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Ciudad | Gualeguaychú | mala praxis

Ley Nicolás: "No se trata de perseguir a los médicos, se trata de defender el derecho humano a la vida y la salud"

El pasado 18 de marzo, un grupo de familias de víctimas de mala praxis presentaron en el Congreso de la Nación el proyecto de ley que crea la figura penal para este tipo de delitos. Gabriela Covelli, promotora de la iniciativa, y Lorena Leonhardt, hermana de Liliana, fallecida en Gualeguaychú, contaron de qué trata esta y otras propuestas.

Por Luciano Peralta

“Soy la mamá de Nico Deanna, y a raíz de su fallecimiento por una mala praxis el 2 de noviembre de 2017, viví un camino de dolor en el que me encontré con otros familiares y víctimas de mala praxis, y redacté un proyecto de ley. Hoy quiero contarte de qué trata ese proyecto, que solamente apunta a mejorar, de alguna manera, el sistema de salud, y la condición de las víctimas de mala praxis en el después, en los procesos judiciales que enfrentamos”. El video fue subido a la página de Facebook de la ONG “Por la vida y la salud”, el 29 de marzo último, y la mujer que lo protagoniza es Gabriela Covelli, autora de la Ley Nicolás.

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En una sociedad hiper polarizada, como la nuestra, no tardarán demasiado en conformarse los discursos anti y pro médicos. Estarán quienes entienden que los médicos salvan vidas y, en ese ejercicio, pueden cometer errores, por lo que rechazarán de raíz el proyecto de ley, como ya lo hicieron algunos colegios profesionales del país, y estarán quienes sostienen que es necesaria una legislación mejor que la actual, que condene a quienes hacen mal su trabajo y establezca nuevas reglas para profesionales de la salud.

El desafío de quienes nos ocupamos de comunicar es, principalmente, no caer en posiciones prestablecidas, abordar el tema con la seriedad que tiene y colaborar con un debate profundo al respecto. Quizá suene demasiado ambicioso, pero es la única manera de superar la lógica pro-anti que, lamentablemente, ha ganado hace tiempo la escena del debate público.

Además de ser la madre de una víctima de mala praxis médica, Gabriela Covelli es abogada y autora de la Ley Nicolás, presentada en el Congreso de la Nación el pasado 18 de marzo, justamente el día en que su hijo cumpliría años. En diálogo con ElDía, habló sobre su caso particular y sobre el proyecto legislativo que motoriza sus días.

“Nicolás tenia 24 años y una salud excelente, no sólo porque yo lo diga, sino porque está demostrado en la causa penal, con análisis de sangre que lo sustentan. Nosotros somos una familia que no nos automedicamos y nos hacemos controles anuales, es increíble lo que he cuidado a mi hijo para que pase esto. El 22 de octubre (de 2017), Nicolás se levantó con mucho dolor de cabeza, y como era un día de elecciones y el hospital de Villa Gesell estaba lleno de personas haciendo el certificado y no había otras clínicas abiertas el domingo, consulté a un médico amigo de Pinamar”, relató, sobre el día que le empezó a cambiar la vida para siempre.

"No inicié una causa civil porque no iba a permitir que alguien le ponga precio a la vida de mi hijo"

El médico consultado diagnosticó una contractura e indicó, en consecuencia, la medicación del paciente. Primero a través de comprimidos y luego de manera endovenosa. Pero pasaban las horas, el primer día, y Nicolás empeoraba. En este sentido, el relato de su madre, de cómo se sucedieron esas circunstancias, es realmente triste y conmovedor. Pero no me voy a detener allí, avancemos.

Ante la insistencia de la familia, el doctor de Pinamar pidió estudios y, cuando los tuvo, agregó al primer diagnóstico, de contractura, una angina. Y volvió a medicar al paciente. A las pocas horas, Nicolás estaba descompuesto y en la sala de urgencias de una clínica. Al rato, en la del hospital. Pero ya no había nada que hacer: pasó nueve días con muerte cerebral irreversible y falleció a causa de una meningitis bacteriana.

“El hospital no tiene la culpa de nada, -aclaró Covelli- porque al momento del ingreso me dijeron que mi hijo no iba a salir vivo de ahí. Me dijeron que iba a morir… y bueno, ahí empezó el infierno”.

“En ese momento era imposible comprender que una persona con una contractura podía terminar muerta; y entender que un médico no haya escuchado la cantidad de veces que le dije que conocía a mi hijo y que mi hijo estaba muy mal”, expresó.

