La ola de calor y la función cerebral
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Tan sólo 8 a 10 vasos de agua por día pueden contribuir a eliminar o prevenir muchos malestares en el 80% de las personas. Cada órgano y sistema del cuerpo humano puede expresar la deshidratación de diferentes maneras. Este proceso puede generar desde simples enfermedades hasta la muerte. Y todo podría evitarse con una ingesta adecuada de agua.Julio César Zarra (*)Una ola de calor es un periodo prolongado, excesivamente cálido que afecta una determinada región. Aunque no existe una definición precisa del término "ola de calor", todos coinciden en que se trata de episodios de temperaturas anormalmente altas prolongadas en el tiempo, es decir, que se mantienen varios días y afectan a una parte importante de nuestra geografía. Y que lamentablemente puede también terminar afectando la salud humana y fundamentalmente la función cerebral.Hace algunos años atrás, cuando todavía estábamos bajo los efectos de aquella triste y devastadora experiencia que cambió la historia de la humanidad, la Segunda Guerra Mundial, escuchábamos profecías como que la Tercera sería por el petróleo y que si hubiera una cuarta, sería por el agua. Y en aquella época sonaba como de ciencia ficción. No lo de guerra mundial, lo que era más que real, sino lo de guerra por el agua. Años después vinieron otros efectos de "guerras", pero ya no entre hombres ni entre pueblos, sino entre el hombre y la naturaleza y viceversa: aparecieron los tsunamis, la gran frecuencia de terremotos y huracanes, y por el efecto de las grandes talas de los bosques, entre otros, el famoso "agujero" en la capa de ozono, que produjo el calentamiento global del clima, con la masiva elevación de la temperatura en la totalidad del planeta. Este efecto invernadero por el que cada vez hace más calor es altamente complejo y no tan simple como acá está relatado, pero lo cierto es que conjuntamente con este proceso, comenzamos a ver la alarmante disminución de los recursos hídricos de la tierra. Y nos enteramos de rumores tales como que un magnate del mundo compra en la Argentina miles de hectáreas aparentemente "inútiles" en la Patagonia, sólo por sus fuentes naturales de agua y de repente los manantiales pasaban a valuarse casi más que la tierra fértil para la soja. Lo cierto es está que ya muchos países de Latinoamérica carecen de agua potable o para consumo humano y solo puede beberse agua natural de manantial, es decir envasada.Todo esto es lo que ocurre en la naturaleza de la humanidad en este momento, la insuficiencia de agua. Fenómeno más o menos paralelo sufren también aquellas personas que se encuentran en esa "tercera" o "cuarta" etapa de la vida o "edad", la falta de agua. Sí, la falta de agua en la tercera edad.¿Qué fenómenos puede ocasionar la deshidratación en una persona mayor?Este ya bien conocido y padecido "calentamiento global" que mencionamos y del cual tanto se habla, genera no solo importantes y nefastos cambios en el eco sistema, sino que las modificaciones climáticas en el mundo, con el gran aumento de las temperaturas, ocasionarían un muchas enfermedades generadas por la tan temida deshidratación corporal.Un caluroso verano como el nuestro en esta zona del país, hace que perdamos grandes cantidades de agua transpirando y hasta sin darnos cuenta, con las severas consecuencias que esto genera en el organismo si no la estamos reponiendo constantemente.Muchas personas, sobre todo adultos mayores, suelen afirmar que no sufren el calor o no transpiran, más allá de mojar un poco las axilas en días de intenso calor, sin tener en cuenta que existe un fenómeno llamado de "perspiración", que no es visible como la transpiración, sino que es un proceso natural e invisible de evaporación de líquido corporal.La perspiraciónA diferencia de la transpiración, que hace que nos demos cuenta porque "chorreamos agua", la perspiración es una evaporación insensible de líquido, una especie de "transpiración invisible e insensible" a través de la piel, que nos puede hacer perder, por emanación de vapor (líquido) a nivel de la piel, hasta 2 litros o más de líquido por día sin darnos cuenta. Líquido valioso que acarrea sustancia necesaria para la vida de la persona. Situación letal en adultos muy mayores, que hará que en pocos días puedan terminar hospitalizados por una deshidratación severa. Por eso sabemos que lo que mata no es "la calor", sino la falta de agua.Y si consideramos que el cerebro es, además del órgano más sensible, "el puente de mando del barco", es decir el órgano desde donde parten todas la "órdenes" e "instrucciones" para el