La violencia, signo de nuestro tiempo
Por Javier Vilaboa
Corresponsalía
En doble jornada, al rededor de 80 personas participaron de lo expuesto por el Profesor Eduardo Giqueaux (Colegio del Uruguay J.J. de Urquiza – Facultad de Ciencias de la Gestión, Universidad Autónoma de Entre Ríos) y sus colaboradores. Giqueaux a cargo del curso expresó "Hablar de violencia en la escuela como un problema puntual resulta reduccionista, ya que dicha violencia implica múltiples violencias que se articulan ente si potenciando su efecto entre los niños." y entre los diversos puntos desarrollados se refirió al mal estar en la escuela según los distintos puntos de vista.
Mal estar en la escuela; punto de vista Docente:
- Mal comportamiento de los alumnos
- Relación entre docentes: Discrepancias
- Falta de apoyo de la familia
- Falta de espacio físico
Mal estar en la escuela; punto de vista Alumnos:
- La personalidad y modalidad de la interacción
- Situación económica
- La institución escolar
- La familia
Acoso escolar
El acoso escolar (también conocido como hostigamiento escolar, matonaje escolar o, incluso, por su término inglés bullying) es cualquier forma de maltrato psicológico, verbal o físico producido entre escolares de forma reiterada a lo largo de un tiempo determinado. Estadísticamente, el tipo de violencia dominante es el emocional y se da mayoritariamente en el aula y patio de los centros escolares. Los protagonistas de los casos de acoso escolar suelen ser niños y niñas en proceso de entrada en la adolescencia.
El tema del acoso invisible tiene sus estadísticas y 8 tipos distintos de modalidades aunque el de mayor incidencia entre las víctimas es el "Bloqueo social": Agrupa las acciones de acoso escolar que buscan bloquear socialmente a la víctima. Todas ellas buscan el aislamiento social y su marginación impuesta por estas conductas de bloqueo.
Son ejemplos las prohibiciones de jugar en un grupo, de hablar o comunicar con otros, o de que nadie hable o se relacione con él, pues son indicadores que apuntan un intento por parte de otros de quebrar la red social de apoyos del niño.
Se incluye dentro de este grupo de acciones el meterse con la víctima para hacerle llorar. Esta conducta busca presentar al niño socialmente, entre el grupo de iguales, como alguien flojo, indigno, débil, indefenso, estúpido, llorica, etc. El hacer llorar al niño desencadena socialmente en su entorno un fenómeno de estigmatización secundaria conocido como mecanismo de chivo expiatorio.
De todas las modalidades de acoso escolar es la más difícil de combatir en la medida que es una actuación muy frecuentemente invisible y que no deja huella. El propio niño no identifica más que el hecho de que nadie le habla o de que nadie quiere estar con él o de que los demás le excluyen sistemáticamente de los juegos.
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