La mística que hay detrás de la Feria de Ciencias
La elaboración de proyectos escolares de ciencia y tecnología es algo opcional, más allá del diseño curricular. Docentes y alumnos emprenden así una aventura investigativa, casi por vocación. Martín de la Torre y Cristian Sánchez, coordinadores ad honorem del evento, explicaron a EL DIA cómo funciona. El 11 y 12 de octubre próximo, en Concepción del Uruguay, 14 trabajos de Gualeguaychú se presentarán en la instancia provincial.Marcelo LorenzoEl 13 y 14 de septiembre pasados tuvo lugar, en la Escuela de Educación Técnica N°3, la XXXII Feria Departamental de Ciencias, Tecnología y Sociedad. De los 46 proyectos educativos que se presentaron a la muestra, los jurados eligieron 14 para representar a Gualeguaychú (ver recuadro aparte).Esos trabajo, así, competirán en Concepción del Uruguay, el 11 y 12 de octubre venideros, en la muestra provincial que reunirá un total de 150 proyectos, surgidos de distintos establecimientos educativos de Entre Ríos, en áreas temáticas diversas.¿Pero qué objetivo pedagógico persigue la Feria de Ciencias? ¿Cómo se articula con la experiencia educativa de los distintos colegios? La participación en el concurso, ¿es algo obligatorio? ¿Qué apoyo presupuestario tiene?Estas preguntas trasladó El DIA a Martín De la Torre y Cristian Sánchez, docentes técnicos que desde hace cinco años vienen coordinando, ad honorem, esta experiencia que involucra a establecimientos educativos del departamento Gualeguaychú."El cometido es mostrar a la sociedad el producto del proceso enseñanza-aprendizaje. Esto está inserto en la currícula. O sea que los contenidos que se trabajan en los proyectos, sea por ejemplo en naturales o sociales, tienen que ver con el día a día del aula", explicó Sánchez.Sin embargo, la participación en la feria es opcional para los docentes y alumnos. Esto es, aunque figura como un capítulo pedagógico con estatus institucional, y se inscribe dentro del diseño curricular, la elaboración de los proyectos es voluntaria.Esta circunstancia reviste a la Feria de Ciencias de un carácter vocacional, que hace que la investigación que encaran los alumnos, bajo la tutela de los docentes de cada área, tenga móviles asociados a la curiosidad innata por conocer, o a la tradición científica de cada colegio."Se da un cúmulo de factores, en los que juega obviamente el interés de los chicos. Pero está la política institucional de los establecimientos, y es importante la motivación de los docentes", explicó De la Torre.La experiencia respeta los niveles escolares y competencias de los chicos. Los trabajos de la primaria, por ejemplo, se juzgan dentro de ese nivel y de acuerdo a la temática. Así pasa con educación inicial, secundaria, modalidad técnico profesional, adultos y educación superior.El sentido de la competenciaEl término competencia, según explicaron los entrevistados, no se aplica a la feria en sí. La idea no es que la experiencia se transforme en una carrera por ganar entre individuos, grupos e instituciones."La competencia, en realidad, es contra el mismo trabajo. No contra el compañero de la otra escuela. Cada proyecto compite consigo mismo en base a una serie de parámetros. Es decir, si la hipótesis y el marco teórico son concordantes con la conclusión a la que se ha arribado", apuntó Sánchez."A veces puede darse que dos proyectos traten el mismo tema. Aquí suelen aparecer enfoques distintos, complementarios", sostuvo De la Torre.Los proyectos presentados deben abordar temas de alguna de las siguientes cinco áreas o campos de conocimiento establecidas como ejes temáticos: Ciencias Naturales, Ciencias Sociales, Educación Ambiental, Educación Tecnológica y Matemática.En el caso de la matemática, la tendencia de los colegios es a participar no tanto en las ferias sino en las olimpíadas. "Lo importante no son los eventos en sí, sino que los alumnos participen en conocimiento científico escolar", comentaron los entrevistados.Los coordinadores explicaron que otro elemento que hace de las ferias de ciencias una iniciativa fuertemente vocacional es la escasez que recursos económicos que muchas veces hipoteca la realización de algunos proyectos educativos.Un proyecto en el área social que requiera un trabajo de campo (por ejemplo una recolección importante de datos) suele implicar un