Las bebidas alcohólicas dominaron entre los productos más vendidos en el verano
Miles de personas visitaron Gualeguaychú entre enero y febrero, y dejaron un rédito económico en la ciudad de alrededor de 220 millones de pesos. Los comerciantes indicaron que la demanda fue muy importante y todos coincidieron en que las bebidas alcohólicas fue lo más solicitado.Rubén Skubij / Mónica Farabello/ Guillermo Navarro / Carlos RieraGualeguaychú se posicionó como uno de los lugares obligados a visitar durante el verano argentino y el Carnaval del País fue el espectáculo convocante. Ante esto, cientos de comerciantes locales se prepararon para recibir a los turistas y beneficiarse con la demanda.elDía entrevistó a cuatro propietarios de comercios de diferentes categorías que trabajaron muy duro durante los dos últimos meses y tres de ellos coincidieron en que la temporada fue buena.20 años como testigos directos del crecimiento de GualeguaychúSupermercados Malambo nació en 1992 como una alternativa de compras para el vecino de la ciudad. En esa época, Gualeguaychú era muy distinto a la actualidad y los propietarios de este gran comercio han sido testigos de esta evolución con sus pro y contra.Ricardo García soñó durante mucho tiempo este emprendimiento que le costó muchas noches de insomnio pero después de mucho trabajo finalmente se abrió el primer supermercado Malambo en la esquina de 3 de caballería y Rocamora.Con el correr de los años se sumó su esposa Silvia Zimmermann y sus hijas Marcela y Alejandra. Hoy, toda esa familia forma parte del directorio y encaran a diario la responsabilidad de llevar adelante esta gran empresa.Sentados en la larga mesa de trabajo que comparten en una oficina de un piso superior del supermercado, los cuatro coinciden en que este verano fue superior al anterior en materia turística. "El carnaval estuvo mejor auspiciado y por eso vino mucha gente, además fue un turismo que se quedó por más tiempo que el año pasado", señaló Silvia.El crecimiento en la estadía del visitante fue un factor muy importante para el supermercado y el directorio del Malambo concuerda que los benefició directamente e indirectamente. "Eso ayuda a que los restaurantes y todas las casas de comida trabajen permanentemente durante toda la semana", señaló la mujer y ejemplificó su visión con lo ocurrido con "Solar del Este que es uno de los camping que tiene mucho turismo y ellos se proveen mucho de supermercados".Al igual que lo ocurrido en otros comercios, Alejandra coincidió que en febrero se vieron desbordados por el público que llegó a Gualeguaychú, principalmente en el fin de semana largo de carnaval. Contó que el supermercado fue bien abastecido con anterioridad porque "el año pasado nos tomó de sorpresa porque era la primera vez y fue como que habíamos quedado cortos en gaseosas, cerveza, fiambres y verduras que es lo que más se consume"."Este año no faltó nada, nos abastecimos bien, pero a pesar de ello la demanda fue impresionante", comentó Silvia con respecto a la gran cantidad de bebidas y fiambres que se consumieron. Alejandra explicó que el desabastecimiento se produce por la cantidad de días feriados, donde no se deja transitar a los camiones en la ruta, por lo cual hay que abastecerse con mucha anticipación.La venta durante el fin de semana largo de carnaval se incrementó en un 60 por ciento más con respecto a lo sucedido los demás fines de semana de febrero, y según la visión de estos empresarios, volvió a dominar la juventud entre el público visitante."Fueron grupos de entre 5 y 10 chicos que llevaban los packs de gaseosas, lo importante era que no les faltara la bebida, después si alcanzaba para la comida llevaban fiambres", bromeó Alejandra y contó que las preferencias dentro de las bebidas era "la cerveza, botellas de vodka, o importados que valían 200 pesos, y después algunos paquetes de papas fritas, unas bandejitas de fiambres".Silvia agregó que durante el mes de febrero tuvieron