Me-Gusta-960x120-CARO
Ciudad | Femicidios | Gualeguaychú | ni una menos | Violencia de género

Los 11 femicidios que shockearon a Gualeguaychú: entre el horror, las condenas y la impunidad

El pasado 3 de junio se conmemoró por sexta vez, una jornada de lucha feminista en contra de la violencia de género. Son más de 90 las mujeres asesinadas en Argentina en lo que va del 2021, a lo que se suman más de 60 crímenes asociados, es decir, suicidios, o asesinatos para dañar psicológicamente a la mujer víctima.

Por Mónica Farabello

Gualeguaychú no escapa a la triste realidad que atraviesa el país respecto a la violencia machista. El patriarcado no es un término impuesto por las agrupaciones feministas, sino que es una estructura social y cultural que oprime a millones de mujeres, física, psíquica y económicamente.

La peor cara del machismo patriarcal es el femicidio, entendiendo este término como el crimen de una mujer por el sólo hecho de pertenecer al género. En nuestra ciudad fueron 11 los femicidios y travesticidios que conmocionaron a la opinión pública: algunos con mayor cobertura mediática y otros, olvidados.

Desde 1990 a la actualidad: crímenes, desapariciones y muertes dudosas. Estas son las 11 muertes que conmovieron y conmueven a Gualeguaychú.

En el marco del 3 de Junio y el grito constante de Ni Una Menos, es importante rescatar las historias de 11 mujeres que perdieron sus vidas, o aún se encuentran desaparecidas, a la espera de una respuesta judicial.

1- Blanca Susana Solá, desaparecida

Con tan sólo 14 años desapareció el 17 de marzo de 1990, de Gualeguaychú. Estaba cursando séptimo grado y era la novena hija de un matrimonio muy humilde que vivía en el barrio San Isidro.

Desde hace más de 30 años no se supo absolutamente nada más de Blanca. Sus padres y sus 9 hermanos la buscaron, aunque no encontraron ni respuestas ni respaldo de la Policía y la Justicia.

Hoy se difunden algunas imágenes sobre su rostro y hasta se presume cómo podría llegar a lucir de adulta, pero nada se sabe de ella. Su familia aún sigue reclamando justicia.

2- La Pequeña P

Diez años de dudas y un cuerpo sin respeto. Tuvo que pasar una década para que el cuerpo de la travesti "Pequeña P" pudiera ser trasladado al Cementerio local.

Pequeña-P (1).jpg

Estuvo durante mucho tiempo en la morgue judicial a la espera de alguna respuesta sobre una muerte que llenó de dudas a sus familiares y amigos.

Con 29 años, fue hallada muerta en el interior de su casa el 27 de febrero de 2009. La Justicia determinó que se determinó que la muerte de Pequeña P se produjo por suicidio.

Durante mucho tiempo la mirada estuvo puesta en su pareja, Antonio Miguel Horisberger, quien finalmente recibió el sobreseimiento el 19 de junio de 2014. De todos modos, este caso quedó envuelto en dudas por parte de personas cercanas a Pequeña P.

3- Rony Galante: La peor de las muertes

Fue conocido popularmente como Rony o Gisela. Siempre se destacó con su participación en los Corsos Populares Matecito.

Toda la alegría que regaló, fue opacada con una de las muertes más espantosas que podamos presenciar.

Rony Galante.jpg

Rony desapareció en febrero del 2009 y sus restos fueron hallados un mes después en los fondos de una ‘tapera’ ubicada en el Boulevard Montana, a escasos metros de la Avenida Primera Junta.

El médico forense de Tribunales, doctor Oscar Chiapetti, elevó al magistrado el resultado de los análisis realizados en los restos de quien podría ser Ramón Eduardo Galante, conocido también como “Rony” o “Gisela”, la travesti de 42 años.

En el informe forense se destacó la existencia en la clavícula izquierda de un “callo” por una fractura, lo que resultó coincidente con lo que le sucedió a Rony Galante años atrás.

El caso nunca se esclareció y la cara de Rony aún flamea en las banderas de Aciverjus, la Asociación Civil por la Verdad y la Justicia.

4- Alicia Vanini: la víctima que nadie recuerda

En octubre de 2009 no se hablaba de femicidio, ni de violencia de género. En las crónicas policiales aún se leían “los crímenes pasionales”, que hasta eran tomados como cuestiones privadas de una pareja.

Este atroz crimen y posterior suicidio del femicida ocurrió en un barrio privado de Gualeguaychú. La víctima fue Alicia Vanini, de 35 años, quien fue asesinada por su ex pareja, Néstor Antonio Schwindt, de 44 años.

Según las crónicas del momento, el hecho fue descubierto por la dueña de casa donde trabajaba Alicia, cuando al llegar a su vivienda percibió algunas cosas fuera de lugar.

Al ingresar encontró el macabro cuadro con la empleada doméstica y su ex marido muertos en la cocina. Según las primeras averiguaciones realizadas por el personal de Investigaciones de la Jefatura Departamental Gualeguaychú, Néstor Antonio Schwindt, de 44 años, consiguió introducirse en el barrio privado Country Club. Una vez dentro del predio, logró ingresar en la vivienda.

Allí, fue donde se encontró a su ex mujer, Alicia Vanini, de 35, quién vivía y trabajaba en el lugar como empleada doméstica.

¡Nadie escuchó nada! Ni siquiera el estallido de los disparos. Schwindt le disparó a quemarropa en la cabeza a Alicia y luego se suicidó. El caso quedó prácticamente en el olvido.

5- Jéssica Ocampo: asesinada en la cárcel

En febrero de 2013, Marcelo Schiaffino asesinó de manera salvaje a Jéssica Ocampo de 23 años. Pero no sólo que la mató, sino que lo hizo dentro de la UP2 de Gualeguaychú, y delante de la pequeña hija de la mujer.

Schiaffino estranguló a Jéssica durante una visita íntima en la unidad penal, y los funcionarios penitenciarios lo descubrieron casi 24 horas después. La niña presenció todo y quedó en la celda con el femicida y su mamá muerta.

Marcelo Schiaffino.jpg

El autor del femicidio, Marcelo Schiaffino, cumplía una condena de 13 años de prisión por incitación a la prostitución y privación ilegítima de la libertad de una menor de edad.

La joven había ingresado en la tarde del sábado a la Unidad Penal 2 para tener con Schiaffino una visita íntima, la cual debía culminar el domingo.

"Ayer, después del almuerzo, llamó a la guardia y les informó que había dado muerte a su concubina. Estaba con una menor de un año y medio, hija de ella", relató a la prensa Pascual, el Director de la UP2 durante el 2009.

El interno se produjo tres cortes en el cuello, pero su estado no revestía gravedad y fue apartado del resto de los presos.

Finalmente, luego de 8 meses, Marcelo Schiaffino fue condenado a prisión perpetua por el asesinato de Jéssica.

Noticia relacionada: Los 11 femicidios que shockearon a Gualeguaychú: parte 2

Dejá tu comentario