Lo encontraron muerto y con una fractura expuesta en su pierna
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Tulio José Romani, un larroquense de 56 años, falleció ayer por la mañana en una situación que a priori se presenta de forma extraña. Empantanó su camioneta en una cuneta y al descender se fracturó una pierna. No tendría herida de bala y la causal de su fallecimiento sería una insuficiencia cardíaca.Sucedió en la zona de Alarcón, en el campo "Torito", propiedad de Romani. La víctima tiene su domicilio en Larroque, pero era común que además de su trabajo diario en el establecimiento rural se quedara a dormir en el lugar.Esta vez no fue el caso, porque cuando se dirigía hacia el campo, en el trayecto que va desde la tranquera de entrada hasta la vivienda, empantanó su camioneta Ford Ranger en una alcantarilla sobre un pequeño puente. De ahí en mas es hasta el momento un interrogante qué fue lo que le pasó.Lo cierto es que empleados de ENERSA que fueron hasta el campo encontraron la camioneta de Romani empantanada, con la puerta abierta, sin ocupantes y con rastros de sangre dentro del habitáculo. Fueron hasta la vivienda y lo encontraron muerto en su habitación, junto a un rifle.La hipótesis mas firme que manejan los investigadores es que Romani falleció a consecuencia de un problema cardíaco. La fiscal Martina Cedrés obtuvo información, a través de un médico larroquense que conocía a la víctima, que era un hombre que sufría del corazón.En un primer momento se manejó la teoría de que se baleó accidentalmente una pierna con la Carabina 22mm que llevaba en el asiento y que falleció desangrado, pero con el correr de las horas esta historia fue perdiendo fuerzas cuando se estableció que Romani sufrió una fractura expuesta en una de sus piernas, en la tibia o el peroné, cuando bajó de la camioneta.El rodado quedó empantanado sobre una alcantarilla y el piso, del lado del conductor, quedó a una altura de un metro y medio. Se cree que al saltar se fracturó. Una alpargata quedó enterrada en el barro y su teléfono celular cayó al agua.Se estima que logró subir nuevamente a la camioneta y permaneció allí varios minutos a la espera que alguien lo auxiliara, y por ello las manchas de sangre dentro del habitáculo. Cansado de esperar decidió caminar hasta la casa del campo, a unos 300 metros, utilizando el rifle como bastón.Vale destacar que Romani no tenía signos de violencia, ni había indicios de la participación de terceros, y por esto es que se refuerza la hipótesis de una muerte accidental. Pero todo será confirmado cuando hoy por la mañana los médicos forenses, Mauricio Godoy y Marcelo Benetti, le practiquen la autopsia al cuerpo que fue llevado ayer a la Morgue Judicial, en el Cementerio Norte. Además, y por pedido de la Fiscalía, se tomarán muestras de sangre que serán remitidas a Paraná para ser analizadas y descartar cualquier otra posibilidad.Si bien habría sido común que Romani llevara consigo un arma de fuego, no habría recibido un disparo accidental, porque no tenía ningún signo con este tipo de lesión, a pesar de que la Policía informó que Criminalística secuestró la carabina tiro a tiro, marca Diana Batán, con tres proyectiles y una vaina vacía.
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