costo. Un proyecto de tecnología mucho más si se piensa en los insumos de los que hay que disponer.Algunas escuelas técnicas usan líneas de apoyo del Instituto Nacional de Educación Técnica (INET), para proveerse de elementos. Pero gestionar estos recursos no es fácil, ya que hay que hacerlo con mucha anticipación."Hay escuelas que no cuentan con cooperadoras, y en la mayoría de los casos son los docentes a cargo del proyecto, y los padres de los alumnos, los que solventan los gastos", ejemplificó De la Torre.El rol docenteEl protagonismo de los docentes es clave. En algunos casos alrededor de ellos se genera una tradición pro-investigación, que perdura en el tiempo. Hay profesores que contagian su amor por la ciencia a sus alumnos.Y de hecho generan "escuela" al crear un entorno donde surgen discípulos que toman la posta del ideario científico. Los coordinadores de la Feria, de hecho, siguen la impronta del profesor Mario Rivas, alguien identificado con esta tarea investigativa desde la Escuela Técnica N°2."Mayoritariamente los docente que empiezan a trabajar en feria continúan. Es raro que salgan del circuito", destacó Sánchez. "Nosotros fuimos asesores antes de estar en este rol. En el caso de la Escuela Técnica N°2, hay un equipo de trabajo, conformado por el docente a cargo y sus colegas. Por eso, cuando un trabajo es premiado se vive como un logro institucional. Es decir, acá el componente humano es clave", afirmó.Por otro lado, los entrevistados destacaron el "incondicional acompañamiento" en la organización de la feria de la docente jubilada Martha Neder.Prestigio locaSegún explicaron, Gualeguaychú en estos años se ha labrado un prestigio a nivel provincial y nacional, por la cantidad y calidad de sus proyectos escolares. El año pasado, en la instancia nacional, de los 16 trabajos que presentó Entre Ríos, 4 de ellos eran de Gualeguaychú. Y todos los años, algún trabajo local es premiado en ese nivel. Esto ha hecho posible que jóvenes de la ciudad lleguen a instancias internacionales, como los autores del proyecto 'Cuidatronic', de la EET N°2, que compitieron en Estados Unidos este año.Los docentes comentaron que la feria de ciencias suele ser una oportunidad para descubrir valores y talentos. Además, adolescentes que no demuestran muchos interés en el aula, terminan involucrándose en los proyectos, porque los motiva la investigación."Los profesores suelen comentar que al no ser una metodología tradicional, que tenga la obligatoriedad de una evaluación, el trabajo con vistas a la feria entusiasma a un sector del estudiantado. Es un ámbito distendido en el que encuentran el modo de participar en algo altamente formador, sin presiones", afirmó Sánchez.Apuntó, además, que la experiencia no sólo procura generar el desarrollo del pensamiento científico, sino sobre todo socializar a los jóvenes. "Hay que pensar que en cada proyecto deben trabajar todos los alumnos del curso. Luego dos de ellos son los que hacen la presentación, y defienden el proyecto ante el jurado. Y esto les da una responsabilidad adicional", destacó.Por otro lado, la posibilidad de viajar a otras ciudades, para participar de la feria, ha hecho posible que muchos chicos de familias modestas tomen contacto con realidades que de lo contrario nunca conocerían.Respecto a los jurados, De la Torre comentó que son ternas conformadas por docentes de los tres niveles (primario, secundario y terciario), quienes evalúan según su área de competencia. Esta diversidad de niveles, según explicó, asegura distintas miradas sobre el mismo contenido, lo que enriquece la evaluación.El apoyo externoLa Feria de Ciencias tiene el apoyo institucional de la Dirección Departamental de Escuelas, a lo que se suma la participación de los establecimientos educativos. La labor de los coordinadores es gestionar recursos para el armado del evento, donde se exponen los estands con los trabajos, para lo cual se pide la colaboración de empresas, entes públicos y ONGs.Algunas entidades de la sociedad civil apadrinan proyectos educativos. Como es el caso del Rotary Club Gualeguaychú Oeste, que ha seleccionado determinas investigaciones y les da un incentivo económico para su desarrollo.El montaje de la feria supone la provisión de elementos necesarios para que se desarrolle la muestra -en los dos días que dura-, al