Lo atamos con alambre
La ciudad turística que es Gualeguaychú nos puede llegar a sorprender a cada paso. Siempre decimos que aspiramos a tener una ciudad limpia, segura y ordenada. Pero es solo una aspiración, porque una cosa es la práctica y otra la teoría.Del cableado aéreo urbano podemos decir que no es lo ideal o lo que debiera ser. No hace a la ciudad ordenada, más bien es una muestra de desprolijidad entre tantas otras desprolijidades.El cable preemsamblado de la Cooperativa de Electricidad, que fuera anunciado con bombos y platillos, hace varios años atrás, no fue ni es la solución, aunque indudablemente un poco mejoro lo que estaba. En algunos domicilios al ser tan pesado el cable con los vientos generó el despegue de revoques y de paredes, lo que obligó a ser colgado de algún otro soporte.Se habla de la necesidad de postes y que muchos de ellos, de madera, serán sacados y en su lugar se emplazarán de hormigón.En la esquina de calles Constitución y Bolívar se levanta un poste de hormigón en el que no hay cable alguno y es desaprovechado. Pero a pocos metros a la altura de Constitución 159 un cable es atado con alambre a un gajo de un árbol. Esto no es lo correcto. Un fuerte viento podría dar cuenta del gajo y el cable caería al piso. Es solo un ejemplo de los que seguramente existen. Pero lo importante es que se puede reparar.
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