las cámaras frigoríficas repletas de carne y se vendió muy bien todo, pero la preferencia de público era la comida rápida: hamburguesas, salchichas, fiambres. "La rotisería estuvo llena siempre pero no dio abasto nada, hicimos horas extras con nuestra gente de panadería y con las chicas de la cocina y realmente no alcanzaba nada, a la noche no quedaba ni siquiera una empanada".A pesar de lo positivo de este verano, la familia García cree que se debe seguir trabajando para mejorar la oferta de actividades para el turista en Gualeguaychú, porque "si llueve y no tenés carnaval o sube el río, como pasó, qué tenés para hacer, no hay muchas opciones, la pileta de Almeida desbordaba de gente porque no había otro lugar a donde ir".Ricardo, por ser vecino del lugar, remarcó algo que por años se ha solicitado y nunca se brindó una solución. "El 100% de la gente que llega a Gualeguaychú en algún momento del día recorre al Camino de la Costa, un lugar hermoso que está totalmente abandonado desde cualquier punto de vista que se lo mire, si ahora querés ir al camino vas a romper el auto seguro o te sale la bombilla por la nunca porque van todos tomando mate", bromeó."Gualeguaychú tuvo una apertura muy grande hace 15 años atrás y para mí en este último tiempo se ha quedado, hicieron nada más que el acceso, que inclusive está mal hecho porque hay un cuello de botella donde se atora todo el tránsito al ingresar a la avenida Artigas, está abandonado el acceso de Urquiza al Oeste", indicó el empresario.Fernet y fiambres, lo más vendido en un almacén
Un lugar "obligado" para el tránsito de los turistas es la intersección de calles Bolívar y Alem, a metros de la tradicional esquina donde se levantan los Obeliscos. El almacén 'Caro's' de Carolina Benedetti atiende, en cada temporada, un alto porcentaje de personas provenientes de todo el país, y algunos extranjeros.En enero y febrero en 'Caro's' la atención tiene continuidad por la gran demanda de alimentos y bebidas. La temporada que termina a dicho comercio le fue bien. Lo reconoció Carolina a elDía: "tuvimos muy buenos fines de semana, otros no tanto, pero en general lo consideramos aceptable".Reconoció que el feriado de carnaval "fue el mejor -como el año anterior- con la salvedad que nos preparamos con muchos productos".Esteban Dalcol, esposo de la propietaria del almacén, dijo que "este año observamos mucha juventud, creo que se pasó la posta entre los chicos de venir a Gualeguaychú por la diversión". Aclaró que "la gran mayoría permaneció en la costanera o los balnearios, no fue al corsódromo".Con relación al dinero, Benedetti dijo que "hay dos tipos de turistas: los de enero y los que vienen en febrero. El primero permaneció más días pero el poder adquisitivo no fue alto, aunque a nosotros como almacén nos sirve también porque esa gente compra lo necesario para alimentarse".El de febrero "el nivel de plata cambió notablemente con la presencia de miles de jóvenes que adquirían mercadería constantemente".¿Qué es lo que pedían los jóvenes?. "En primer lugar el fernet con Coca Cola, aguas saborizadas, agua mineral y mucha cerveza. Cambió respecto al 2011 donde se vendió bebida blanca como vodka, ron y frizzé. Y los fiambres, como siempre. Se juntaban entre varios, hacían 'una vaca' y compraban un kilo y pan", acotó la dueña del negocio. "Más preparados"Los dueños de 'Caro's' comenzaron meses anteriores a adquirir mercadería, "nos preparamos más porque se hablaba del aluvión turístico. El único problema es la cadena de frío por la gran demanda, contamos con tres heladeras y un freezer pero no podíamos enfriar bien a las bebidas", acotó Dalcol.Por otra parte, coincidieron que les fue bien desde el punto de vista económico "al estar preparados con anticipación, la ganancia se notó más".Esteban Dalcol apuntó que "hubiésemos ganado más si no fuera por los negocios temporales que estuvieron dos o tres meses y ahora bajaron las persianas. Algo, aunque sea poco, te sacan". Dijo que el municipio "debería observar más los precios que cobran porque las quejas de los turistas fueron constantes". "Un turismo muy gasolero en la ciudad"
