La previa murguera de Los Leones del Norte antes de conquistar los corsos
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FOTOS: SANTIAGO BURGOS FOTOS: SANTIAGO BURGOS
Sobre calle Santa Fe, entre J. J. Franco y Luis Clavarino, está el Club Atlético La Vencedora, que desde hace 60 años hace de su fútbol una marca registrada pero que durante febrero se transforma en la base de operaciones y punto de reunión de Los Leones del Norte, una de las ocho murgas que desfilan esta temporada en los corsos. FOTOS: SANTIAGO BURGOS
A partir de las 21, poco a poco los murgueros se van acercando al bunker. Hay saludos, bromas internas, chistes y brindis. La previa de Los Leones rebosa de un clima familiar y festivo, pero aún no hay ni señales que en ese lugar se prepara un batallón para dar un espectáculo en los barriales. FOTOS: SANTIAGO BURGOS
Esa noche, el cronograma estipula que los murgueros de La Vencedora deben hacer su ingreso triunfal al circuito recién a la medianoche, por lo tanto, y aunque el ruido de la fiesta en el Corsódromo llega hasta el barrio donde está también el Estadio Municipal de Gualeguaychú, la calma es permanente, los apuros son ajenos y las ansiedad quedan disimuladas hasta un poco más entrada la velada. Nota relacionada: Viaje al mundo murguero: Secretos y pasiones de la gran fiesta popular Desde un auto con el baúl abierto y un equipo de sonido que podría hacerle curar la sordera a Beethoven sin importar que haya muerto hace 190 años, comienza a brotar la banda de sonido de la previa: la cumbia uruguaya de Lucas Sugo se mezcla con el híper reproducido "Despacito" de Luis Fonsi y Daddy Yankee, para luego volver a un mix de música tropical, bailable, romántica y divertida. FOTOS: SANTIAGO BURGOS
La puesta en escena de Los Leones comienza con el maquillaje: uno a uno, los que no estén haciendo nada o no se quieran escapar de la charla dicharachera, se entregan a los maquilladores, que pintan sobre la cara de todos los integrantes el mismo fileteo preponderantemente naranja, color que este año caracteriza a la manada murguera. FOTOS: SANTIAGO BURGOS
Todo listo y organizadoCristian Viera, el coordinador de todos los felinos murgueros, comienza a preguntar por las cornetas, los trajes y los sombreros. Es el primero que se entregó a las maquilladoras y con su cara ya pintada comienza a organizar lo que más tarde será la ida al Corsódromo. FOTOS: SANTIAGO BURGOS
A un costado de él están los chicos de la batucada tratando de arreglar el parche de uno de los redoblantes. Cristian lo ve trabajar, le sugiere un modo para emparcharlo y el batuquero emprende el trabajo sin dudar que esa sea la mejor opción. FOTOS: SANTIAGO BURGOS
"La murga, para nosotros, es esto: familia, amigos, diversión. Los Leones del Norte somos todos: desde nenes chiquititos hasta abuelos que comparten la misma pasión", explica el coordinador sin poder ocultar la emoción. FOTOS: SANTIAGO BURGOS
Es que si algo sabe hacer muy bien Cristian Viera es contagiar pasiones: durante el resto del año, cuando la murga espera agazapada, Cristian se entrega de lleno a su otra pasión, el ajedrez, donde no sólo supo cosechar grandes logros, sino que además todos los días contagia su fervor a nuevas generaciones, haciendo que cada vez sean más los chicos en Gualeguaychú que terminan fanatizados con ese deporte. FOTOS: SANTIAGO BURGOS
Pero con la llegada del calor y del verano, es la murga la que le gana la pulseada al ajedrez, y entonces sí, se entrega de cuerpo y alma al mundo murguero. FOTOS: SANTIAGO BURGOS
