La irresponsabilidad en el agua y en la tierra
Por las noches el Parque Unzué de nuestra ciudad parece convertirse en tierra de nadie, o de unos pocos irresponsables sueltos. Esos que, amparados por la oscuridad de ciertos sectores, se lanzan con sus vehículos a demostrar destrezas al volante.Picadas, carreras, aceleraciones y frenadas bruscas, curvas a gran velocidad seguidas de trompos y más trompos. Cubiertas que chillan sobre el asfalto y se ahogan en humo, motores que rugen pasados de revoluciones.Autos, camionetas, utilitarios, motos de baja y alta cilindrada. Por el asfalto o por el ripio. No es la película Rápido y Furioso, aunque muchas veces se le parece. Se trata de diferentes momentos que se viven en el Parque Unzué, por la noche, muy tarde, de madrugada. A cualquier hora.Simplemente irresponsables, todos y cada uno de los conductores que efectúan maniobras arteras en un paseo público como ese. Porque un mal cálculo, una frenada fuera de tiempo los pone como mínimo "patas para arriba", siempre y cuando el daño no sea hacia terceros.Y se amparan en la falta de controles existentes por la noche en el Parque Unzué, una zona clave en cualquier época del año, pero principalmente la estival. Si bien no puede haber policías o agentes de tránsito en todas partes, sólo alcanza para estar algunas horas en ese paseo público para darse cuenta que la autoridad brilla por su ausencia.Un ejemplo: alrededor de las 3 de la mañana de ayer, a la altura del club Hípico, un vehículo a gran velocidad hizo no menos de dos trompos sobre el asfalto y quedó estacionado en sentido contrario al que circulaba. Fueron varios segundos de chirrido de neumáticos, humo y luces que giraban. Luego el conductor prosiguió su marcha, como si nada hubiera pasado, a gran velocidad. ¿Y en el agua?En el río Gualeguaychú también acecha el peligro. Además de los que se arrojan al agua desde donde está prohibido (puente o sector ribereño frente a las playas) para seguridad de las personas y no por un capricho de las autoridades, se le suma los irresponsables navegantes en embarcaciones deportivas que imprimen alta velocidad en zona de recreación para bañistas.Hace pocos días, dos lanchas se desplazaban muy rápido (aparentaban ir en carrera), y a la altura de la playa Parador Morena (Tiro Federal) el conductor de una de ellas debió realizar una rápida maniobra al advertir que una persona se encontraba nadando. Fue un gran susto, pero pudo haber sido grave.De acuerdo a lo manifestado por varios concurrentes a balnearios y playas, este tipo de situaciones se reiterarían en el Río Gualeguaychú donde la seguridad es brindada por la Prefectura.ESTE CONTENIDO COMPLETO ES SOLO PARA SUSCRIPTORES
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