La llegada de “El Niño”: Defensa Civil se prepara ante posibles tormentas e inundaciones
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Tras tres años de sequía, los modelos científicos confirman un giro climático. Aunque desde el Municipio descartan un escenario catastrófico inminente, las áreas de Salud y Desarrollo Humano ya iniciaron relevamientos en zonas críticas, mientras digitalizan la red de sensores hídricos en el Puerto y el arroyo Gualeyán para vigilar un río que depende de un delicado equilibrio regional.
Los especialistas indican una alta probabilidad de que durante los próximos meses se consolide un evento de “El Niño” de intensidad fuerte. Si bien no implica un escenario catastrófico inevitable, aumenta las probabilidades de lluvias intensas, crecidas de los ríos y posibles inundaciones. En Gualeguaychú, Defensa Civil ya comenzó a coordinar acciones preventivas.
Después de varios años marcados por la sequía y el predominio del fenómeno de “La Niña”, los principales centros internacionales de monitoreo climático coinciden en un cambio de escenario. Todo indica que “El Niño” comenzará a consolidarse durante los próximos meses y que, de acuerdo con los modelos actuales, podría alcanzar una intensidad fuerte.
“El Niño” representa la fase cálida del fenómeno ENOS (El Niño-Oscilación del Sur), un sistema de interacción entre el océano y la atmósfera que modifica la circulación climática a escala global. Se produce cuando las aguas superficiales del Pacífico ecuatorial presentan temperaturas superiores a las normales durante un período prolongado, alterando los patrones de lluvia y temperatura incluso en regiones ubicadas a miles de kilómetros, como el Litoral argentino.
En términos generales, para esta región el fenómeno suele traducirse en un aumento de las precipitaciones, mayor humedad ambiental y una mayor probabilidad de crecidas de los ríos. Sin embargo, los especialistas insisten en que todavía es prematuro anticipar con precisión cuál será su impacto en cada ciudad.
El meteorólogo Leandro Lódolo explicó que el cambio de fase tendrá consecuencias directas para la región: “Habrá más precipitaciones y mayor humedad. Venimos de tres temporadas consecutivas de ‘La Niña’ con sequía y ahora el escenario sería exactamente el contrario. Ese exceso de agua puede afectar especialmente a la producción agrícola y ganadera”.
No obstante, remarcó que todavía resulta indispensable seguir de cerca la evolución del océano Pacífico antes de sacar conclusiones definitivas: “Hay que ir paso a paso observando cómo evoluciona la temperatura del mar”.
La dinámica particular de Gualeguaychú
El especialista local en fenómenos climáticos Daniel Hernández explicó que el comportamiento del río Gualeguaychú depende de una combinación de factores mucho más compleja que la simple presencia de este evento: “Hay que esperar que realmente se produzca el evento y analizar en qué condiciones llega. Probablemente durante la primavera tengamos un panorama mucho más claro para evaluar la temperatura del Pacífico, la evaporación, la circulación de los vientos y la llegada de humedad intensa hacia nuestra región. También será determinante el comportamiento de las lluvias en el sur de Brasil, el nivel del río Uruguay, la operación de la represa de Salto Grande y la respuesta de la propia cuenca del río Gualeguaychú, que abarca aproximadamente 7.000 kilómetros cuadrados”.
Aun así, Hernández considera probable que durante el verano aumente la frecuencia de las precipitaciones: “Si el fenómeno se intensifica podríamos tener lluvias intensas y repetidas. En ese escenario habrá que monitorear especialmente la sudestada, que muchas veces termina siendo un factor decisivo para las crecidas de nuestro río”.
Además, recordó que Gualeguaychú ya atravesó importantes inundaciones asociadas a episodios intensos de “El Niño”, entre ellas las registradas en 1983 y durante el evento de 1997-98.
Defensa Civil ya inició el monitoreo
Frente a ese escenario, Defensa Civil comenzó hace varias semanas a realizar un seguimiento permanente junto a organismos nacionales especializados. Su responsable, Nicolás Bozzani, explicó a Ahora ElDía que el primer paso es comprender exactamente qué indican hoy los pronósticos internacionales: “Lo primero que hay que aclarar es que ‘El Niño’ es un fenómeno climático cuya evolución es monitoreada por organismos especializados. Hoy lo que tenemos claro es que las probabilidades de que se presente son muy altas y que todo indica que podría tratarse de un evento fuerte”.
