Leli Savoy ¡Presente, Ahora y Siempre!
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Los restos de Adela Cristina Savoy fueron identificados por el equipo de Antropología Forense. Ayer, regresaron a Gualeguaychú y fueron inhumados en el Espacio de la Memoria, en el Cementerio Norte de la ciudad. Los homenajes de sus amigos y familiares colmaron de emoción, un momento único para la historia local. Mónica Farabello Más de 250 personas se acercaron a darle el último adiós a Adela Cristina Savoy, quien fue secuestrada por fuerzas militares y policiales el 17 de diciembre de 1976, en La Plata. Fue asesinada 18 días después y su cuerpo fue ingresado como NN varón junto a otros nueve compañeros: todos asesinados a balazos.Ayer fue un día trascendental en la vida de los familiares y amigos de Leli Savoy. Con muchísima emoción, recibieron los restos de la joven asesinada a los 23 años para ser inhumados en el Espacio de la Memoria, en el Cementerio local."Queremos recibirla con toda la dignidad, con todo el amor, y ¿por qué no? Con toda la alegría. Ella llega a descansar a Gualeguaychú, a un espacio para la Memoria que fue construido en 2005, cuando fueron identificados los restos de Carlos Pargas. En esos momentos, las Madres y su grupo de apoyo, pensaron en un espacio que perpetuara la memoria de los compañeros detenidos desaparecidos y que se constituyeran en memoria viva de su pueblo", explicó Osvaldo Delmonte, integrante del grupo de apoyo de las Madres.Leli se fue de Gualeguaychú a los 19 años; viajó a La Plata -junto a su hermana Marita- para estudiar arquitectura. Era la tercera de cinco hermanos. Su militancia y compromiso le valieron la vida.La mamá de Leli, no pudo participar del homenaje por problemas de salud. Odina Boffelli ya tiene 92 años, y aunque ausente de cuerpo, se hizo presente a través de su pañuelo. Ella escribió una poesía hace mucho tiempo y fue leída ayer, en presencia de la urna que contenía los restos de su querida hija.Además, entregaron un ramo de flores blancas, y el pañuelo de Odina, que llevó durante tantos años con dignidad y esperanza, abrazaba los restos de Adela.La poesía rezaba: "Mariposa, hoy te encontré con las alas rotas. Con tantos colores, tanta hermosura, yaces mustia.Representabas lo bello, la alegría. Ya no te mueves. El viento o algún enemigo te hirió profundo; así en la vida... igual que a otros seres, por ser como tú"."Recuperamos la identidad como pueblo"El Grupo de Apoyo de las Madres de Gualeguaychú, acompañó y trabajó junto a la familia para que el homenaje y despedida a Leli sea sentido, alegre y profundo.Adriana Grané en nombre de las Madres y el Grupo, expresó que "no sólo hemos recuperado a Leli, sino que cuando la ciudad de Gualeguaychú recoge a sus jóvenes militantes revolucionarios asesinados por la Dictadura Militar, también recupera su identidad como pueblo"."Leli vuelve hoy a nosotros para seguir siendo lo que fue. Partícipe de la historia, para seguir construyendo verdad. Adela Cristina Savoy: queremos agradecerte que hayas regresado; darte las gracias por decirnos que esta lucha no fue en vano, pero que continúa. Tu presencia nos habla a todos; nos hace reafirmar nuestro compromiso de respeto y de defensa por la vida. Entre el dolor y el amor, entre la incertidumbre y la esperanza, entre la impunidad y la Justicia, hemos transitado casi cuatro décadas. Gracias por venir a testimoniar con tu verdad incontestable. Las marcas de tu cuerpo, nos hablan e interpelan... Las utopías no se destruyen, son las que te trajeron nuevamente hasta tu pueblo", concluyó Adriana entre lágrimas y aplausos.También contó que "con total impunidad trataron de ocultar la prueba del delito. NN varón, decía tu tumba. Los mercenarios de la muerte desconocen lo que es capaz de hacer el amor".Finalmente, resaltaron y reconocieron el trabajo del Equipo de Antropología Forense. "No hay palabras para expresar la titánica tarea que realizan", dijeron. "Con mujeres tendrá que pelear"Juana Azurduy, símbolo de lucha, de sangre femenina que pelea y ama a su Patria. Ese fue el tema interpretado por la gran Mercedes Sosa... "Con mujeres tendrás que pelear... Que la revolución, viene