Les robaron por sexta vez: “estamos cansados de vivir así”
La víctima es un matrimonio joven, que tiene tres hijos, y que viven en el Loteo Ferrando, sobre calle Maestra Piaggio, muy cerca del Cementerio Norte. El jueves por la noche entraron delincuentes a su casa por sexta vez. "Hace 20 días llegó el aviso de Fiscalía que se archivaba la causa por el último robo en mayo", contó la mujer.Rosana (32) y Gustavo (33) es un matrimonio joven, que está dando sus primeros pasos y juntos se abren camino de la única forma que conocen: trabajando. Tienen tres hijos, de 13, 11 y 2 años, que en los últimos tiempos se han acostumbrado a vivir de una forma que no debería naturalizarse.El jueves salieron a buscar a sus hijos que se encontraban realizando sus tareas en sus respectivas escuelas y cuando llegaron a su domicilio se encontraron con un panorama muy similar al de robos pasados. "La luz estaba cortada. Mi marido entró corriendo y vio que nos habían arrancado la ventana de chapa de la pieza de los chicos", relató Rosana a ElDía.Adentro, el escenario era el mismo que otras veces: todo revuelto. "Nos llevaron una amoladora, una afeitadora, un equipo de música Sony, una cámara digital, un aire comprimido, un cuchillo artesanal, reloj pulsera de mujer, entre otras cosas", enumeró la damnificada, que aclaró que en esta ocasión no les llevaron dinero porque gracias a los robos anteriores aprendieron a no dejar nada de valor."Vamos comprando dos veces equipos de música, computadoras, DVD, ahora optamos por no comprar más. Ahora tengo un televisor de los viejos, esos pesados, porque me cansé de estar invirtiendo", contó."Hemos tomado todos los recaudos posibles. Rejas, alarmas, rejas en la sirena exterior de la alarma, candados y así mismo ya nada los para. Estamos cansados de vivir así, no tenemos vida. Somos laburadores y nadie nos regala nada. Nos ha costado un montón tener nuestra casa y darle un techo a nuestros hijos. Vivimos con deudas para poder salir adelante. Ya no nos queda nada de valor, solo tenemos impotencia y bronca de no poder darle una vida segura a nuestros hijos", manifestó indignada."Ya hicimos todo lo que está a nuestro alcance. Hoy (por ayer) vino el herrero para poner mallas en las ventanas porque las rejas no sirven. Viviremos encarcelados mientras ellos viven sus vidas y caminan por la calle como si nada. Irnos no podemos, aunque lo pensamos, pero con todo el sacrificio que nos ha llevado llegar a nuestra propia casa es una injusticia", agregó.
ESTE CONTENIDO COMPLETO ES SOLO PARA SUSCRIPTORES
ACCEDÉ A ESTE Y A TODOS LOS CONTENIDOS EXCLUSIVOSSuscribite y empezá a disfrutar de todos los beneficios
Este contenido no está abierto a comentarios