Uno de los socios de Samba La Playa, ex Balneario municipal, comentó sobre el balance realizado respecto a la temporada de verano. Omar Fernández comentó que "el balance que hacemos no es muy positivo, pero tampoco muy negativo, digamos que fue relativo porque enero fue un mes parejo y positivo y febrero nos trató muy mal con lluvias y la creciente que nos dejó todo bajo agua".Además, comentó que "lo único que pudimos aprovechar de ese mes, fue el sábado y el domingo del fin de semana largo de Carnaval, porque el lunes llovió y el martes la gente comenzó a irse de la ciudad".Respecto al fin de semana largo de Carnaval, Omar Fernández expresó que "a pesar de ese día de lluvia nos fue muy bien y realmente hemos superado lo que fue enero, y estimo que duplicamos las ventas", aunque resaltó que "lo que tendría que haber sido el fin de semana del 11, que históricamente esa fecha es pico en la ciudad, fueron los días de la crecida del río que nos perjudicó muchísimo".Por otra parte, esta temporada se caracterizó por "un turismo muy gasolero en la ciudad, donde vemos en la costanera a los jóvenes con sus heladeritas con la gaseosa que compran en un kiosco o en el supermercado, entonces no gastan en las playas".Además, el socio de Samba La Playa contó que en "enero tuvimos más visita de familias y ahí se ve otro tipo de consumo, mucho más alto que el de los grupos de amigos. Pero también hay que ver qué tipo de turismo viene y qué precios les estamos ofreciendo nosotros para que no les convenga"."Particularmente, nosotros vendemos la cerveza a 28 pesos, pero mucha gente elige pagarla a 35 en otro lado, pero por lo menos existe la opción", expresó Fernández y manifestó que "seguramente los lugares que trabajan con jóvenes les ha ido mejor en febrero, pero los emprendimientos que se dedican más a las familias como nosotros, tal vez no fue el mejor mes".En cuanto a otras temporadas de verano, Fernández opinó que "esta no ha sido una muy buena y creo que fue inferior a la del año pasado. En eso tenemos que pensar como una posible causa, lo gasolero de la gente y tal vez los precios ofrecidos para que el turista elija otra opción". Las bebidas alcohólicas al tope de la demanda 
Los más de 200 millones de pesos que quedaron en la ciudad en la temporada de verano y los 200 mil turistas que, según datos oficiales, visitaron Gualeguaychú solamente en febrero, reflejan el positivo movimiento económico que tuvieron los prestadores y comercios.Sin dudas, el fin de semana largo por el feriado nacional de carnaval (18, 19, 20 y 21 de febrero) generó el mayor volumen económico, principalmente si se tiene en cuenta que durante esos días se calcula que unos 100 mil turistas llegaron a la ciudad.De esa cantidad de visitantes, un alto número correspondió a grupos de jóvenes que apuntaron las preferencias de su consumo a bebidas (mayormente alcohólicas como cerveza, fernet y vodka, en ese orden) y comidas rápidas o productos semielaborados.Además de los prestadores de servicios turísticos, los comercios de la ciudad en diferentes rubros se vieron beneficiados con el aluvión de visitantes. Afortunadamente casi no hubo desabastecimiento porque los comerciantes se anticiparon al stock de mercadería, tras la experiencia del mismo feriado de 2011.Como parámetro de lo ocurrido entre el 18 y 21 de febrero, y de acuerdo al relevamiento efectuado por elDía para este informe, el kiosco ubicado en Colombo 894, esquina Fray Mocho, tuvo un incremento promedio en sus ventas del 35% respecto al fin de semana anterior al del feriado de carnaval.Al igual que la mayoría de los comercios del rubro, la mayor demanda estuvo centrada en bebidas alcohólicas encabezando el ranking de preferencias la cerveza, seguida por fernet, vino, gancia y vodka. También, sin alcohol