Sin embargo, el funcionario pidió evitar interpretaciones exageradas: “Eso no quiere decir que debamos plantear un escenario catastrófico, como por ahí se escucha en algunos lugares. Lo que sí ocurre es que para la región del Litoral este fenómeno suele intensificar las lluvias y eso aumenta el riesgo de alertas hídricas o posibles inundaciones”.
Bozzani también hizo una aclaración sobre una expresión que comenzó a repetirse en distintos medios durante las últimas semanas: "No existe 'Súper Niño' como categoría científica. Es un término mediático. Técnicamente los eventos se clasifican según su intensidad, que puede ser moderada, fuerte o severa”.
Mientras continúan los monitoreos, el Municipio comenzó a coordinar distintas acciones preventivas: “Defensa Civil ya trabaja con distintas áreas municipales y con las agencias de emergencia. Estamos haciendo una preparación interna, coordinando recursos y siguiendo permanentemente la evolución del fenómeno”.
Uno de los principales ejes de trabajo es la recuperación y ampliación del sistema de medición. En ese marco, se adquirió una estación meteorológica y se reparó el limnímetro (escala graduada, similar a una regla gigante, utilizada para medir la altura del nivel del agua) ubicado en el Puerto, que volvió a funcionar luego de permanecer fuera de servicio. También se recuperó otro equipo que será instalado en la desembocadura del río Gualeguaychú, lo que permitirá contar con una medición digitalizada en ese sector. Además, se encuentra en proceso la incorporación de un nuevo sensor para monitorear la cuenca del arroyo Gualeyán.
Actualmente los niveles de los ríos se mantienen dentro de parámetros medios o medios bajos, aunque eso podría modificarse conforme avance el fenómeno.
Bozzani insistió en que todavía resulta imposible anticipar qué ocurrirá en una fecha determinada: “Es muy difícil hacer futurología respecto de qué puede pasar con el río en un determinado mes o una determinada semana. Hay que seguir el comportamiento de todas las variables”.
Consultado sobre el peor escenario posible, reconoció que la posibilidad existe, aunque aclaró que hoy no puede afirmarse que vaya a ocurrir: “Sí, está dentro de las posibilidades. ‘El Niño’ puede generar lluvias muy fuertes y podríamos encontrarnos ante un escenario de inundaciones pluviales o una combinación de lluvias intensas con otros factores como el crecimiento del río Uruguay o una sudestada”.
Precisamente esa combinación es la que vuelve particularmente complejo el comportamiento del río Gualeguaychú: “Nuestra ciudad tiene una dinámica muy particular. El río depende de varios factores al mismo tiempo: las lluvias extraordinarias, el viento sudeste, el estado del río Uruguay. Siempre decimos que es un delicado equilibrio”.
Por otra parte, el Municipio informó que equipos de las áreas de Desarrollo Humano y Salud comenzaron a relevar las zonas que podrían resultar afectadas por una crecida. El objetivo es contar con información actualizada sobre las personas que viven en esos sectores, sus datos de contacto y las condiciones de salud que deban contemplarse ante una eventual evacuación.
Mientras tanto, los especialistas y los organismos de emergencia coinciden en un mismo mensaje: el fenómeno todavía se encuentra en desarrollo y habrá que seguir su evolución durante las próximas semanas. Lo que sí parece claro es que, después de varios años dominados por la sequía, el agua volverá a ocupar un lugar central en la agenda de prevención de Gualeguaychú.
Patitas busca hogares de tránsito ante posibles inundaciones
“En nuestro refugio viven perros adultos, muchos de ellos con años de espera, historias difíciles y necesidades especiales. Si el agua avanza, no podemos permitir que queden expuestos a la humedad, el frío y los riesgos que traen las inundaciones. Además, en estas situaciones suelen aparecer otros animales y peligros que ponen en riesgo su bienestar”, expresaron desde la organización.
Ante ello manifestaron que “por eso necesitamos hogares de tránsito temporario y seguros. Un espacio seco y protegido puede marcar la diferencia. Nosotros acompañaremos y coordinaremos cada caso. Tu ayuda puede darle refugio y tranquilidad a uno de nuestros abuelos de cuatro patas hasta que pase la emergencia. Si podés ofrecer un lugar, aunque sea por un tiempo, comunicate con nosotros”.
“Hoy te pedimos que nos ayudes a anticiparnos. Porque cuando el agua llega, ya es tarde para empezar a buscar dónde resguardarlos. Entre todos podemos protegerlos. Ellos cuentan con nosotros”, concluyeron.