oliendo a jazmín", cantaba la Negra, mientras Agustina Díaz y Eliana Alippi bailaban con total entrega, alegría y emoción.A Leli la recuerdan por su compromiso social, por su alegría, su energía vibrante y su amor por la danza. Así la quisieron homenajear las jóvenes militantes."A Chela se le ocurrió hacer una danza. Nos contó que ella cerraba los ojos y podía ver claramente a Leli bailando en el Abrazo Celeste y Blanco, que eran unos encuentros de folclores muy importantes que se hacían en Gualeguaychú- y bailaba justamente esta canción del disco de Mercedes Sosa, Mujeres Argentinas", contó Agustina Díaz a ElDía.Socorro Barcia y Patricia - hermana de Leli - colaboraron con el armado de la coreografía y el concepto de la danza. Patricia se acordaba que en un momento de la coreografía, Leli iba como al galope, y ese paso fue usado en el homenaje de las jóvenes. Socorro Barcia colaboró con la interpretación actoral; "ayudando a utilizar el pañuelo como lanza, como jazmín, como poncho, como niño que se acuna y como fusil", contó Agustina.Luego de la emotiva danza, las chicas abrazaron a las hermanas de Leli y le ofrendaron una hermosa planta de la Estrella Federal. Este era un verdadero símbolo para los jóvenes militantes de los años 70, y aún hoy representa el color rojo de la revolución y la sangre derramada.Dos Estrellas Federales fueron plantadas en el monumento, junto a la placa que lleva el nombre de Leli Savoy. Además, plantaron un árbol, como símbolo de vida. "No fue en vano"El Subsecretario de Derechos Humanos de la provincia de Entre Ríos, Julián Froidevaux dijo: "Con el mayor de los respetos y de los amores, hoy venimos a recibirte querida Leli, a decirte que no fue en vano, que la lucha sigue y que vamos a seguir trabajando para restituir la identidad de nuestros compañeros y para reencontrarnos con nuestros hermanos".Luego, tomaron la palabra sus compañeros de la escuela secundaria: La Turca, la Rusa y Rubén."Y usted...preguntará por qué cantamos... si los nuestros quedaron sin abrazos y la Patria casi muerta de tristeza y el corazón del hombre se hizo añicos..." comenzó a recitar su compañero y amigo..."Cantamos porque el río está sonando y cuando suena el río, suena el río. Cantamos porque el cruel no tiene nombre, en cambio tiene nombre su destino... Cantamos porque los sobrevivientes...y nuestros muertos quieren que cantemos"...Con la voz quebrada, pero con una sonrisa, sus amigos contaron que compartían en la querida escuela Enova, "tarde de mates y estudio. Íbamos a gimnasia y cuando salíamos, íbamos a tomar una gaseosa con tostados y esperábamos a ver al chico que nos gustaba. Fue una época gloriosa llena de alegría y proyectos"."Con Rubén, la Rusa y Toti, también hacíamos algún que otro machete. También hacíamos rifas, organizábamos la serenata, el paseo de estudiantes, las carrozas, donde ganamos nuestro segundo premio y ahí hicimos nuestra caja de caudales para el viaje de egresados al Norte", contó Lía, su amiga."Fuiste compañera, alegre y solidaria. En honor a la amistad que nos unió, seguís estando con nosotros", dijeron Rubén, Toti, la Rusa y la Turca. Testimonios del genocidioDe Gualeguaychú, han recuperado los restos de Carlos Raúl Pargas: dinamitado en la masacre de Fátima, en la provincia de Buenos Aires. Los restos de Gustavo Adolfo Pon, hallado como NN, asesinado e inhumado en un campo del Ejército en Santa Fe.También hallaron los restos de Humberto Luis Fraccarolli, arrojado al mar en un vuelo de la muerte. Sus restos fueron encontrados en la Costa Atlántica. Todas estas muertes son testigos del plan sistemático de exterminio de la Dictadura Militar más cruel de las últimas décadas.Matilde Noemí Guastavino fue asesinada, pero no estuvo desaparecida, por lo que sus restos fueron traídos en poco tiempo a la ciudad. Actualmente, restan hallar 16 cuerpos de jóvenes de la ciudad. También se siguen buscando a Pedro, el hijo de Blanquita Angerosa y al hermano o hermana de Matías Ayastuy. Su mamá, Marta Bugnone y su papá, Jorge Ayastuy, fueron detenidos desaparecidos. Su madre tuvo a su hermano en cautiverio. Aún los seguimos buscando.
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