La pelea por el voto “progresista”
El perfil del armado electoral de los partidos mayoritarios y la caída de alternativas como la de Pino Solanas, alientan expectativas en fuerzas de centro izquierda de Entre Ríos. El conflicto del campo divide las opciones. Dónde irá el voto “progresista” en la elección entrerriana del 28 de junio. A quién votará esa voluble pero significativa porción del electorado independiente que alguna vez avaló la Alianza en el 97 y el 99 para terminar con el menemismo; o que apuntaló en 2003 al Nuevo Espacio como alternativa al PJ de Jorge Busti y a la UCR de Sergio Montiel; o que se subió al colectivo kirchnerista tras comprar el boleto de los derechos humanos y la distribución de la riqueza. El interrogante es especialmente atractivo en la actual coyuntura electoral entrerriana, si se presta atención a declaraciones de las últimas horas y al armado de las dos propuestas que –según todos los sondeos- están polarizando los comicios. El modo en que cerraron las propuestas electorales del Frente Justicialista Entrerriano y el Acuerdo Cívico y Social alejan el voto progresista, o si se prefiere, de centro izquierda. De las variantes que podían seguir para el armado de sus listas, las dos fuerzas mayoritarias terminaron optando por una versión recostada a la derecha. En el PJ, la anterior afirmación puede sonar errada si se toma en cuenta que Raúl Barrandeguy encabeza la lista 501. Por su trayectoria, el ex Frente Grande puede bien ubicarse en el universo progresista y es, claramente, la cara más kirchnerista de la nómina. Sin embargo, no se puede soslayar que Barrandeguy carece de un peso político propio dentro del PJ, tampoco que –la composición de los afiches callejeros no deja mentir- la cabeza política de lista es Cristina Cremer, a pesar de ocupar el segundo lugar. Y que el principal capital político de la actual diputada es ser la esposa del ex gobernador Jorge Busti, quien -para más datos- se ha desempeñado como la figura política principal de la actual campaña del oficialismo. En suma, se trata de una lista con un perfil de predominio bustista. Y Busti ha dicho y repetido esta semana que no es kirchnerista y que trabajará por la candidatura presidencial de Carlos Reutemann, el ex piloto de fórmula 1 que trajo a la política Carlos Menem y que en Santa Fe –como Busti en Entre Ríos- aplicó las recetas de los noventa. La lista del Acuerdo Cívico y Social no se queda atrás. Genera recelo hasta en las propias franjas progresistas del radicalismo y la Coalición Cívica. Hubo una serie de episodios que fueron corriendo a la derecha la oferta del Acuerdo. Primero: la interna radical fue ganada por Atilio Benedetti, un empresario ligado a la producción agropecuaria. Segundo: se dejó de lado al socialismo como aliado. Tercero: la Coalición Cívica aceptó que Elisa Carrió impusiera el nombre de Hilma Ré, presidenta de la Sociedad Rural de Diamante en lugar del de Adriana de la Cruz de Zábal, ex convencional ambientalista, y terminara dando un fuerte perfil agrario a una nómina que ya tenía a Jorge Chemes (Farer) en el tercer lugar. Cuarto: Chemes alcanzó fama nacional con sus declaraciones reñidas con el sistema democrático. En suma, el Acuerdo ofrece una lista fuertemente identificada con el reclamo agrario, más precisamente con el ala derecha de ese reclamo. Terceros en discordiaEsta semana Busti opinó que en la provincia podían hacer una buena elección el Partido Socialista y Unión PRO. Más allá del interés que pueda tener el ex gobernador por levantar cualquier alternativa que debilite un esquema de polarización con el Acuerdo, el eventual crecimiento de la opción socialista suena razonable en la lógica de este análisis. Entre las diez listas que se presentarán el 28 de junio, hay tres opciones de centro izquierda que pueden llegar a interesar a, digamos, aquellos electores que se quedaron con las ganas de que el Proyecto Sur de Pino Solanas presentara lista en Entre Ríos: el Partido Socialista (PS); la coalición del Partido Comunista (PC) y el Partido Humanista (PH); y el Movimiento Socialista de los Trabajadores (MST). A la luz del conflicto del campo –que alteró drásticamente el escenario político en 2008- las opciones para el electorado de centro izquierda ofrecen las dos variantes: el PS y el MST a favor del reclamo agrario y los comunistas y humanistas a favor de la resolución 125 como herramienta redistributiva de la riqueza. Página PolíticaESTE CONTENIDO COMPLETO ES SOLO PARA SUSCRIPTORES
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