Según la Organización Mundial de la Salud, las muertes por mala praxis llegan, cada año, a 2.600.000 de personas solo en países de ingresos bajos y medianos

Esas fueron las razones que impulsaron a esta madre, en el momento que su vida se llenó de dolor para siempre, a consultar con otros profesionales en la materia. Cuando estuvo “segura de que fue una mala praxis” hizo la denuncia penal que aun continúa en curso.

“Cuando inicié la denuncia me quedé con las manos vacías, porque la vida de mi hijo no vale una causa penal. Una causa penal le da al médico de 2 a 5 años de prisión. Además, no inicié una causa civil porque no iba a permitir que alguien le ponga precio a la vida de mi hijo. Mi hijo tiene valor, no precio. Un valor incalculable para mí, y para sus amigos, y para su familia”.

“Tengo 32 años de abogada, jamás me hubiese imaginado estar de este lado, y jamás me hubiese imaginado la injusticia que implica, además de que el sistema de salud te mate un hijo, que la Justicia te ignore. Parecería que los médicos no podrían delinquir, parecería que quienes tenemos un título no podríamos hacerlo. Yo creo que, como en cualquier otra profesión, hay buenos y hay malos”, diferenció.

En este camino, fue conociendo decenas de testimonios de familias que habían sufrido la mala atención médica, con quienes, pasados los meses, crearon la ONG “Por la vida y la salud”. A través de la cual presentaron el proyecto de la Ley Nicolás en el Congreso de la Nación. Sobre el mismo, lo primero que hay que tener en cuenta es que crea la figura de mala praxis, inexistente en el Código Penal. Así lo explica la abogada: “cuando hice la denuncia entendí que la pena era de 2 a 5 años, y si no tenía que demostrar la intención de este médico de matar a mi hijo. Es imposible demostrar la intención. Entonces se me ocurrió que debía haber algo intermedio, como en todos los tipos legales”.

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“Si vos le preguntás a cualquier fiscal cuántas causas de mala praxis tiene, no te va a saber contestar. Porque están todas mezcladas con los homicidios culposos. Entonces, si realmente queremos solucionar el problema, debemos tener estadísticas, y si no está tipificado el delito esto es imposible”, aseguró la abogada. Y continuó: “El delito existe, pero dentro del homicidio culposo. En toda la historia argentina, la pena más alta que han puesto los jueces es de tres años para estos delitos, lo que los hace excarcelables”.

En este sentido, la iniciativa de ley establece penas más altas para los casos en que “la infracción al deber de cuidado fuera temeraria, de aquella que objetivamente puede definirse como accionar consciente”. En estos casos, el mínimo de la pena será de 3 años y el máximo de 10 años de prisión.

Volvamos al video de Facebook, donde la abogada explica los aspectos más relevantes de su proyecto. El primero, como expuse arriba, es la tipificación del delito. “El segundo punto es identificar aquellos errores médicos que pueden provenir del riesgo cierto que tiene la medicina, de aquellos que no lo son; de aquellos médicos que no han cumplido con el arte de curar, de actuar humanamente, que no han respetado a la persona en su máxima expresión y como sujetos de derecho”.

“El tercer punto de este proyecto habla de la suspensión preventiva de matrícula. En todos los delitos penales existe una medida cautelar, por ejemplo, la prisión preventiva. Nosotros no apuntamos a eso. Apuntamos a la suspensión preventiva de matrícula, que logre que, en tanto las familias llevamos a cabo esos procesos y una vez que el fiscal tenga verosimilitud del derecho, una pericia oficial realizada, pueda suspender su matrícula para que no dañe a otros”, explicó.

Otro de los puntos es el registro nacional de médicos imputados. “No será un registro público, al que nosotros podamos acceder. Será un registro privado, del Estado, en donde intendentes, gobernadores, dueños de clínicas o instituciones privadas, tengan que tomar mano e informar, pedir un informe para saber qué médicos van a contratar, para que atiendan a los ciudadanos”.

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Otro aspecto importante del proyecto refiere a las historias clínicas. En este sentido, la impulsora de la Ley Nicolás indicó: “Hoy tenemos una ley, que todavía no está en marcha pero que existe, de historias clínicas digitalizadas. Además, este proyecto pide que sean encriptadas, que nadie pueda cambiar lo que en ella se escribió. Y para que cualquier médico pueda tener un resumen, acabado y permanente, de la vida de ese paciente que va a atender”.

Sobre el cierre del video de 5:53 minutos, Covelli asegura que “esta ley no persigue a los médicos, no va contra los médicos de excelencia; es a favor de la vida, a favor de la salud, a favor de los sujetos como personas de derecho. Defendiendo el derecho constitucional, el derecho humano a la vida y la salud. Y en contra de la mala praxis”.