buen funcionamiento corporal, debemos tener en cuenta que el cerebro vive de dos alimentos o "combustibles" el oxígeno y el azúcar. Y que estos nutrientes, indispensables para la vida cerebral, son trasladados por la sangre, cuyo vehículo esencial es el elemento líquido.Así, la ingesta diaria de una cantidad suficiente de agua, es indispensable para un buen funcionamiento cerebral. Y esto no sería una opción alternativa, sino que el aporte diario de agua es considerado como imprescindible para la buena salud cerebral.Efectos nocivos de una ingesta insuficiente de aguaLa deshidratación genera efectos nefastos sobre cada órgano y sistema del organismo y mucho peor a nivel del cerebro, así por ejemplo podemos citar:- A nivel del sistema cardiovascular: un aporte adecuado de agua, podría impedir una de angina de pecho y hasta infartos de miocardio.- A nivel del sistema osteo-articular (huesos y articulaciones): los dolores pueden ser también un signo de falta de agua a ese nivel, por lo tanto una buena hidratación podría evitar el desarrollo de los procesos artríticos y reumáticos, tanto en jóvenes como en adultos mayores. Es decir que podemos asegurar que una buena cantidad de agua impediría que se presentaran estas enfermedades o las mejorarían enormemente en el caso que ya estuvieran en curso. Así también los dolores de espalda, podrían ser la manifestación de procesos de deshidratación de los discos intervertebrales de la columna vertebral (que son los "amortiguadores" del peso del cuerpo), con la consiguiente muerte de las células cartilaginosas de los discos y hasta la posible aparición tardía de osteoporosis. Todos efectos a largo plazo, que terminan siendo invalidantes y que se encubrirían con la ingesta de analgésicos para calmar el dolor, que bien podrían evitarse con algo tan simple como una cotidiana ingesta suficiente de agua.- A nivel del tubo digestivo: la acidez estomacal puede ser un signo de falta de agua en el tracto superior del tubo digestivo (esófago, estómago e intestino). Y mucho cuidado con esto, porque la ingesta de antiácidos no soluciona la deshidratación, sino que la encubre u oculta. En este caso la acidez estomacal sería una señal, un signo de alarma: la llamada "sed del tubo digestivo alto", o también la constipación o estreñimiento, también llamada "sed del tubo digestivo bajo". Y así, el mero tratamiento con antiácidos o laxantes no corrige la deshidratación y solo permitirían que el organismo siga sufriendo las consecuencias de la falta de agua, que con el tiempo llevará a la inflamación estomacal e intestinal que podrían hasta terminar en cáncer del tubo digestivo, incluyendo el de páncreas e hígado.- A nivel metabólico: mantener los niveles necesarios de agua en el organismo, podrían impedir el desarrollo de enfermedades como la diabetes del adulto. El aumento excesivo de colesterol puede muchas veces ser un signo de una deshidratación incipiente, que terminará generando una dislipemia (alteraciones de los valores de grasas en sangre: colesterol y triglicéridos) con consecuencias nefastas y muchas veces hasta irreversibles sobre la salud, no solo de los adultos mayores, sino hasta de los jóvenes también.- A nivel del sistema inmunitario y muscular: enfermedades sistémicas (generalizadas) como la distrofia muscular, el lupus o la esclerosis múltiple, podrían desencadenarse a partir de una deshidratación sostenida y prolongada.- A nivel del sistema nervioso: la deshidratación puede expresarse de distintas formas, por ejemplo cefaleas reiteradas y migrañas, bien podrían ser una manifestación de la falta de agua a nivel del cerebro, las meninges y los ojos. También el insuficiente aporte de agua, pronto ocasionará una deshidratación cerebral, sobre todo en los adultos mayores, con la progresiva disminución de todas las funciones cognitivas (intelectuales), como la atención y la memoria. Este fatal proceso de deshidratación cerebral, muy prontamente puede terminar desorganizando toda la corteza cerebral, generando desorientación y confusión mental, con severas consecuencias sobre la salud, no solo mental sino física de todo el organismo, pudiendo hasta ocasionar la muerte en personas con enfermedades previas o asociadas.