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La Municipalidad intensifica la preservación del patrimonio histórico cultural de la ciudad

En el marco del cumplimiento de ordenanzas que establecen la conservación de fachadas de edificios históricos de la ciudad, diferentes áreas municipales trabajan en ese sentido.

El patrimonio cultural y natural de una ciudad constituye una explicación de su pasado y presente, y contribuye a fortalecer la identidad ciudadana y el sentido de pertenencia de los vecinos. La Ciudad continuará con la labor para fomentar la preservación, restauración, promoción, y transmisión a las generaciones futuras.

En esta línea, la Municipalidad de Gualeguaychú intensificará el seguimiento en las obras que se realicen en la ciudad para preservar las fachadas históricas que no pueden ser modificadas de acuerdo a la legislación actual, sancionando a aquellos propietarios que no lo respeten. Al respecto, el subsecretario de Planeamiento de la Municipalidad, Pablo Bugnone, sostiene: “Esta decisión del Estado Municipal va de la mano de todas las iniciativas que se llevaron en este sentido desde el primer día, y es también un aspecto importante en el Plan de Ordenamiento Territorial que estamos trabajando con el Concejo Deliberante” y agregó: “El principio básico del POT (Plan de Ordenamiento Territorial), que guiará la planificación y gestión urbana, rural y ambiental en el Ejido de Gualeguaychú, es el de constituirse como una herramienta que permita gestionar un “modelo territorial” que mantenga la integridad de su patrimonio histórico, natural y construido, potencie una matriz productiva diversificada y que facilite el acceso a los beneficios de la vida urbana a todos los sectores de la población”.

Según la UNESCO, el patrimonio “es el legado que recibimos del pasado, que se mantiene en el presente y que se transmite a las futuras generaciones. El patrimonio cultural y natural son fuentes irreemplazables de vida e inspiración”. De esta manera, el patrimonio cultural de un territorio es un bien que transciende en el tiempo y la memoria de sus habitantes y visitantes, por su importancia para reflejar su identidad, preservar sus costumbres y en definitiva contar su historia artística o cotidiana.

Concienciar a las nuevas generaciones es parte fundamental de la protección y conservación del patrimonio de un territorio. La educación reglada debe incluir contenidos sobre patrimonio, que incidan en el concepto de que el patrimonio cultural es una herencia que forma parte de nuestra identidad como sociedad y que, explotado de forma sostenible, puede convertirse en motor económico de un territorio.

Por patrimonio arquitectónico se entiende, como dicen los expertos, el conjunto de bienes edificados heredados del pasado de un país o de una ciudad. Tienen estos bienes un valor cultural, un valor estético inapreciable, y es deber de las autoridades protegerlos.

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