La sala de Neonatología del Hospital cuenta con el primer ecógrafo infantil de la ciudad
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La campaña llevada a cabo por Capullos, la asociación de ayuda al recién nacido que funciona desde hace 41 años, dio extraordinarios resultados y en muy poco tiempo logró su cometido. Hasta ahora, no existía en Gualeguaychú un aparato similar. "Es un gran salto en la calidad en el diagnóstico", dijeron desde la ONG.Es difícil tomar dimensión del avance que significa la incorporación del ecógrafo infantil adquirido por la asociación Capullos, que el pasado 4 de junio cumplió 41 años ininterrumpidos brindando apoyo incondicional a la Sala de Neonatología del Hospital Centenario y que realiza un trabajo también difícil de estimar para quienes no han pasado por allí. Un buen parámetro es tener en cuenta que el aparato presentado anoche en el Club Recreo Argentino es el primero de su tipo que hay en la ciudad. Ni el sector privado ni el público contaban, hasta ahora, con un ecógrafo infantil.La presidente de Capullos, Mariana Esnaola, dialogó con ElDía sobre la importancia que significa para la Sala de Neonatología y para toda la comunidad de Gualeguaychú la incorporación de esta tecnología. "Es la primera vez que va a haber un ecógrafo infantil. Hasta ahora, las veces que se han necesitado llegaban alquilados de otros lugares o simplemente se utilizaban los ecógrafos para adultos", contó."Cada vez que tenemos recursos, que vamos juntando en Capullos, le preguntamos al doctor Francisco Duboscq, el jefe de la neo, qué es lo que se necesita en la sala. El año pasado nos dijo lo del ecógrafo y nos pusimos con eso. La campaña fue rapidísima, comenzó en marzo y en un mes conseguimos la plata que nos faltaba", agregó Esnaola.Si bien el ecógrafo costó 36 mil dólares, desde Capullos ya contaban con 20 mil, 10 de recursos propios y 10 donados por la Reserva El Potrero, desde donde propusieron aportar también un peso por cada peso donado por la comunidad y las firmas que acompañaron la iniciativa. Así, en apenas 30 días pudieron reunir la plata para la adquisición del ecógrafo.La Sala de Neonatología del hospital atiende no sólo a la población de la ciudad de Gualeguaychú, sino también la de Urdinarrain, Rosario del Tala, Basavilbaso, Gilbert, Gualeguay, Ceibas e Islas del Ibicuy, entre otras localidades. Los recién nacidos que tienen problemas de salud llegan desde muchos puntos de la provincia."Es un gran salto en la calidad en el diagnóstico, en el tipo de imagen que va a ver el doctor que lo use. Y esto es para toda la comunidad, para los bebés que nacen en el hospital, pero también para todos aquellos que lo hagan en los centros privados y deban ser trasladados a Neonatología por alguna razón", remarcó la referente de Capullos.El trabajo de CapullosNo es sencillo encontrar obra similar a la que lleva adelante Capullos. Gracias a su trabajo, en 1997 se inauguró la terapia intensiva de la neo, donde actualmente funcionan alrededor de seis incubadoras. Además, está la terapia de aislamiento -para los casos en que no hay un cuadro definido-, que cuenta con tres incubadoras más. Y la sala común, donde permanecen los bebés que tienen afecciones como bronquitis o bronquiolitis, por ejemplo.En los últimos cinco años la sala adquirió, gracias al aporte de la ONG, una incubadora de transporte, para traslados desde cualquier otros lugar hacia el hospital; una incubadora con respirador artificial; un aparato de luminoterapia; una bomba saca leche; un monitor multiparamétrico funcional, aparto que muestra la temperatura del bebé, el ritmo cardíaco, etc.; y ahora el primer ecógrafo infantil. Un trabajo digno de destacar, una obra que merece el apoyo que recibe en cada iniciativa solidaria.
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