Policiales | Unidad Penal

Llaman a indagatoria a los directivos de la UP2 por la fuga de Rodríguez De Armas

El juez Federal de Concepción del Uruguay, Pablo Seró, llamó a declarar al director de la Unidad Penal 2 de Gualeguaychú y a otros 12 funcionarios para que rindan cuentas sobre lo sucedido a fines de marzo, cuando Rodríguez De Armas abandonó increíblemente la cárcel al trepar el muro perimetral de calle Tala.

A casi seis meses de la evasión del peligroso delincuente uruguayo preso en la Unidad Penal 2, Rubén Alejandro Rodríguez De Armas, la Justicia ordinaria se declaró incompetente y desde hace un largo tiempo todo está en poder del Juzgado Federal de Concepción del Uruguay. Ahora, el juez Seró envió una notificación para los responsables de la cárcel para que se presenten el próximo mes en el Juzgado Federal.

Según pudo saber ElDía, el alcaide Cesar Villalba y los oficiales adjuntos Alfredo Ceferino Carballo y Guillermo Méndez, declararán el 15 de octubre, los cabos Darío Taborda, Gastón Doello y Andrés Acosta el 16 de octubre, los agentes Mario Flores, Mario Filippi y Diego Jaureguiberry el 17, los cabos Claudio Ortiz, Diego Ángel Delgui y Martín Hermelo el 23 de octubre, y por último lo harán los cabos Ángel Dulche y Emilio Baigorria el 29 del mismo mes.

Rodríguez De Armas, uno de los presos más buscados por la Justicia de Uruguay, había sido atrapado en Gualeguaychú el 1 de junio de 2018 en un despliegue que realizó la Prefectura, que culminó con seis detenidos en cinco allanamientos. Pero menos de un año después, el sábado 30 de marzo a las 11.30, Rodríguez de Armas escapó.

Lo increíble del caso es que toda la secuencia quedó grabada en las cámaras de seguridad. Tuvo acceso a la cocina y de allí, tras romper un candado, salió a un patio interno y luego de trepar una reja alcanzó el muro perimetral y escapó por calle Tala. Por allí lo pasó a buscar un auto 20 minutos después.

Sin dudas que hubo un trabajo de inteligencia que permitió el escape. No se trató de un arrebato inconsciente del preso que tuvo un resultado efectivo, sino que contó con ayuda externa y posiblemente interna. Pero todo esto, por el momento, sigue siendo un misterio.

El 10 de septiembre del 2018 se había realizado en Concepción del Uruguay el debate por la extradición de Rodríguez de Armas, que en ese momento era considerado prófugo de la Justicia uruguaya. Es uno de los integrantes de “La Banda de los Uruguayos”, una asociación ilícita dedicada al tráfico de estupefacientes, falsificación de moneda y lavado de activos, al que se lo procesó por el uso de documento público adulterado o falso de los destinados a acreditar la identidad de las personas.

La extradición de Rodríguez de Armas fue solicitada por el Juzgado Letrado de Primera Instancia de Ejecución y Vigilancia de Cuarto Turno de Montevideo, República Oriental del Uruguay, luego de que se fugara, el 13 de abril de 2018, del Establecimiento de Reclusión Unidad Penal N°4 “Santiago Vázquez”, donde debía cumplir una condena única de 30 años de reclusión, en virtud de la sentencia dictada en su contra el 7 de abril de ese mismo año, es decir una semana después de escuchar la condena.

La jueza uruguaya requirió la extradición del hombre e hizo saber a las autoridades argentinas las distintas causas seguidas contra Rodríguez de Armas, por los delitos de hurto agravado, rapiña, copamiento, homicidio en grado de tentativa, homicidio muy especialmente agravado y privación de libertad muy especialmente agravada. Cuatro días después de esta audiencia se leyó la sentencia que dio curso a la extradición, la cual se iba a cumplir en abril del 2019.

Rodríguez De Armas carga con dos muertes y dos fugas de penales, uno en Montevideo y el otro en Gualeguaychú. En Uruguay escapó del módulo 9 de la cárcel de Santiago Vázquez (ex Comcar). Este módulo 9 es uno de los más peligrosos del centro penitenciario montevideano y era el lugar donde Rodríguez De Armas había llegado en 2017. Hasta ahí fue trasladado desde el Penal de Libertad, donde cobró notoriedad tras asesinar de varios disparos a otro recluso, Néstor Otero Peña, conocido como “El Rambo”.

Otero Peña era compañero suyo en la misma banda delictiva y trabajaba en la huerta de La Isla, como se le conocía a la zona dedicada a presos de alta peligrosidad y amenazados de muerte. A las 11.20 de la mañana del 11 de abril de 2011, Rodríguez De Armas saltó el cerco perimetral de la huerta y disparó cinco veces su arma ante la mirada atónita de cuatro efectivos policiales. Sin embargo ese no fue el primer homicidio de Rodríguez De Armas. En febrero de 2001 asesinó a Pablo Toledo, quien también estaba preso junto a él en el penal de Libertad, en Uruguay. Y por si fuera poco, también lideró un motín en ese Penal.

Si bien los antecedentes más importantes refieren a que se trata de un doble homicida, Rodríguez de Armas es sobrino de uno de los pioneros del narcotráfico como actividad de crimen organizado en Uruguay. De hecho, participó de actividades como el robo de autos para ser canjeados por drogas en Paraguay.

Dejá tu comentario