MILEI EN SILENCIO
La muerte del Indio Solari generó incomodidad y disputas internas en el Gobierno
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No hubo homenajes ni referencias de la cúpula mileista a la leyenda de la música nacional. Pero la Casa Rosada buscó prevenir nuevos daños en su imagen
Ayer fue una jornada incómoda para el Gobierno. Distanciado ideológicamente del Indio Solari, Javier Milei omitió todo tipo de homenaje y no ofreció la Casa Rosada ni el Congreso para velar sus restos, pero quiso mostrar predisposición para la familia de una de las figuras más importantes del arte argentino, cuya influencia atravesó y atraviesa décadas, gobiernos, edades y clases sociales.
Más allá de algunas intervenciones sutiles en las redes de figuras de rango bajo del ecosistema violeta, ni Milei ni los ministros salieron a hablar del fallecimiento leyenda de la música nacional durante el día, públicamente (excepto Martín Menem, para aclarar que el Congreso no sería el lugar del velorio).
Mientras, ante las consultas de Infobae sobre si se habían comunicado con la familia, en Balcarce 50 como en los ministerios omitían todo tipo de definición al respecto o, directamente, aseguraban que no estaban habilitados para hablar.
La Presidencia de la Cámara de Diputados, en la voz del líder violeta Martín Menem, se vio obligada a aclarar que, “por cuestiones de seguridad”, el velorio no podría realizarse en el Congreso como habían pedido desde la oposición los diputados de Unión por la Patria y el radical Pablo Juliano. Y el Ministerio de Seguridad debió activar todos los radares para evitar disturbios en el aluvión de seguidores del Indio que se lanzaron a la Plaza de Mayo para recordarlo.
También se generaron roces y fastidio puertas adentro del mundillo libertario. Referentes mileistas de Las Fuerzas del Cielo miraron de reojo y con molestia a los referentes del sector de Karina Milei que salieron a ensalzar su faceta musical y a deleznar al kirchnerismo. “Por una cuestión de ego, salen a decir que tienen todos los discos del Indio. Y ¿qué c... tiene que ver la grieta K con eso y su muerte?“, dijeron. La decisión estratégica del área de Santiago Caputo, que se jacta de su manejo del área comunicacional, había sido exactamente lo contrario de salir a confrontar con la muerte del Indio como excusa.
Se referían a Santiago Oría, el realizador audiovisual soldado de Karina Milei, que había escrito en X: “Tengo todos los discos de los Redondos. De adolescente era fanático. A partir del 2008 con la crisis de la 125, el kirchnerismo creó la grieta en la sociedad: un nivel de virulencia visceral y polarización que no existía antes entre los argentinos. Si, los músicos tenían sus ideas e ideologías, pero la cosa no estaba partidizada, ni nadie estaba obligado a definirse por CFK o no. El kirchnerismo le hizo un inmenso daño al arte, la cultura y la posibilidad de disfrutarla todos en paz. Indio QEPD”.

Para contrarrestar, Leonardo Cifelli, secretario de Cultura, también identificado con Karina Milei, publicó un mensaje conservador y protocolar: “Su obra perdurará para siempre en la historia del rock nacional. QEPD”, sostuvo en un tuit que citaba la noticia de la muerte del ídolo popular. Lilia Lemoine, espada tuitera de los Milei, se limitó a escribir “QEPD”. Santiago Santurio, del grupo de Santiago Caputo, tuiteó la letra de una canción: “Ya sufriste cosas mejores que estas, y vas a andar esta ruta hoy cuando anochezca”.
Mientras, referentes libertarios sin cargo pero con ascendencia sobre el mundillo libertario salieron directamente a criticar con dureza al artista. Uno de los biógrafos de Milei, Nicolás Márquez, llamó al Indio Solari “magnate de los pobres”“ y dijo que era un ”empresario que le vendía rebeldía a las masas primitivas".