como las gaseosas de primera marca, aguas saborizadas con y sin gas y aguas minerales.Según los números de ese comercio, los productos de snack y galletitas de todo tipo tuvieron buena demanda aunque bastante por debajo de los cigarrillos."Quedamos muy conformes con las ventas que tuvimos el fin de semana largo de carnaval; era nuestra primera experiencia en una temporada de verano y principalmente en un feriado con tanta presencia de turistas en la ciudad y pudimos sostener la demanda sin mayores sobresaltos", dijo la propietaria del kiosco, Mónica De la Cruz.La comerciante se mostró sorprendida por el gran consumo de bebidas alcohólicas de todo tipo por parte de los turistas, en su mayoría jóvenes, durante esos días principalmente el domingo 19 y el lunes 20 de febrero.Lo que la temporada dejó...Fin de temporada, fin de fiestas, se apagaron las luces, es tiempo de balance y de conclusiones. Una temporada rara, con luces y sombras, con más preguntas que respuestas y mucha tela para cortar.Queda de manifiesto una vez más que el efecto multiplicador que genera el turismo; Carnaval incluido; con todos los ajustes y consideraciones que pudieran hacerse, produce a nivel local una redistribución del ingreso importante que permite a diversos sectores socio-económico estabilizar sus números y capitalizar algunos resultados.No me imagino a Gualeguaychú sin Carnaval, no obstante considero que nos debemos una profunda autocrítica y un diagnostico riguroso sobre lo visto y actuado y así evitar algunos efectos no deseados que pueden empañar está fiesta.Sería bueno entender que decir que no, no es negar el pasado, sino simplemente corregir el futuro.No resulta un tema menor fijar algunas consignas sobre el futuro del turismo o el turismo del futuro. Porque el futuro no será lo que suceda, sino lo que seamos capaces de hacer para que suceda. Primera conclusiónTemporada tras temporada vemos con alguna euforia que el turismo crece; pero no se desarrolla. El desarrollo no necesita que alguien se preocupe, necesita de alguien que se ocupe.Esto significa que urge definir una política para el sector y de una planificación estratégica ordenada sobre el comportamiento de los distintos actores que intervienen en el modelo para optimizar recursos y no dilapidar esfuerzos. De esta manera se podrían evitar algunas asimetrías, perfeccionar conductas, mejorar actitudes e instalar una verdadera cultura turística a nivel comunitario para un mejor posicionamiento.A esta altura de nuestra historia no alcanza con que el turista venga, es necesario e imprescindible que el turista vuelva; este es el verdadero negocio.Segunda conclusiónLa marca-ciudad necesita de manera urgente reposicionarse en el mercado turístico, como factor diferencial. Para ello debemos elaborar una oferta inteligente y representativa de lo nuestro, orientada a un segmento determinado con un mensaje claro y con servicios e infraestructura funcionales al objetivo. Esto permitirá en el corto plazo que Gualeguaychú sea un destino y no una opción.La comunicación externa se ha centrado en demasía en el Carnaval, desconsiderando su rica historia, su naturaleza, su cultura y sus valores como atributos emblemáticos y representativos. Como fenómeno extraño el turista viene atraído por el Carnaval pero no todos van al Carnaval.No hay una compatibilidad plena entre la imagen externa y la imagen interna que se tiene de la oferta Gualeguaychú, aún se adolece de un sentido de pertenencia importante hacia adentro. El turista más exigente debiéramos ser cada uno de nosotros, para poder enamorar a los otros. Lo público y lo privado tienen la palabra. Tercera conclusiónEl turismo, como factor de desarrollo, necesita de manera urgente generar una cadena de valor en su producto final y así definir un perfil turístico, una identidad local para ser verdaderamente competitivo.Generar valor resulta de combinar lo bueno con lo mejor y lograr que la percepción del turista supere