tiempo que hay que ofrecer desayuno y almuerzo a los estudiantes que vienen de otros lugares."Esto lo cubrimos con las donaciones de entidades y empresas como Cotagú, Juvín, Baggio, Multicopias, Corporación del Desarrollo, Cooperativa Eléctrica, Instituto Superior de Enseñanza y Nuevo Expreso", destacaron los coordinadores.Según dijeron, cuando se pide acompañamiento de la sociedad eso no implica necesariamente una ayuda monetaria. Productos y materiales sirven para la feria. "La gestión de los recursos es clave. A veces la escuela no los tiene, y tiene que salir a pedirlos. Lo ideal es que los pidan los directivos, no los docentes. En cuanto coordinadores, nosotros no pedimos en nombre propio, sino en nombre de la feria que está avalada por la Dirección Departamental de Escuelas", aclaró Sánchez.Cuando hay que ir a otra ciudad el transporte suele correr por cuenta de cada comitiva estudiantil. En esos casos hay que gestionar recursos monetarios y recurrir al apoyo de las empresas de transporte.El año pasado hubo que trasladarse a Paraná para el evento provincial, y ello supuso un esfuerzo que involucró a mucha gente de Gualeguaychú. "Hubo que golpear varias puertas para conseguir los recursos para viajar, algo que afortunadamente se logró", contaron los coordinadores.Los ganadores de este añoA continuación se enumeran los proyectos ganadores de la XXXII Feria Departamental de Ciencia, Tecnología y Sociedad, realizada los días 13 y 14 de septiembre pasados:- "Bombix Moris: Una sedosa tarea", área Ingeniería y Tecnología (nivel Primario), Escuela N°210 'Sirio Libanesa';- "Energía en Tránsito", Naturales (nivel Primario), Escuela N°210 'Sirio Libanesa';- "Feliz Coincidencia", Sociales (nivel Primario), Escuela N°36 'Francisco H. López Jordán';- "Por vos, Inchalá, que no estás", Sociales (nivel Primario), Escuela Privada N°178 'Las Victorias';- "Bat-rescate", Naturales (nivel Primario), Escuela N°1 'Guillermo Rawson'.- "Agrogenotóxicos: un riesgo latente", Naturales (nivel Secundario), 'ENOVA';- "CFL: Residuos Fluorescentes in situ", Sociales (nivel Secundario), 'ENOVA';- "Encerrado en sí mismo", Sociales (nivel Secundario), Escuela Secundaria N°2 'Profesor Pablo Haedo';- "Zoonosis x Brucella", Naturales (nivel Secundario), Escuela Secundaria N°2 'Profesor Pablo Haedo';- "e-scuela: ¿Conexión al futuro?", Sociales (nivel Secundario), Escuela Secundaria N°2 'Profesor Pablo Haedo';- "Sin recuerdos y aislados", Sociales (nivel Secundario Adultos), ESJA N°5 'Luís N. Palma';- "El arte de concientizar", Sociales (nivel Integral), EPEI N°15 'Taller Protegido Emanuel';- "Enlace de Cruce", Ingeniería y Tecnología (nivel Técnico), EET N° 3 '15 de Noviembre';- "Aprender Jugando", Ingeniería y Tecnología (nivel Superior), EET N°2 'Pbro. José María Colombo';El valor pedagógicoLa XXXII Feria Departamental de Ciencias, Tecnología y Sociedad, que se desarrolló en la ciudad, hace pensar en la relevancia de que los jóvenes se impliquen en el cultivo intelectual.Las actividades científicas y tecnológicas, en estos ámbitos en los que los niños y adolescentes ponen a prueba su ingenio y capacidad, son loables iniciativas en varios sentidos.Estas ferias fomentan el amor por la ciencia en todas sus expresiones. Son un ámbito propicio para potenciar la curiosidad científica de los más jóvenes. En términos pedagógicos, al dejarlos que investiguen por su cuenta, se logra una mayor implicancia en el aprendizaje escolar.Mediante esta modalidad, la escuela cumple con uno de sus objetivos básicos: cultivar y aprovechar el ansia de conocimiento que tienen los adolescentes.Los organizadores del evento, al justificar el valor pedagógico de esta competencia, citaron una frase de Emilio Muñoz, que dice: "En la investigación, es incluso más importante el proceso que el logro mismo".Es decir, importa menos el producto final que todo lo que hubo que trabajar, aprender y entrenarse antes para que dé a luz. El proceso previo de detectar el problema, buscar las soluciones y trabajar en equipo, es lo que hace la diferencia.El acto mismo de ser inquietado por algo y que mueve a la inteligencia a dilucidarlo, sea porque se quiere hallar la verdad de un asunto o porque se quiera resolver un problema práctico de la vida, es de valor trascendente.
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