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La patria existe y triunfará, por Jorge Maradey

Conmemoramos otro aniversario del fallecimiento del General Don José Francisco de San Martín. A lo largo de nuestra historia las opiniones sobre nuestros héroes han sido siempre divididas, y no es fácil formarlas objetivamente.

El General San Martín fue un hombre de ley, de fortaleza, de inmenso espíritu por la libertad. Hay en San Martín una gloria mayor que la de haberse medido con las montañas o el mar o haber vencido a las armas españolas, y esa es la virtud excepcional de un guerrero, de haber sabido vencerse a sí mismo y haber renunciado a los ascensos, los honores y los premios del triunfo.

Fue quien salvó la revolución y la condujo triunfante por tres naciones cuya libertad aseguró huyendo del teatro político, sin escuchar los llamamientos de la ambición y gozoso de haber completado la obra más hermosa. General de verdaderas convicciones: “De lo que mis granaderos son capaces, yo solo sé, quienes los iguale habrá, quienes lo supere jamás”.

Era respetuoso de su ejército y de sus propias creencias, supo sobreponerse a la adversidad, cuando se eclipsó su estrella, coronando su vida en el más caritativo silencio de los puros maestros. Para llegar a esto necesitó perdonar injurias, y supo hacerlo por amor a su América, nuestra tierra en la que fue iluminado.

Hoy, muchos años después rescatamos una de sus tantas ilustres palabras la ilustración y fomento de las letras es la llave maestra que hace feliz a los pueblos. Es considerado por nosotros los argentinos como el padre de la patria, como dijo Olegario Víctor Andrade: “no morirá tu nombre, ni dejará de sonar tu grito de batalla mientras haya en los Andes una roca y un cóndor en su cúspide”.

Su obsesión fue la libertad de la Patria, ese fue el objetivo que lo desveló hasta el momento de su muerte. He aquí la obsesión de su mandato: “Seamos libres que lo demás no importa”.

El también enseñó que no es posible encarar un proyecto común sin unidad nacional, condición necesaria para cualquier desafío, para alcanzar los sueños anhelados, en síntesis para toda gran empresa. Los pueblos siempre evocan su pasado de gloria en tiempos sin apremios, para rendir homenaje de agradecimiento y reconocimiento a sus próceres por sus obras. En épocas de crisis, para buscar en ellos los ejemplos necesarios para enfrentar los grandes desafíos.

Hoy volvemos nuestra mirada al General San Martín para nutrirnos de sus convicciones y de su conducta y explorar en su ejemplo soluciones para la difícil situación que vivimos. La gesta san martiniana nos recuerda que hubo argentinos que pudieron vencer todos los obstáculos y que con coraje y con valor, con honradez e inteligencia se puede servir a la patria dignamente.

Para el logro de esa gran Nación hoy más que nunca debemos reafirmar lo que exclamó el padre de la Patria: Compatriotas la patria existe y triunfará.

Jorge Maradey, viceintendente de Gualeguaychú

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