sus expectativas con un nivel de satisfacción estandarizado; sea a nivel alojamientos, circuito gastronómico, atención esmerada, infraestructura adecuada entre otras cosas.La capacitación de los recursos humanos resulta imprescindible; porque lo importante no está en las cosas que hace la gente, sino en la gente que hace las cosas.Rediseñar un modelo de ciudad turística, fijar reglas de juego claras, diagramar un programa de eventos, definir una oferta turística con un perfil determinado y transformar en ventajas comparativas en ventajas competitivas va a garantizar que el negocio turístico resulte sustentable, rentable y competitivo.Para que Gualeguaychú comience a ser un destino y el Carnaval siga siendo una fiesta.Raúl Arellano / Contador
Un lugar "obligado" para el tránsito de los turistas es la intersección de calles Bolívar y Alem, a metros de la tradicional esquina donde se levantan los Obeliscos. El almacén 'Caro's' de Carolina Benedetti atiende, en cada temporada, un alto porcentaje de personas provenientes de todo el país, y algunos extranjeros.En enero y febrero en 'Caro's' la atención tiene continuidad por la gran demanda de alimentos y bebidas. La temporada que termina a dicho comercio le fue bien. Lo reconoció Carolina a elDía: "tuvimos muy buenos fines de semana, otros no tanto, pero en general lo consideramos aceptable".Reconoció que el feriado de carnaval "fue el mejor -como el año anterior- con la salvedad que nos preparamos con muchos productos".Esteban Dalcol, esposo de la propietaria del almacén, dijo que "este año observamos mucha juventud, creo que se pasó la posta entre los chicos de venir a Gualeguaychú por la diversión". Aclaró que "la gran mayoría permaneció en la costanera o los balnearios, no fue al corsódromo".Con relación al dinero, Benedetti dijo que "hay dos tipos de turistas: los de enero y los que vienen en febrero. El primero permaneció más días pero el poder adquisitivo no fue alto, aunque a nosotros como almacén nos sirve también porque esa gente compra lo necesario para alimentarse".El de febrero "el nivel de plata cambió notablemente con la presencia de miles de jóvenes que adquirían mercadería constantemente".¿Qué es lo que pedían los jóvenes?. "En primer lugar el fernet con Coca Cola, aguas saborizadas, agua mineral y mucha cerveza. Cambió respecto al 2011 donde se vendió bebida blanca como vodka, ron y frizzé. Y los fiambres, como siempre. Se juntaban entre varios, hacían 'una vaca' y compraban un kilo y pan", acotó la dueña del negocio. "Más preparados"Los dueños de 'Caro's' comenzaron meses anteriores a adquirir mercadería, "nos preparamos más porque se hablaba del aluvión turístico. El único problema es la cadena de frío por la gran demanda, contamos con tres heladeras y un freezer pero no podíamos enfriar bien a las bebidas", acotó Dalcol.Por otra parte, coincidieron que les fue bien desde el punto de vista económico "al estar preparados con anticipación, la ganancia se notó más".Esteban Dalcol apuntó que "hubiésemos ganado más si no fuera por los negocios temporales que estuvieron dos o tres meses y ahora bajaron las persianas. Algo, aunque sea poco, te sacan". Dijo que el municipio "debería observar más los precios que cobran porque las quejas de los turistas fueron constantes". "Un turismo muy gasolero en la ciudad"
Uno de los socios de Samba La Playa, ex Balneario municipal, comentó sobre el balance realizado respecto a la temporada de verano. Omar Fernández comentó que "el balance que hacemos no es muy positivo, pero tampoco muy negativo, digamos que fue relativo porque enero fue un mes parejo y positivo y febrero nos trató muy mal con lluvias y la creciente que nos dejó todo bajo agua".Además, comentó que "lo único que pudimos aprovechar de ese mes, fue el sábado y el domingo del fin de semana largo de Carnaval, porque el lunes llovió y el martes la gente comenzó a irse de la ciudad".Respecto al fin de semana largo de Carnaval, Omar