- A nivel del aparato psíquico: la simple falta de agua en el cerebro puede ocasionar trastornos mentales como el síndrome de fatiga crónica y hasta la depresión. También las disfunciones sexuales, como disminución de la libido (descenso del deseo, la potencia o energía sexual) pueden ser consecuencias de una deshidratación prolongada.Como evitar la deshidrataciónLos médicos sabemos que lamentablemente la gran mayoría de las personas no toman la cantidad necesaria de agua diaria. Sobre todos los adultos mayores generalmente nunca toman el agua suficiente para conservar la buena salud. Y esas mismas personas recorren los consultorios médicos, sanatorios y hospitales, gastando esfuerzos, energía y cantidades de dinero en médicos y medicamentos para aliviar enfermedades y dolencias que tan solo podrían evitarse con una buena ingesta de agua.Algo tan sencillo y económico como tomar agua, prevenir en vez de curar. En vez de medicamentos que intentan actuar sobre la consecuencia del problema, por qué no mejor actuar sobre la causa, en vez que sobre la consecuencia, con la simple ingesta de agua.Cuánto de agua debemos tomarSabemos que tan solo 8 vasos grandes de agua por día (12 en veranos calurosos), nos permitirían prevenir, que es mucho mejor que curar, diversas enfermedades que afectarán severamente nuestra calidad de vida. El hablar de beber agua no se refiere al líquido ingerido en infusiones como el mate, el té, el café o la leche, sino al agua pura, sea de la canilla (si fuera potable), de bomba (en el campo o zonas rurales) o embotellada de manantial (la llamada "agua mineral").¿Cómo sabemos si la cantidad de agua que estamos bebiendo es la suficiente para las necesidades de nuestro organismo? Muy sencillo, basta observar el color de la orina que emitimos, para darnos cuenta del nivel de nuestra hidratación. La orina debe salir totalmente transparente. Si nuestra orina es amarilla (pálida o fuerte) indica que la cantidad de agua que estamos tomando es insuficiente. A excepción de las personas que se encuentran tomando vitaminas del complejo B, que tiñen naturalmente la orina de amarillo, la orina emitida debe ser siempre incolora o transparente.La sedEn términos generales, solo los niños sienten intensa sed y a medida que la persona va creciendo, va disminuyendo la sensación de la sed, para llegar a la ancianidad, donde salvo excepciones, prácticamente se ha perdido definitivamente la sensación de sed.Como generalmente las personas nunca beben la cantidad suficiente de agua por día que deberían tomar para aumentar su buena salud, o porque no quieren tener que ir a orinar demasiadas veces (molestia o inconveniente menor, con respecto al enorme beneficio obtenido sobre la salud) o porque han disminuido o perdido la sensación de la sed, o porque ignoran los grandes beneficios que el agua proporciona, se conoce un antiguo proverbio o refrán español, de hace muchos siglos atrás, que dice "El agua corriente, sana a la gente", para advertir sobre los beneficios del agua para conservar la buena salud física y mental.ConclusiónTan solo 8 a 10 vasos de agua por día pueden contribuir a eliminar o prevenir muchos malestares en el 80% de las personas. Cada órgano y sistema del cuerpo humano puede expresar la deshidratación (falta de agua suficiente) de diferentes maneras. Un proceso de deshidratación puede generar desde simples enfermedades hasta la muerte. Y todo podría evitarse con la simple medida de una ingesta adecuada de agua.Algunos porcentajes en relación al agua: El 90% del volumen de nuestro cerebro está compuesto por agua y el agua es el principal vehículo de las neurotransmisiones electroquímicas. Aún una mínima deshidratación imperceptible, retardará los metabolismos en un 10 al 20%. Un descenso de tan solo el 2% del agua del cuerpo puede causar pérdidas momentáneas de memoria, dificultad para realizar cálculos matemáticos y problemas para enfocar la vista sobre una pantalla de computadora o una página impresa. Un conocido estudio en la Universidad de Washington demostró que durante las dietas reductoras de peso, un vaso de agua calmará el hambre en un 100% de los casos, en los "ataques de hambre" nocturnos. El mecanismo de la sed es tan débil, que más del 40% de las personas lo suelen confundir con hambre. Distintos estudios de diferentes países del mundo concluyen y concuerdan en que beber tan solo 8 vasos de agua por día (aproximadamente 2 litros), disminuyen un 45% los riesgos de cáncer de colon, reducen un 50% el riesgo del cáncer de vejiga y disminuyen en un 80% las probabilidades de desarrollar cáncer de mama. Más del 60 % de los casos de estrés podrían reducirse o evitarse si tan solo duplicáramos la ingesta diaria de agua, de 8 a 16 vasos por día.(*) Médico Especialista Jerarquizado en Psiquiatría y Psicología Médica. Investigador Clínico en estudios en la Enfermedad de Alzheimer y en enfermedades psiquiátricas y del Sistema Nervioso Central. Fundador y Presidente de ALEA (Asociación de Lucha en la Enfermedad de Alzheimer).
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