La previa: entre competencia, amistad, egos y el puntapié de una gran fiesta
Para muchos una rutina, un espacio de trabajo y para otros un lugar de difícil acceso que se mira desde afuera. La "previa" del carnaval se consolida como una fiesta paralela al Carnaval del País.Mónica FarabelloLos carnavaleros de hoy y los de siempre, relataron a elDía las historias de los momentos previos a salir al circuito. La preparación en el club, la caminata hasta el Corsódromo, la arenga popular para darse fuerza y energía antes de pisar la pasarela, las cábalas y los recuerdos de la Rocamora... Gervasio Larrivey: maquilador artístico; ha lucido varios trajes fantasía.
"Para mi la previa del carnaval tiene tres momentos bien diferenciados. Desde mi lugar a cargo del equipo de maquilladores de Marí Marí, la previa del trabajo: nos encargamos de embellecer y caracterizar a todos los integrantes de la comparsa, es un lugar relacionado con la responsabilidad y no tanto con el disfrute; hasta que llega el momento de caracterizarme y ahí comienzo a relajarme.La segunda previa es la caminata desde el club hacia la previa misma!!! Ahí te cruzás con los vecinos, los nenes te saludan, los turistas te piden fotos por más que no estés con tu traje puesto: es el calentar los motores para lo que viene...Y la tercera parte es la previa en sí misma: el reencuentro con los amigos que participan de las otras comparsas, el disfrute de saber que nos une una misma pasión, es la piel de faisán (nunca de pollo) cuando por los parlantes empieza a sonar tu música o anuncia el inicio del desfile de tu comparsa, las corridas de último momento de las costureras con alfileres de gancho y el mimo del caramelo en la boca antes de pisar esos quinientos metros mágicos donde toda dolencia, cansancio o mal momento previo se olvidan y comenzamos a brillar como protagonistas del mayor espectáculo a cielo abierto del verano argentino".Titi Pauletti: músico
"Lo mejor de la previa es la energía del conjunto de compañeros, ser parte de un grupo que tira para un mismo proyecto y se prepara para dejar todo. Lo peor de ese momento, son los recuerdos de la gente que ya no está y que compartió tanto tiempo con nosotros en ese lugar".
Silvana Ferrari: bailarina, coreógrafa. Fue portabandera y pasista en Marí Marí. Se autodenomina 'carnavalera de verdad'."Después de haber vivido y disfrutado intensamente 23 años de carnaval, atesoro miles y miles de anécdotas de las previas, desfiles y post desfiles que son increíbles.
En la década del ochenta y noventa, lo que decidía el director era 'palabra santa', y no había objeción. Si la orden era que tenías que desfilar con un balde en la cabeza, ¡lo hacías con orgullo!
Funcionábamos como una familia y todos colaborábamos en la confección de nuestro vestuario; aprendimos a desarmar trajes usados seleccionando prolijamente en frasquitos de mermelada, lentejuelas y mostacillas para volver a utilizarlas; aprendimos a coser y a bordar.La previa en el club: ¡Eso sí que era un sálvese quien pueda! En lo que hoy funciona la cantina del club, ubicaban tablones con espejos apoyados en la pared, cajas con maquillajes y cada una hacía lo que podía. No teníamos maquilladores y menos peluqueros; tampoco esa cremita mágica de mi amigo Gervasio. Nosotras mezclábamos tierra india con vaselina y ¡nos pasábamos por todo el cuerpo!
Recuerdo las apasionadas arengas de José Luis Gestro (director de la comparsa) en el patio. Él nos marcó a fuego y pudo contagiarnos su amor por el Carnaval y especialmente por Marí Mari. También recuerdo las increíbles arengas de Oscar "el gordo" Rodríguez, y las famosas cañitas voladoras que encendía en cada esquina anunciando la llegada de la Aplanadora.En esas épocas nadie se quejaba porque el vestuario era pesado o incómodo. Si hacía frío o calor, lo importante era la comparsa y defender la camiseta con Pasión.
Desfilábamos sábado y domingo con asistencia perfecta. Yo crecí en ese carnaval, donde te peleabas a muerte con quien osara criticar a tu comparsa y ni loco te pondrías otra camiseta.
El Carnaval de hoy ha cambiado, ha evolucionado, pero la alegría, el compromiso la Pasión es la misma. Nuestro Carnaval es el reflejo de cada uno de los que lo hemos transitado. Pamela Martínez: apertura de Papelitos 2012.