Fernández expresó que "a pesar de ese día de lluvia nos fue muy bien y realmente hemos superado lo que fue enero, y estimo que duplicamos las ventas", aunque resaltó que "lo que tendría que haber sido el fin de semana del 11, que históricamente esa fecha es pico en la ciudad, fueron los días de la crecida del río que nos perjudicó muchísimo".Por otra parte, esta temporada se caracterizó por "un turismo muy gasolero en la ciudad, donde vemos en la costanera a los jóvenes con sus heladeritas con la gaseosa que compran en un kiosco o en el supermercado, entonces no gastan en las playas".Además, el socio de Samba La Playa contó que en "enero tuvimos más visita de familias y ahí se ve otro tipo de consumo, mucho más alto que el de los grupos de amigos. Pero también hay que ver qué tipo de turismo viene y qué precios les estamos ofreciendo nosotros para que no les convenga"."Particularmente, nosotros vendemos la cerveza a 28 pesos, pero mucha gente elige pagarla a 35 en otro lado, pero por lo menos existe la opción", expresó Fernández y manifestó que "seguramente los lugares que trabajan con jóvenes les ha ido mejor en febrero, pero los emprendimientos que se dedican más a las familias como nosotros, tal vez no fue el mejor mes".En cuanto a otras temporadas de verano, Fernández opinó que "esta no ha sido una muy buena y creo que fue inferior a la del año pasado. En eso tenemos que pensar como una posible causa, lo gasolero de la gente y tal vez los precios ofrecidos para que el turista elija otra opción". Las bebidas alcohólicas al tope de la demanda 
Los más de 200 millones de pesos que quedaron en la ciudad en la temporada de verano y los 200 mil turistas que, según datos oficiales, visitaron Gualeguaychú solamente en febrero, reflejan el positivo movimiento económico que tuvieron los prestadores y comercios.Sin dudas, el fin de semana largo por el feriado nacional de carnaval (18, 19, 20 y 21 de febrero) generó el mayor volumen económico, principalmente si se tiene en cuenta que durante esos días se calcula que unos 100 mil turistas llegaron a la ciudad.De esa cantidad de visitantes, un alto número correspondió a grupos de jóvenes que apuntaron las preferencias de su consumo a bebidas (mayormente alcohólicas como cerveza, fernet y vodka, en ese orden) y comidas rápidas o productos semielaborados.Además de los prestadores de servicios turísticos, los comercios de la ciudad en diferentes rubros se vieron beneficiados con el aluvión de visitantes. Afortunadamente casi no hubo desabastecimiento porque los comerciantes se anticiparon al stock de mercadería, tras la experiencia del mismo feriado de 2011.Como parámetro de lo ocurrido entre el 18 y 21 de febrero, y de acuerdo al relevamiento efectuado por elDía para este informe, el kiosco ubicado en Colombo 894, esquina Fray Mocho, tuvo un incremento promedio en sus ventas del 35% respecto al fin de semana anterior al del feriado de carnaval.Al igual que la mayoría de los comercios del rubro, la mayor demanda estuvo centrada en bebidas alcohólicas encabezando el ranking de preferencias la cerveza, seguida por fernet, vino, gancia y vodka. También, sin alcohol como las gaseosas de primera marca, aguas saborizadas con y sin gas y aguas minerales.Según los números de ese comercio, los productos de snack y galletitas de todo tipo tuvieron buena demanda aunque bastante por debajo de los cigarrillos."Quedamos muy conformes con las ventas que tuvimos el fin de semana largo de carnaval; era nuestra primera experiencia en una temporada de verano y principalmente en un feriado con tanta presencia de turistas en la ciudad y pudimos sostener la demanda sin mayores sobresaltos", dijo la propietaria del kiosco, Mónica De la Cruz.La comerciante se mostró sorprendida por el gran consumo de bebidas alcohólicas de todo tipo por parte de los turistas, en su mayoría jóvenes, durante esos días principalmente el domingo 19 y el lunes 20 de febrero.Lo que la temporada