LAS OBRAS EN MARCHA Y LA SOLUCIÓN DEFINITIVA
La problemática del agua en la ciudad: los barrios más complicados y las acciones para resolverlo
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Durante los últimos días hay momentos de baja presión en algunas zonas de la ciudad y se reflota un tema recurrente pero de vital importancia: la disponibilidad de agua potable. Desde Obras Sanitarias explicaron a qué se debe la escasez del recurso, pidieron un uso “responsable”, adelantaron los trabajos que se vienen para mejorar el servicio y expresaron cuál sería la solución definitiva de 36 millones de dólares.
Por Rodrigo Peruzzo
Pocas cosas generan más enojo en los vecinos que la falta de agua, sobre todo en pleno verano donde este recurso se vuelve más esencial que nunca. Sin embargo, hay mucho desconocimiento acerca de las causas que provocan la escasez y de cuáles serían las soluciones.
Para brindar un panorama de la situación actual, el titular de Obras Sanitarias de Gualeguaychú dialogó con ElDía y explicó cuáles son los principales motivos que generan la falta del recurso, las obras realizadas y las que se vienen para los próximos meses.
En primer lugar, Iván Mataitis precisó que la demanda de agua aumenta exponencialmente desde fines de noviembre hasta marzo, ya que se consume casi un 50% más que en el resto del año.
“Estamos produciendo 400 litros por habitante por día, eso es 4 veces más de lo que indica la OMS que se necesita para cumplir con las necesidades básicas de una persona”, contextualizó.
Asimismo, comentó que “hay récord de ventas en el 2020 y 2021 de piscinas y de pelopinchos, entonces muchos vecinos utilizan agua potable para llenar esas piletas y algunos no hacen un cuidado como se debería, por eso instamos a que se utilice cloro y a que en lo posible se tape de noche, que se cuide el agua”.
Consultado por el impacto de la disminución de las lluvias, el funcionario manifestó que “los últimos 3 años hemos tenido una seca muy importante, que lo que hace es disminuir el rinde de las perforaciones y además genera un aumento en el consumo del vecino, que va a regar más el pasto, las plantas y los árboles, y todo esto conspira contra un buen funcionamiento del servicio”.
Acerca de cómo medir el consumo, adelantó que “estamos analizando contar con un proyecto de litromedición, en el que cada uno de los vecinos pueda pagar en base al consumo”, aunque aclaró que “por el momento es algo complicado”.
En este sentido, con respecto a las multas por derrochar el agua, explicó que es “la dirección de Inspección General quien controla la salida de efluentes líquidos hacia la calle, y también a aquel vecino que riega la calle e incluso el asfalto, algo que no tiene ningún tipo de sentido en una ciudad tan responsable ambientalmente”.
Los barrios complicados, las obras realizadas y las que se vienen
¿Por qué hay zonas en donde la baja presión es recurrente y otros en los que abunda el agua? La respuesta a este interrogante, según explicó Mataitis, es que “algunos barrios están más comunicados que otros, por eso el proyecto de calle Lavalle va a ayudar a mejorar la distribución y a solucionar lo de la zona más afectada que es la del Corsódromo y el sur”.
Al respecto, detalló que “en este momento tenemos firmado un convenio con ENOHSA para renovar cañerías del casco céntrico, y en correlación con la dirección de Obras Sanitarias de Provincia se está trabajando en un gran proyecto de ampliación de la cañería de calle Lavalle, que va a posibilitar llegar con un mayor caudal desde la planta potabilizadora hacia el Corsódromo y la zona sur, y que no esté únicamente vinculado a las perforaciones”, profundizó.
Además, añadió que otros de los barrios con complicaciones son Médanos, Hipódromo, Molinari y Périgan al oeste, para lo cual “se están licitando otras 4 perforaciones que tendrían tanques cisternas de 20.000 litros cada uno”.
“A su vez, desde el Municipio vamos a estar licitando el año que viene por tres filtros a presión nuevos en la planta, lo que aumentaría la capacidad tratante en un 20%”, adelantó el titular de Obras Sanitarias, que además realizó un balance de su gestión: “desde que se asumió en 2015 se hicieron varias correcciones, como la puesta a punto de las bombas de agua con la adquisición de dos bombas a través del ENOHSA más otras reparadas o compradas por el Municipio; se reparó dentro de la planta potabilizadora los trenes de circulación y el sistema de cloración por completo; y a su vez se mejoraron las oficinas administrativas y se instaló un servicio de gestión de reclamos”.
En la misma línea, continuó: “también incorporamos grupos electrógenos en la toma de agua y en la planta potabilizadora, lo que significa que cuando se corta la energía eléctrica desde la planta se puede seguir potabilizando hacia el resto de la ciudad. A su vez, se incorporaron otras 7 perforaciones en distintos puntos de la ciudad que aportan directamente a los barrios”, recordó.
La solución definitiva de 36 millones de dólares
Finalmente, Mataitis adelantó a ElDía que el gran objetivo “es la ampliación o la nueva planta potabilizadora, por la cual el intendente está gestionando ante Nación, con un nuevo acueducto troncal. Esto quiere decir que hoy dentro de la planta nosotros necesitamos mayor capacidad productiva, y no se puede hacer esa inversión desde el gobierno municipal por lo que estamos gestionando un proyecto, que ya está bastante avanzado, para tener la nueva planta potabilizadora”.
“Estamos hablando de 36 millones de dólares”, cuantificó, y concluyó remarcando que “es el gran anhelo, así como lo era en el 2015 cuando asumimos la posibilidad de contar con una nueva planta de tratamiento de efluentes y una renovación casi total del sistema de efluentes cloacales, y hoy esa obra ya se está plasmando y hay una inversión de 10 millones de dólares que se va a ver distribuida en los próximos 18 meses”.
