Las migraciones, un desafío geopolítico mundial
Como decíamos en nuestra nota anterior "Gobernar es poblar", hoy más que nunca y a esta tasa de crecimiento, al igual que a fines del siglo XIX y principios del XX, debemos duplicar la población en más o menos 10 años.Por Guillermo Ricardo Pellegrini*Opinión "Ningún país puede cerrar sus fronteras a los extranjeros,"... "la migración cero no existe",... "la presión migratoria va a aumentar en todo el mundo en el futuro"... decía Máxime Tandonnet, asesor del Presidente Nicolás Sarkozy y especialista en el tema.
La necesidad de la inmigraciónLa población es uno de los factores básicos del desarrollo y de la riqueza de las naciones, siempre que haya otros factores de producción: tierra y capital para hacerlos producir. Si el conjunto del Estado llegara a tener 40 millones de habitantes más, dentro de 10 años no sería un país más pobre. Sería, sin duda, un país más rico. La creciente población demandaría más casas, más alimentos, más autos, más artículos para el hogar, más vestimentas. Es decir, la demanda global de bienes y productos crecería significativamente.No nos debe preocupar que la población crezca, sino que no crezca, porque ya estamos experimentando serios problemas por el estancamiento del crecimiento de la población.Nos encontramos que nos faltarán recursos para atender a una sociedad enormemente envejecida; en esas circunstancias sólo nos podrá salvar la inmigración.En el siglo XX, la inmigración ha salvado a la economía de muchos países. Sin emigrantes ni EEUU, ni Canadá, ni Australia estarían entre los países más ricos del mundo. La emigración es riqueza. Los países con grandes extensiones vírgenes lo han sabido hace mucho tiempo. Y los países con una mano de obra insuficiente, también. Europa no podrá seguir creciendo y produciendo riqueza al ritmo actual, si no admite un flujo considerable y creciente de inmigrantes. Primera conclusión: La inmigración es necesaria.
La emigración es inevitableLa emigración es un fenómeno humano complejo, que sin embargo, tiene una base biológica o zoológica muy simple: la búsqueda de las condiciones adecuadas para sobrevivir en un contexto cultural determinado. Aunque el fenómeno actual de la emigración de personas del Mundo Pobre al Mundo Rico, esta determinado por una variedad de factores, guerras, persecuciones, conflictos étnicos, conflictos religiosos, hambrunas, etc., los factores económicos son decisivos en los comportamientos migratorios.Eso nos exige que tratemos de entender el fenómeno también como un fenómeno económico, además de social y político.La gente huye de la miseria, de la enfermedad, del hambre, del hacinamiento, de la falta de oportunidades en general, como cualquier animal huye de condiciones adversas para sobrevivir. Los niveles de vida de muchos países del mundo son demasiados bajos para satisfacer las necesidades básicas para una vida digna, a la que todos los seres humanos - se nos dice constantemente - tenemos derecho. La gente simplemente no se resigna y emigra.Los resultados de una encuesta Gallup, hecha a nivel mundial, revelan que en los próximos años se espera una migración de alrededor de 700 millones de personas mayores de 18 años. Es imposible parar el fenómeno de la migración.La fuga de talentos profesionales es uno de los grandes problemas que contribuyen con el aumento de la pobreza en los países menos desarrollados. Los jóvenes sienten la necesidad de escapar de sus países en búsqueda de mejores condiciones. Los talentos son los primeros en abandonar su país, en segundo lugar, emigran los no formados en búsqueda de mejores condiciones económicas.Esto es parte de la globalización y se relaciona con un intento de escapar de la pobreza.Otro gran problema de la migración irregular, esta en el surgimiento de redes criminales, que ha desarrollado una nueva forma de esclavitud (trata de personas, prostitución, narcotráfico etc.)En los países ricos, además, los mercados de trabajo están muy segmentados, de manera que los inmigrantes siempre encontrarán trabajo que los residentes no quieren hacer, o no lo quieren hacer a los salarios que se les ofrecen. Los emigrantes, con tal de asegurar su estancia en el país adonde han emigrado, están dispuestos a entrar en estos mercados "residuales" y aceptan los salarios y condiciones que sean, con tal que le permitan, junto a los bienes públicos del país, sobrevivir a niveles superiores a los que tenían en su país. Más aun, la mera existencia -y previsión— de trabajadores emigrantes, fomenta la segmentación a la baja de los mercados de trabajos nacionales.La emigración crea una nueva situación, que tiene muchas ventajas para los emigrantes. También algunos problemas de aceptación, adaptación e integración, cuya solución es competencia de las dos partes. Plantea problemas de competencia - no siempre legítima - en el mercado de trabajo, en cuya generación los empresarios locales que los contratan también tienen su responsabilidad.Desde una perspectiva humana y cristiana, estos problemas tienen que ser resueltos entre seres humanos iguales en obligaciones y derechos; seamos pragmáticos, dado que es un fenómeno, que vendría a salvarnos de una segura catástrofe demográfica, que arruinaría todo el bienestar que hemos construido en los últimos años, tomemos entonces las medidas del caso.El debate sobre la inmigración no debe circunscribirse al egoísta punto de vista de si el mercado de trabajo los necesita o no. Puede ser más egoísta todavía si se incluye todo los beneficios que la inmigración genera en el país que la recibe.
ConclusionesA corto o mediano plazo la inmigración mejora las condiciones económicas de la población nativa, aumenta la productividad del trabajo, incluso puede aumentar el ritmo de crecimiento de largo plazo. Los canales por los que se produce este resultado son incontables.Frente al panorama migratorio que se presenta, lo único que consideramos posible hacer, es crear y ejecutar políticas migratorias sobre la base de la migración regulada; es lo único razonablemente posible hoy, pues no se pueden cerrar las puertas a la inmigración.Cada país deberá diseñar o rediseñar una ley de migración clara, con reglas de juego que puedan ser cumplidas por los extranjeros.La Argentina, no debe tener complejos para proteger sus fronteras, se debe poblar, ante un flanco débil, poco desarrollado, existe geopolíticamente una vulnerabilidad de la soberanía. Cuidado... * Licenciado en Ciencia Política
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