“Las comparsas me abrieron puertas que no me esperaba”
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Lautaro López tiene 24 años y hace menos de dos que talla telgopor. Como marca la historia de cientos de artistas de esta parte del mundo, fue el Carnaval del País el que despertó su amor por el tallado. "Un día me decidí y dejé las ocho horas de oficina por esto", contó. Luciano Peralta No hay novedad alguna. El carnaval es cuna de artistas desde que se tiene conciencia de tal. Año a año, el espectáculo que hizo conocida a Gualeguaychú en todo el país, y más allá también, convoca, promueve y visibiliza a decenas de creadores que, en silencio, hacen una parte fundamental, la que no se ve en la pasarela, de una de las fiestas más representativas del país.Este es el caso de Lautaro López. El joven de 24 años es nuevo en el "mundo carnaval", empezó a mediados de 2014, convocado por Pablo Reynoso, quien en ese entonces estaba a cargo de las carrozas de Kamarr."No hace mucho descubrí que esto es lo mío, lo que me gusta y a lo que me quiero dedicar. No fue fácil dejar la oficina y las ocho horas de trabajo diarias, dejar esa seguridad. Desde chico me gusta dibujar y con el tallado descubrí un complemento que te da la posibilidad de hacer lo que quieras prácticamente", expresó el joven creador apoyado sobre una de las mesas de trabajo de su modesto taller.Como muchos, Lautaro comenzó "haciendo de todo", cortando, pegando, trabajando pequeñas piezas de telgopor, pero sobre todo "mirando de los que saben hacer las cosas", que es "la mejor forma de aprender"."Esa primera experiencia en el Carnaval del País me abrió la cabeza. Después de eso empecé a pintar cuadros, remeras, empecé a especializarme en algunas técnicas de tallado", relató.Sin techoPoder dedicarse, y animarse sobre todo, a hacer lo que uno ama es una realidad de las que no todos tienen el placer de disfrutar. La historia de Lautaro es ilustrativa en este sentido, ya que un día decidió dejar su rutinario trabajo de oficina para ponerse a crear esculturas en telgopor."Siempre me gustó crear, pero lo hacía desde el papel. Esto es diferente, porque es proyectar, darle forma a un dibujo, es como darle vida a tu propia creación", dijo.-¿Qué te apasiona del tallado?-Que no tiene techo. Vos podes hacer prácticamente lo que quieras en telgopor. Simular metal, un árbol, agua, podes hacer aparecer mármol, un unicornio o, como me tocó hacer, arlequines, por ejemplo.-¿Cómo fue eso?-Este año volví a formar parte del equipo de Termita (Pablo Reynoso) en O' Bahía. Hicimos un trabajo del cual me siento muy orgulloso. Y a partir de eso me llamaron desde Concordia para que les talle dos arlequines de seis metros cada uno. Estaba de vacaciones en Uruguay, recibí el llamado y al otro día estaba en Concordia tallando. Fue una experiencia nueva y maravillosa.Lautaro estuvo dos semanas en la ciudad del norte de la provincia. Cambió sus vacaciones por su nueva pasión y, por supuesto, está lejos de arrepentirse."La gente se acercaba a donde estábamos trabajando, miraba, sacaba fotos. Es que allá no es tan normal como acá que haya varios talladores. Además, para colmo, la Comparsa Emperatriz, que es para a que trabajé, fue la ganadora del carnaval, con lo que la alegría fue mayor todavía", indicó y agregó: "yo sé que recién empiezo y que me queda muchísimo camino por recorrer y aprender; pero las ganas las tengo que es lo más importante... mientras tanto, seguimos tallando".
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