerto y de ahí a Dubai”.
Finalmente, acerca de las limitaciones que tienen las mujeres, marcó que “cuando caminábamos por la calle las mujeres de allá estaban todas tapadas, sólo se le veían los ojos, y con Lola veníamos hablando y decíamos y si las paramos y les preguntamos a ver que piensan de nosotras que estábamos de musculosa nada más, pero no nos animamos… parecían muy sumisas, daba un poco de pena”, concluyó.