Los Leones del Norte nacieron cuando Cristian y su mujer, Clara Gómez, decidieron armar una murga para agrupar a todo el grupo familiar y amistoso de esa zona. Nota relacionada: Secretos del taller murguero donde nace la magia de los Endiablados "Elegimos ser Los Leones porque queríamos tener el nombre de un animal, y qué mejor que el rey de la selva, ¿no? Y le agregamos 'Del Norte' porque además de estar en esa zona de la ciudad, históricamente el movimiento murguero nació y creció en el norte", explica Viera a ElDía. FOTOS: SANTIAGO BURGOS
Esfuerzo y dedicaciónLos trabajos comienzan en noviembre, cuando Clara diseña cada uno de los trajes que utilizan los integrantes de la murga, trajes que son confeccionados por ellos mismos a lo largo de diciembre y enero y que ahora mismo comienzan a ponerse los murgueros. Ya falta poco para que inicien su propia peregrinación al Corsódromo. FOTOS: SANTIAGO BURGOS
De pronto, ese grupo de personas que parecía estar haciendo una fiesta improvisada y sin reglas, se transforma en una marea anaranjada que conforman los corneteros. También se ven payasos y porristas vestidas de azul y una camada de niños con trajes y galeras violeta. Uno de los integrantes de esta manadita es Juanita, la hija de Cristian y Clara. FOTOS: SANTIAGO BURGOS
El colectivo pasa a buscar a Los Leones del Norte por La Vencedora a las 23 en punto, y entonces comienza un viaje frenético y plagado de cantos y rugidos que hacen homogéneo a los mismos que antes resplandecían de heterogeneidad. FOTOS: SANTIAGO BURGOS
El descenso ansioso y armoniosamente caótico está encabezado por dos estandartes: uno con el nombre de la murga y otro con la imagen gigante del inmortal Luis "Ternera" Flores, el prócer de todo este movimiento que partió de manera inesperada en agosto pasado y que durante varias temporadas puso su impronta y su alegría en Los Leones del Norte. FOTOS: SANTIAGO BURGOS
La previa de los CorsosAl contrario que con el Carnaval del País, en los Corsos Populares Matecito la pasarela del Corsódromo no es el lugar de la fiesta sino el de la previa. Allí, poco antes de la Casa Rosada, se van acomodando cada una de las murgas y los conjuntos carnavaleros por orden de salida en dirección al río. Los que están más atrás, o sea los encargados de cerrar la noche, aún se muestran más distendidos, saludando a murgueros de otras agrupaciones y mostrando entre todos un aire de camaradería. FOTOS: SANTIAGO BURGOS
Los Leones no son ajenos a este movimiento, y muchos se acercan a darles la bienvenida. Los tambores, mientras tanto, se unen a otras murgas y entre todos calientan los brazos en un mismo ritmo tribal y colectivo. FOTOS: SANTIAGO BURGOS
Están los que se sacan fotos, los que charlan con un aperitivo en la mano y los que ríen. Cada conjunto que sale al circuito obliga a los otros a dar un paso adelante, en clara señal de que ya se está un poco más cerca de la línea de largada. Entonces, las ansiedades comienzan a ser un poco más protagonistas. Los mismos nervios que actores consagrados afirman tener antes de salir a escena son los que sienten todos los murgueros cuando les toca formarse frente a la reja que los separa del circuito. FOTOS: SANTIAGO BURGOS
A todos les pasa, y a todos les llega, inclusive a Los Leones del Norte. Ya es la hora, los corneteros se ponen en formación, la batucada ya afina el oído para sonar en conjunto, las bailarinas, los personajes y los abanderados con el estandarte al frente palpitan el fervor popular que se siente al otro lado. FOTOS: SANTIAGO BURGOS
Y entonces, todo sucede: la reja se abre, y con un rugido de fiesta, jolgorio y alegría Los Leones del Norte saltan al circuito para hacer lo que mejor saben hacer: divertirse.ESTE CONTENIDO COMPLETO ES SOLO PARA SUSCRIPTORES
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