"Casi llegaba el 2004 cuando junté coraje y me animé a cumplir un sueño que siempre me había censurado: bailar en el carnaval. Y así, de repente pisé el Corsódromo ese primer sábado de enero con la intención que fuera una experiencia de una única noche, y nunca más pude abandonar.La felicidad que mi cuerpo y mi alma sienten al pisar el circuito no puede ser explicada con palabras. Y solo puede ser comprendida sin decir nada, por aquellos que comparten esta pasión: el carnaval.Todos nosotros, los carnavaleros, nos encontramos cada verano en nuestro hábitat natural: la previa del carnaval de Gualeguaychú. Seguramente muchos de nosotros nunca nos hubiésemos cruzado en esta vida si no fuera por compartir esta hermosa pasión. Y nos molesta justamente que nos invadan, una cantidad de personas que nada tienen que ver con el carnaval y desnaturalizan el espíritu de esta fiesta; gente que no entiende que somos más que cuerpos de caireles y brillos, y que sin saber cómo hacen para ingresar, están allí invadiendo nuestro lugar.Como si no fuera suficiente con tal invasión, sufrimos además de permanentes demostraciones de desprecio al no dejarnos ingresar a la previa, la gente de "seguridad" o aquellos que tienen la autoridad para permitirnos el ingreso a nuestro hábitat.El carnaval lo hacemos entre todos nosotros, los carnavaleros, los apasionados, los que nos sentimos orgullosos de nuestra tierra y embajadores de esta ciudad aunque estemos vestidos de civil. Lo mejores promotores estemos donde estemos. Los ideólogos, los que trabajan, los que colaboran, los que bailan, los que cantan, todos somos el carnaval. Y todos nos juntamos en la previa: nuestro lugar en el mundo, donde dejamos de ser quienes somos y volvemos a ser niños jugando, disfrutando, sintiendo la felicidad que nos brota por los poros y nos hace querer volver siempre, año tras año, por más Carnaval. Juliana Giménez: reina de Papelitos 2012.
"Desde hace cinco años todos los sábados de enero, febrero y marzo vividos en esta ciudad, son para mi como reencuentro y un momento compartido con mi segunda familia 'El carnaval del país'.En mi paso por distintas comparsas las experiencias han sido muy similares, cada comparsa es una familia, que trabaja y que pone lo mejor de sí, dejando su corazón y su tiempo en pos de un mismo resultado: ganar.
La previa ha sido para mi un lugar de encuentro con nuestros propios compañeros y con las demás comparsas porque todos somos parte de este gran carnaval.
Bailes, alientos, ánimos actuaciones y ¡a calentar motores!
Es hermoso sentir el apretón de manos, la sonrisa, el abrazo y el beso antes de salir.
En este último año, tengo la sensación que ese lugar que te daba el empujoncito necesario para salir a reventar el circuito está cambiando, supongo que tendrán sus motivos para que eso sea así.
Lo único que deseo es que más allá del crecimiento que ha tenido esta fiesta que es nuestra y que me alegra muchísimo que crezca como lo hace, espero que no se pierda esa esencia. Que ese lugar siga siendo un lugar de encuentro y alegría, de abrazos, de respeto, y sobre todo de diversión.Emilce Parga: profesora de baile, pasista e integrante del grupo Retumbo.
"La previa: antesala de un gran escenario. Desde mi experiencia y lugar como bailarina, la previa se vive de una manera particular.Teniendo en cuenta el rol que desarrollamos con el grupo Retumbo como comisión de frente de Marí Marí, tanto como el que he ocupado de Pasista en ediciones anteriores con la comparsa Ará Yeví, la previa termina siendo una antesala, aquella bambalina donde a uno le agarran los nervios y la ansiedad incontrolable de querer salir a ese gran escenario. Es el espacio donde uno se prepara, donde trata de concentrarse y conectarse con el papel que tiene que cumplir esa noche de carnaval.
Hoy dentro de la comisión de frente, desde que llegamos a la previa, tratamos de mantenernos juntos, en una misma sintonía, con buena energía, transmitiéndonos con palabras y gestos la alegría, las ganas de bailar y de hacer nuestro trabajo de la mejor manera. Como grupo, comenzamos activando el cuerpo, elongando, tomando agua para evitar la deshidratación, y tratamos de estar sentados para no cansarnos, porque a veces estamos más tiempo en la previa que en el circuito. Esas esperas agotadoras, algunas veces fueron por imprevistos, aunque otras por falta de organización y coordinación.
Para mí es toda una responsabilidad artística ser parte de la apertura de una comparsa. Creo que de alguna manera somos los responsables de predisponer a la gente para lo que sigue detrás de nosotros.
La previa en el Club es similar, aunque ahí aprovechamos para charlar y estar en contacto con los demás integrantes. Creo que a veces estamos un poco más aislados por el simple hecho de que tenemos otra responsabilidad y por ello tratamos de no desconcentrarnos.Además de pasarla muy bien dentro del carnaval también estamos trabajando para la comparsa y eso merece toda nuestra disciplina.
Nunca tuve una mala experiencia, ni pasé un mal momento. Todo integrante sabe, que es el espacio donde se arma nuestra gran fiesta, y considero que para quienes trabajamos en el carnaval con nuestro arte, debe ser vivida con responsabilidad, aunque con mucha alegría".Las previas de hoy, las de la Rocamora y 25 de Mayo donde las chicas se maquillaban y peinaban solas, hasta la profesionalización del Carnaval, todo es parte de la identidad de nuestro pueblo; de la idiosincrasia de Gualeguaychú que está a punto de decirle un 'hasta luego' a esta mega fiesta... donde siempre habrá una previa, un tambor, una corneta, una pluma, un aire de murga y samba, para salir nuevamente a escena.
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