Algunas asociaciones de médicos y colegios profesionales se han manifestado en contra de la Ley Nicolás. Los argumentos tienen que ver con la condición de la profesión: los médicos conviven con el error; también, con la vigencia de la legislación actual (sobre todo, de la Ley 26.529 de “Derechos del paciente, historia clínica y consentimiento informado”), y con la “ínfima cantidad de errores en la práctica médica y mucho menor aún quienes tienen una sentencia por mala praxis, por lo que no tiene ningún sentido buscar endurecer los caminos legales”, como sostiene la Federación Médica de la Provincia de Buenos Aires. O, como expresaron desde el Colegio Médico de Misiones, otro punto es la imposibilidad de asegurar resultados.

“Nuestro deber es poner nuestra capacidad y conocimientos, los medios para garantizar la salud humana, pero no en asegurar resultados. El resultado es un deber ajeno al trabajo del médico; ya que estos pueden no alcanzarse por multiplicidad de causas no adjudicable a la voluntad y capacitación del médico”, sostuvo la entidad misionera, a través de un comunicado, a principios de mayo.

Los argumentos de los profesionales son más que los expuestos, muy atendibles y, en varios aspectos, indiscutibles. Aunque, para ser justo, también es cierto que hay médicos que hacen mal su trabajo y que es una ínfima minoría la sometida a un proceso judicial. Es cierto también que el sector, generalmente, funciona de una manera muy corporativa. Y así como “si tocan a uno, tocan a todos”, cuando se trata de defender derechos adquiridos, también existe el encubrimiento de errores entre pares, se dibujan historias clínicas como si fueran balances de empresas y, muchas veces bajo el argumento de “el sistema funciona así”, se sigue barriendo la tierra debajo de la alfombra.

No sé si la Ley Nicolás prosperará en el Congreso de la Nación. Tampoco si es la mejor legislación que se puede lograr. Y lejos estoy de pensar que una norma puede llegar a resolver las injusticias de todo un sistema. Sí, esta iniciativa resulta una buena oportunidad para poner en foco y en agenda una realidad que, generalmente, no trasciende el dolor de las familias víctimas. Pero sucede, y mucho más de lo que todos creemos.

“Es un tabú hablar de mala praxis en Gualeguaychú”

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Lorena Leonhardt es la hermana de Liliana Leonhardt, quien, en 2017, murió en una clínica de la ciudad a los 51 años, luego de 31 días de internación y sin diagnóstico. También es parte de “Por la vida y la salud” y busca que el Concejo Deliberante de Gualeguaychú adhiera, por un lado, a la conmemoración del “Día Mundial de la Seguridad del Paciente”, conmemorada cada 17 de septiembre, fecha elegida por la OMS. Para ello, inició el pedido de la Banca Abierta, también conocida como banca 14, desde donde buscará poner el tema en la agenda política y mediática. Además, por este mismo mecanismo, propondrá la adhesión de la ciudad a la Ley Nicolás.

En diálogo con ElDía, recordó que, por acción de la Fiscalía, el cadáver de su hermana fue exhumado y sometido a una autopsia. “La autopsia arrojó que Liliana había muerto por isquemia, que es una obstrucción de las arterias, lo que impidió la irrigación de sangre a los órganos”, explicó. Y recordó las innumerables situaciones que debieron atravesar en ese mes de internación.

“La muerte de todos los seres queridos de la ONG tienen que ver con la negligencia, la falta de diagnóstico, con errores en medicación, errores totalmente evitables. Por eso, justamente, se propone el 17 de septiembre como el Día Mundial de la Seguridad del Paciente”, contó. Y citó la estadística de la OMS que sostiene que “el 80% de los errores médicos son evitables”.

En este marco, se propone, cada 17 de septiembre, iluminar de naranja los edificios públicos, como una manera de conmemorar este día y crear mayor conciencia sobre los derechos de los y las pacientes. “Ese día se realiza una campaña de concientización, se invita a los médicos y a las instituciones de salud para que se debata sobre estos errores para que no se repitan, fundamentalmente”, explicó.

“La OMS presentó un informe en el que revela que mueren cinco personas por minuto por negligencia médica, que los errores más comunes ocurren en el diagnóstico, la prescripción y el uso de medicamentos y que las muertes son completamente prevenibles”, remarcó Leonhardt.

“Es un tabú hablar de mala praxis en Gualeguaychú, pero existe y en necesario abordar el tema. Los errores de diagnóstico y la falta de diagnóstico son las constantes en la ciudad. Mucha gente ha logrado salvar su vida yéndose a atender a Buenos Aires, a Paraná o a Puiggari”, resumió.

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