dejó...Fin de temporada, fin de fiestas, se apagaron las luces, es tiempo de balance y de conclusiones. Una temporada rara, con luces y sombras, con más preguntas que respuestas y mucha tela para cortar.Queda de manifiesto una vez más que el efecto multiplicador que genera el turismo; Carnaval incluido; con todos los ajustes y consideraciones que pudieran hacerse, produce a nivel local una redistribución del ingreso importante que permite a diversos sectores socio-económico estabilizar sus números y capitalizar algunos resultados.No me imagino a Gualeguaychú sin Carnaval, no obstante considero que nos debemos una profunda autocrítica y un diagnostico riguroso sobre lo visto y actuado y así evitar algunos efectos no deseados que pueden empañar está fiesta.Sería bueno entender que decir que no, no es negar el pasado, sino simplemente corregir el futuro.No resulta un tema menor fijar algunas consignas sobre el futuro del turismo o el turismo del futuro. Porque el futuro no será lo que suceda, sino lo que seamos capaces de hacer para que suceda. Primera conclusiónTemporada tras temporada vemos con alguna euforia que el turismo crece; pero no se desarrolla. El desarrollo no necesita que alguien se preocupe, necesita de alguien que se ocupe.Esto significa que urge definir una política para el sector y de una planificación estratégica ordenada sobre el comportamiento de los distintos actores que intervienen en el modelo para optimizar recursos y no dilapidar esfuerzos. De esta manera se podrían evitar algunas asimetrías, perfeccionar conductas, mejorar actitudes e instalar una verdadera cultura turística a nivel comunitario para un mejor posicionamiento.A esta altura de nuestra historia no alcanza con que el turista venga, es necesario e imprescindible que el turista vuelva; este es el verdadero negocio.Segunda conclusiónLa marca-ciudad necesita de manera urgente reposicionarse en el mercado turístico, como factor diferencial. Para ello debemos elaborar una oferta inteligente y representativa de lo nuestro, orientada a un segmento determinado con un mensaje claro y con servicios e infraestructura funcionales al objetivo. Esto permitirá en el corto plazo que Gualeguaychú sea un destino y no una opción.La comunicación externa se ha centrado en demasía en el Carnaval, desconsiderando su rica historia, su naturaleza, su cultura y sus valores como atributos emblemáticos y representativos. Como fenómeno extraño el turista viene atraído por el Carnaval pero no todos van al Carnaval.No hay una compatibilidad plena entre la imagen externa y la imagen interna que se tiene de la oferta Gualeguaychú, aún se adolece de un sentido de pertenencia importante hacia adentro. El turista más exigente debiéramos ser cada uno de nosotros, para poder enamorar a los otros. Lo público y lo privado tienen la palabra. Tercera conclusiónEl turismo, como factor de desarrollo, necesita de manera urgente generar una cadena de valor en su producto final y así definir un perfil turístico, una identidad local para ser verdaderamente competitivo.Generar valor resulta de combinar lo bueno con lo mejor y lograr que la percepción del turista supere sus expectativas con un nivel de satisfacción estandarizado; sea a nivel alojamientos, circuito gastronómico, atención esmerada, infraestructura adecuada entre otras cosas.La capacitación de los recursos humanos resulta imprescindible; porque lo importante no está en las cosas que hace la gente, sino en la gente que hace las cosas.Rediseñar un modelo de ciudad turística, fijar reglas de juego claras, diagramar un programa de eventos, definir una oferta turística con un perfil determinado y transformar en ventajas comparativas en ventajas competitivas va a garantizar que el negocio turístico resulte sustentable, rentable y competitivo.Para que Gualeguaychú comience a ser un destino y el Carnaval siga siendo una fiesta.Raúl Arellano / Contador
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