La historia de la ciudad contada por sus calles
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"Por las calles de Gualeguaychú", que se presenta el 30 de junio próximo en el Instituto Magnasco, propone leer la sociedad nativa a través de la formación de esos espacios físicos.Por Marcelo LorenzoLas calles, expresión distintiva del espacio público, testimonian el acontecer de la sociedad urbana. Un recorrido por ellas, por su origen y expansión, equivale por tanto a hacer una historia de la ciudad.Una narrativa sobre la patria chica desde este eje espacial y a la vez social, donde se articula la vida ciudadana, es lo que propone "Por las calles de Gualeguaychú. Calles de ayer y de hoy".Este libro, escrito por las profesoras Carmen Galissier de Lioni, Norma P. Martínez de Martinetti, Leticia Mascheroni de Gasparovic y Delia Reynoso de Ramos, se presentará el 30 de junio próximo en el Instituto Magnasco.En realidad la obra es un aporte de ese Instituto, del cual forman parte las autoras, a la identidad local. "Esto es una caminata por la historia de la ciudad a través de sus calles", resumió Norma Martínez, en diálogo con EL DIA.Y como reza el prólogo: se trata de "mostrar al ciudadano común como actor permanente de la historia local y recuperar el pasado para entender de qué manera él influye sobre este presente que vivimos".Editado por la Imprenta Oficial de la Provincia de Entre Ríos, el libro de 190 páginas es de lectura ágil, está redactado en párrafos breves e ilustrado con fotos que atestiguan la transformación urbana local.Lo atractivo del escrito reside en que es un relato ameno, que recoge historias, anécdotas, curiosidades y rarezas, de esas que abundan en la vida de cualquier pueblo.El secreto del trabajo está en que explota el carácter polisémico de la calle, que se revela así como una ventana privilegiada de acceso a la vida de la comunidad y como dispositivo indirecto para enseñar la historia lugareña.Es que este espacio público específico es varias cosas a la vez: carnet de identificación personal (ubica social y económicamente al vecino), vidriera de la ciudad (sobre todo ante los visitantes), testimonio de la idiosincrasia del pueblo (la nomenclatura expresa ideas y valores comunes), muestra de evolución de la ciudad (hitos de progreso tecnológico), motivo de polémica ciudadana (queja por el estado de las arterias o debate sobre dónde hacerlas y cómo).La vida colectiva pasa por estos espacios sociales compartidos. De ahí que el texto brinda una experiencia de lectura que puede reconectar emocionalmente con la ciudad. Por eso desde el comienzo las autoras señalan que "si la ciudad fuera un libro, las calles serían sus páginas". INCÓGNITAS PARA EL LECTOR Con el libro de marras al lector se le aclaran muchos detalles, acaso inadvertidos hasta el momento ¿Qué quedó, por ejemplo, de aquel trazado de damero de la antigua Gualeguaychú, a partir del crecimiento demográfico y la expansión de los barrios?¿Qué impacto tuvieron la inmigración y el puerto durante el siglo XIX en la conformación de la sociedad nativa? ¿Cómo cambiaron la fisonomía de la ciudad el traslado del Hospital, la llegada del Ferrocarril, la creación del Frigorífico y las grandes obras públicas como la Costanera?¿Cómo evolucionó la tecnología urbana, desde las calles de tierra a las de cemento armado, desde el candil a la luz eléctrica, desde el aljibe al agua corriente, desde los bandos y campaneos de la época colonial a los modernos medios de comunicación social?¿Cuál fue el progreso del transporte público, desde el caballo, la rueda, el riel, la energía del vapor hasta la llegada de los primeros automotores que trajeron consigo los modernos problemas en el tránsito?¿Cómo se denominaron las primeras calles, a qué razones históricas respondían esas designaciones y por qué se les cambiaron luego los nombres? ¿A qué figuras o hechos han homenajeado los gualeguaychuenses en la nomenclatura?Las calles, por otro lado, fueron escenario de hechos históricos conmocionantes para la sociedad nativa, ya sea por motivos celebratorios o por tragedias colectivas. ¿Cuáles por ejemplo?¡Y qué decir de la sociabilidad pueblerina en torno a estos espacios! ¿No sigue siendo acaso la vereda el sitio cómplice donde, a cierta hora de la tardecita, muchos vecinos trasladan a la vida pública prácticas hogareñas? EL PORQUÉ DEL LIBRO Las autoras del libro explicaron a este diario lo que las motivó a confeccionarlo. Todo entronca con "Pura Curiosidad", la muestra que desde 1998 viene haciendo el Instituto Magnasco cada 18 de mayo (Día de los Museos), dedicada a resaltar algún aspecto de la vida gualeguaychuense.En 2016, con motivo del Bicentenario de la Independencia Argentina, el Instituto montó la muestra "Nuestras calles en el recuerdo", mediante una exposición oral y fotográfica.Resulta que fue tan grande el interés que despertó el tema en el público (muchos solicitaban un material organizado para llevar a sus hogares), que la comisión directiva del Magnasco decidió profundizar la investigación sobre el tema, rematando la búsqueda con la redacción de un libro.Las autoras, todas ellas docentes, hablan por otro lado de una finalidad pedagógica que apunta a mitigar la ignorancia, sobre todo de las nuevas generaciones, sobre esa casa grande que es la ciudad.Carmen Galissier refiere que el tema en un punto es doloroso. "Quizá sea porque a mí siempre me gustó mirar las cosas del entorno. No sé. Pero lo cierto es que nuestros chicos no conocen las calles. Y de los nombres, menos. No saben quiénes fueron, por ejemplo Borques, Luis Clavarino o Andrade. Para ellos esos nombres no significan nada. Son un significante vacío", reflexionó.Las autoras coincidieron en cierta urgencia pedagógica ante lo que ellas visualizan como extrañeza de los vecinos sobre la historia de la sociedad nativa."La ciudad se nos va haciendo desconocida. Corremos el riesgo de que los personajes del pasado, los hechos relevantes de la historia, la arquitectura, las calles, los edificios, los barrios, pierdan sentido para nosotros, los que vivimos acá. Contra esta amnesia tenemos que resistir", explicaron.Delia Reynoso y Leticia Mascheroni creen, por su lado, que las transformaciones urbanas de Gualeguaychú muestran la existencia de un espíritu localista inconfundible, de carácter inconformista y autosuficiente, que se ha expresado bajo la fórmula "madre de sus propias obras", y que también corre riesgo de diluirse."Por las calles de Gualeguaychú", sería de este modo un recorrido por las realizaciones colectivas de ese espíritu que ata, de un modo invisible, a las generaciones de gualeguaychuenses, desde los tiempos de Rocamora hasta el presente, desde la villa de fines del siglo XVIII hasta la ciudad moderna del siglo XXI.
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